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lunes, 26 de septiembre de 2016

Reseña: Índigo

Ficha Técnica


Autora: Eva Aguilar
Género: Fantasía
Primera Edición: Octubre 2015
Editorial: Sargantana
ISBN: 9788494446115
Páginas: 690
Precio: 21,90
Valoración: Prometedor

Argumento

Christine desea desesperadamente cumplir dieciocho años para escapar de Orión, el vampiro que mató a sus padres y a su hermano pequeño cuando ella no era más que una niña. Esta dura experiencia y otras han hecho de ella una adolescente distante y distante incluso con sus amigos: Dani y Susana. Vive día a día del rencor que siente hacia Orión, sin comprender por qué la controla tanto y por qué la somete a duros entrenamientos diarios obligándola también a beber su sangre regeneradora. Será a raíz de un accidente días antes de su decimoctavo cumpleaños cuando Christine descubra poco a poco verdades de su existencia que le harán plantearse hasta sus propios sentimiento hacia aquel que acabó con su familia. ¿Se puede confiar en el asesino de tus seres más queridos?

Reseña

Índigo no es precisamente una lectura ligera. Escrita en primera persona, siempre desde el punto de vista de la protagonista —exceptuando el prólogo y el epílogo— describe escenas de una violencia que puede herir la sensibilidad de más de uno. Es una novela que no debe ser juzgada hasta haber traspasado el ecuador de su lectura, momento en el que el ritmo de la lectura se vuelve menos denso. Título y portada son de lo más atrayentes a la vez que sencillos, sobre todo la portada, que nos muestra una silueta de mujer coloreada sobre un fondo blanco y quizá por dar tan pocas pistas sobre lo que podemos encontrar en el interior, es que nos obliga a girar el libro y leer su sinopsis que para nada nos prepara para todo el trasfondo que hay tras la historia de Chrisitine y Orión.

A lo largo de un prólogo y dieciocho capítulos, Christine narra cómo ve ella su vida, ahondando profundamente en sus sentimientos, mostrándonos a una joven llena de traumas que no ha sido capaz de superar a pesar del tiempo transcurrido desde que sucedieran. Ella misma nos irá abriendo poco a poco las puertas de la evolución de su manera de pensar y actuar, cómo la niña que se ve víctima comienza a asumir su responsabilidad y a intentar tomar las riendas de su vida. A pesar de su juventud, tendrá que afrontar situaciones difíciles y tomar decisiones cuyas consecuencias recaerán para siempre sobre su conciencia. Es fuerte, aunque llena de debilidades y son estas las que le harán caer en más de una ocasión, a cual más trágica. A estos capítulos precede una introducción narrada en tercera persona por Dionne, una mujer vampiro que habitó en Barcelona de principios del siglo XIII y como broche final, el epílogo nos presentará a un vampiro recién llegado a la ciudad condal con una misión concreta que cumplir. Todas estas voces adquieren un tono propio que permite distinguir personajes en todo momento aunque, quien más relevancia tendrá será Christine. El capítulo final y el epílogo cierran de manera magistral la obra, dejando abierto el argumento para la siguiente entrega: Cristal, que verá la luz próximamente.

La narración no abandona su estilo lineal, acompañado de los recuerdos de nuestra protagonista que la torturarán constantemente. Para comprender la continua repetición de estos recuerdos que la atormentan, no hay que olvidar en ningún momento la situación a la que se tiene que enfrentar día a día: secuestrada y doblegada ante aquel que asesinó a su familia pero que, a su vez, la mantiene y le consiente a pesar del rechazo de ella a aceptar cualquier cosa que de él proceda. Una situación difícil, convivir con alguien cuyo rostro te recuerda constantemente la tragedia vivida en el pasado. Y para dar importancia a esto, es que Eva Aguilar remarca continuamente en la historia los sentimientos de Christine. Se hace tedioso en ocasiones pero es algo necesario para comprender mejor a este personaje.

El estilo de la autora es muy cuidado, con descripciones tan detalladas que hace imposible al lector no adentrarse en esa Barcelona actual en la que se desarrolla la historia. Aquí de nuevo pueden surgir discrepancias a la hora de valorar la importancia de estas descripciones. Cierto que algunas no son necesarias y que ralentizan la lectura pero permiten no perder detalle de lo que en esos párrafos se narra. Como dije en un principio, no es una lectura ligera y estas descripciones son en parte las causante de ello. No debe verse como algo negativo, simplemente como un elemento informativo más en la obra. Al igual que en obras como La sombra del viento, de Carlos Ruíz Zafón, en ocasiones el lector puede sentir como si paseara por los mismos escenarios que los personajes de la obra.

Dura y realista, a pesar de encontrarnos en una novela fantástica, Indigo es una novela para leer con calma, sin prisas y disfrutando de todo lo que la autora nos ofrece entre las 690 páginas que componen el libro.
Citas

☙ [...] las muertes se reproducían con la misma rapidez que las ratas. ❧

☙ Éramos esclavos de nuestros sentimientos y era la única pobre excusa que teníamos para explicar nuestro comportamiento. ❧

☙ [...] mis sueños están invadidos por los gritos de mi familia, que su sangre empaña constantemente mi mente [...] ❧

☙ Estaba sentado en un sillón, con las piernas cruzadas y sus ojos azul turquesa bebiendo de los míos. Sufrí el calor de su expresión, que parecía espiar todos los movimientos de mi organismo. ❧

☙ El dolor se abatió y el cansancio quedó adormecido bajo los efectos devastadores de aquella sustancia, que tanto fingía detestar. ❧

☙ [...] cuando rompió el contacto visual y atravesó el umbral de la puerta para entregarme una intimidad que no le había pedido, sentí el vacío de su ausencia y el olor de su piel, derribó cualquier barrera que hubiese construido a mi alrededor. ❧

☙ [...] controlaba todos nuestros movimientos, bailando en mi boca un vals donde él manejaba los hilos y me conducía por los recovecos deseados. ❧

Orión me castigó con la frialdad de una mirada que el sol no descongelaba y que parecía querer atravesarme las entrañas y yo bebí de ella sedienta, implorando para que me obedeciese. ❧

☙ La amargura no me ayudaba a afrontar el problema, lo deshacía en mil esquirlas dolorosas. ❧

☙ De pronto, me había esculpido en piedra y el hielo de la escultura no parecía ceder al mortero. ❧

☙ [...] los tabiques me susurraban retazos del pasado y los recuerdos parecían murmurar desde los rincones ❧

Barcelona continuaba viva a mi alrededor, pese a que yo me estuviese quemando dentro de ella y un sol tardío pero íntegro re reía de mí desde la altitud de un cielo azulado que había devorado a las nubes matutinas.. ❧

☙ —[...] Pero, tú tienes un poder inmenso entre tus manos. Tienes el poder de destruirme y no me refiero a algo físico.

—Sé a qué te refieres [...]. Lo que desconoces [...] es que esta noche, te estoy entregando ese mismo poder. ❧
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martes, 20 de septiembre de 2016

Reseña: Títeres de la magia

Ficha Técnica


Autoras: Iria G. Parente y Selene M. Pascual
Género: Fantasía, juvenil, romántica
Primera Edición: Septiembre de 2016
Editorial: Nocturna
ISBN: 9788494527739
Páginas: 518
Precio: 16€
Valoración: Prometedor

Argumento

Tres años han pasado desde los acontecimientos narrados en Sueños de Piedra. Tres años en los que el joven Hazan ha estado estudiando en la Torre de Idyll para ser nigromante. Su maestro, Clarence, es el futuro director de la Torre y jamás ha salido de esta. Clarence es enviado al exterior para descubrir la procedencia de unos venenos letales para conseguir crear antídotos para ellos y Hazan, con ganas de aventuras y deseando seguir a su maestro, se une a la misión. Esta expedición hará evolucionar a ambos, habrá reencuentros y verdades que quizá hubiera sido preferible no descubrir...

Reseña

Una vez más, Iria y Selene nos ofrecen una historia contada por dos de sus protagonistas, narradas en primera persona y alternando uno y otro personaje capítulo a capítulo. En los capítulos de Hazan aparece sobre su nombre un libro con las palabras Érase una vez, comienzo típico de los cuentos que su hermana le narraba cuando vivían juntos. En el caso de los capítulos de Clarence encontramos una ilustración del collar con la piedra azul característica de los nigromantes. La pluma de las autoras vuelve a sorprenderme con frases cautivadoras que llegan a lo más hondo, sobre todo cuando en muchas de ellas ves encerradas dolorosas verdades del mundo real y de la sociedad en la que vivimos. Si bien la historia nos lleva de nuevo a Marabilia bien podría situarse en un mundo común sin magia lleno de prejuicios hacia diferentes razas y culturas donde las normas ya han sido establecidas y aquel que no se adapte a ellas no tiene otra alternativa que buscar su sitio en el mundo. La narración sigue una línea cronológica al describirse los acontecimientos, de una manera fluida y sencilla, facilitando su rápida lectura sin existir problemas para asimilar la trama. Si bien hay referencias a escenas del libro anterior, no llegan a ser pesadas sino meros detalles puntuales para ayudar al lector que se introduce por primera vez en Marabilia a comprender un poco mejor a sus protagonistas y sus comportamientos.

Lo que parecía ser una novela juvenil con una ambientación en un mundo de fantasía ha terminado centrándose en ocasiones en exceso en la relación sentimental de los protagonistas principales, consiguiendo perder en algunas veces el interés por parte del lector. Cierto que cada escena entre ambos tiene fragmentos destacables por su belleza poética y por la crítica social escondida entre líneas pero si buscas adentrarte en una aventura donde lo principal es solucionar un problema, este no es el lugar adecuado. Aquí las situaciones se solucionan en pareja, con la fuerza de una mirada de amor, y la fe ciega en tu pareja y aunque es algo idílico y muchos piensen que así deben ser las relaciones amorosas, pensar que una mirada tierna o una palabra llena de confianza puede llevar a buen término cualquier situación es infantil y lejano a toda realidad. Pero, estamos en Marabilia, un lugar donde supuestamente los cuentos no son como acostumbramos a leer, aunque finalmente sea un beso de amor verdadero o el amor en sí lo que solucione la mayoría de los problemas —tópico de los cuentos infantiles—.

La primera parte nos muestra la misión a cumplir, habiendo reencuentros con personajes de Sueños de Piedra, que nos permitirá ver cómo han sido sus vidas a lo largo de estos tres años. Habrá criaturas a las que enfrentarse, criaturas conocidas por todos pero con la visión peculiar que las autoras han querido darles. Como en toda buena novela que se precie, habrá conspiraciones, secretos y verdades a medias, factores que harán querer seguir leyendo hasta el final para descubrir quién se esconde tras la elaboración de esos venenos y sus intenciones. Aquí nos hallamos ante el viaje del héroe que se aprecia mejor en los cambios de Clarence a lo largo de los capítulos según avanza la trama. Es quizá el personaje más intenso de la obra, por haber estado siempre recluido en la Torre y encontrarse de repente con la realidad del exterior, haciendo así que su evolución sea la más destacable.

El título es de lo más atrayente, dejándonos unas pequeñas pinceladas de lo que nos encontraremos entre sus páginas: personas que se dejan llevar por su condición o posición social porque es lo que se espera de ellas o de sus cargos correspondientes. En este caso, la magia juega un papel importante en la vida de nuestros protagonistas, haciéndoles en ocasiones pagar precios muy elevados. La portada nos muestra el collar que todos los nigromantes portan sobre sus túnicas negras. Un distintivo que en la mayoría de las ocasiones hace que todos los miren con cierto recelo e incluso los eviten, lo que nos lleva a la crítica social de juzgar una raza o etnica solo por lo que se escucha de ella, sin tener pleno conocimiento de ella. El collar descansa sobre un suelo de piedra, que nos puede llevar a pensar en Arthmael, rey de Silfos, protagonista de Sueños de Piedra y cuyo nombre significa "príncipe de piedra".

Es una lectura amena y entretenida con sus momentos de aventuras y sus momentos llenos de romanticismo, plagada de frases hermosas que harán las delicias del lector.
Citas

☙ No huele a perfume, sino a mar, a la brisa que ha quedado enredada en su melena, a aventuras y a leyendas de las que me gustaría ser partícipe, pero en las que solo ella es la heroína. ❧

☙ —¡He crecido al menos una cabeza!
—¿De hormiga? ❧
[...]
—¿No ves que ya soy tan alto como ella?
—Lo cual tampoco es muy difícil. Ella es más bien poca cosa.

☙ Sus auras parecen extenderse. Las líneas doradas que había percibido se tocan, como si se buscaran, y bailan al son de sus latidos. Se enredan, se atan y vuelven a soltarse. Es lo más hermoso que he visto en mucho tiempo. Entreabro los labios. De repente, entiendo lo que significa. Nunca había imaginado el amor así, pero tiene sentido. Y siento unas irresistibles ganas de tocarlo, de ayudar a que las dos auras se junten, como si fueran maleables. Pero sé de antemano que no lo van a hacer; que permanecerán independientes, separándose y reencontrándose, jugando, probando los límites, confundiéndose. Siempre en movimiento. ❧

☙ Quiero que se rinda y me deje salirme con la mía, que abandone ese aire de severidad que hace que parezca mayor, que le apaga los ojos y le curva las comisuras de los labios hacia abajo. ❧

☙ —[...] ¿qué es peor, los momentos previos a un examen o el momento de hacerlo? Cuando ya está hecho, no tienes que preocuparte de lo que sabes o no; los nervios previos, la incertidumbre de cómo será... Todo eso desaparece. ¿No es esto un poco similar?
[...]
—Supongo que hacer el examen es un alivio. Aunque a mí me han dado la nota nada más acabarlo y obviamente he suspendido. A nadie le gusta suspender. A mí no, al menos.
[...]
—¿Cuánto tiempo llevas pensando en este examen? ¿Un año ya? Al menos, ya conoces el resultado.
[...] 
—La amargura de un suspenso es más llevadera siempre con la alegría de una gran nota. Hay muchas asignaturas ahí fuera. Ahora puedes buscar alguna en la que concentrar tus esfuerzos. Sobre todo, en la parte práctica. ❧

☙ —Nunca he conocido a ninguna otra persona para la que un beso signifique tan poco como para ella. Para Ari, no son cuestión de atracción o de deseo, ni siquiera tienen que ver con el amor romántico. Son un juego y una manera más de demostrar cariño. ❧

☙ Éramos dos críos de trece años a los que les dijeron que harían una pareja encantadora y quisieron probar por puro desconocimiento del mundo y de ellos mismos. Pero ahora es diferente: yo estoy muy seguro de quién y cómo soy, de lo que siento. ❧

☙ Siempre me dice que, si él cree en la magia de los besos de amor verdadero, es por ellos. No duda de que se quieren y de que están hechos el uno para el otro, de que son dos piezas encontradas por casualidad que encajan perfectamente. [...] nunca ha existido ni existirá un amor más profundo que el que se profesan él y esa desconocida sin rostro ni nombre. ❧

Lynne y Arthmael hablan. Con los labios, pero también con sus auras, que resultan demasiado atrayentes para obviarlas. Algunos espíritus son tan fuertes que los sientes antes incluso de concentrarte para verlos, y eso mismo pasa con ellos, por lo que pronto estoy curioseando los contornos de color a su alrededor. Aunque cada uno está en su montura, los colores parecen querer mezclarse. La oscuridad de Lynne. La luz de Arthmael. El dorado, como un hilo que les une.
Y más allá de eso, hablan con las miradas. No están conversando de nada importante: ella se burla de él y él de ella, una y otra vez, como si fuera una costumbre arraigada entre ambos. [...] Pero incluso en esas disputas fingidas siguen mirándose con infinito cariño, tanto que noto un pinchazo de envidia. Me siento muy idiota cuando me descubro pensando en que yo también quiero que me miren así. Con esa serenidad, con esa seguridad de que hagan lo que hagan, digan lo que digan..., van a estar bien. Van a seguir juntos.
Athmael y Lynne deben de hacer magia con sus besos. Y quizá ellos ni siquiera lo sepan. ❧

☙ —[...] Le quité la ropa con la mirada. Aunque el interés desapareció pronto: en cuanto abrió la boca, de hecho. Tanto cuerpo para nada... ❧

☙ [...] Arthmael se siente ofendido o finge sentirse ofendido y le responde, y ella vuelve a contestar, y con cada frase que se dicen sus auras juegan divertidas entre sí y se capturan y se unen y se abrazan.
Es lo más absurdo y hermoso que he visto en mi vida. ❧

☙ Y me mira. No quiero decir "me mira" en el sentido de "su mirada se tropieza por casualidad conmigo". Quiero decir "me mira" en el sentido de "a conciencia y a propósito". Es un "me mira" de los que hacen que Ariadne me dé un codazo. Un "me mira" que no tiene nada de casual. ❧

☙ "Triste" es cuando no quieres hacer algo o cuando lo haces solo por sentirte obligado por otra persona. "Triste" es cuando esperas algo más y la otra persona no quiere dártelo. "Triste" es cuando crees que un cuerpo te puede tocar de otra manera y no lo hace. Lo triste lo crean las expectativas o  no estar en igualdad de condiciones. Pero cuando únicamente hay deseo, no hay expectativas, solo... disfrute. Pasión, sin más. A veces puede ser una manera de pasarlo bien. No todo es tan complicado como lo presupones. ❧

☙ En caldero tapado no caen ingredientes de más. ❧

☙ —[...] ¿qué me hace más valioso a mí que a esa "persona cualquiera"? ¿Quién decide qué vidas valen más, quién merece salvarse y quién no? Todos somos iguales al final. Todos tenemos gente que nos quiere, que nos llorará. Puede que en las manos de esa otra "persona cualquiera" haya un futuro brillante, que tenga un destino mejor que el mío. Puede... no sé. No lo sabremos. Pero lo que sí sé es que nadie merece morir sin motivos de la noche a la mañana. ❧

☙ Cuando caemos en la cama, enredados, comienzo a subastar un sueño imposible con besos a otra piel. ❧

☙ —[...] es consciente de que Lynne nunca va a corresponderle [...] Y a pesar de ello, tiene que verla cada día de su vida. Él no dejará de quererla, pero eso jamás será suficiente para que ella lo quiera a su vez. [...] eso que siente por tu amiga no desaparecerá de la noche a la mañana. Y tiene que vivir con ello, con mantenerse cerca y a la vez mucho más lejos de lo que querría. ❧

☙ Los sentimientos no entienden de deudas o responsabilidades. Los sentimientos surgen o no. ❧

☙ Un latido. El fantasma de su beso es un latido constante y el recuerdo de un sabor. Y no se va.  ❧

☙ Me acerqué a él y él se escondió de mí como nunca lo había hecho: se abrazó las rodillas y me pidió que me fuese, pero yo no lo hice. Me pidió que no perdiese más tiempo con él, pero yo pensé que nunca podría ser una pérdida de tiempo. Me dijo que era un fracasado y que nunca conseguiría nada, pero y no lo creí. Me dijo que no merecía mi atención, y yo no le hice caso. ❧

☙ —Sí. Quiero... Creo... que deberíamos hablar. Bueno, en realidad creo que debería besarte toda la vida y nada más, pero la razón me dice que deberíamos tener una conversación. Así que mi razón quiere hablar, pese a que yo no quiero hacerlo, y ahora mismo me siento terriblemente dividido. ❧

☙ A mí no me pasó, pero sé que ocurre: personas que creen que sentirse atraídas por individuos de su mismo sexo es desviarse o que temen aceptar lo que sienten porque no es "lo normal", según lo que una mayoría ha dictado que es "normal". Como si lo "normal" no fuese sólo el argumento de los cobardes que no se atreven a ver más allá. ❧

☙ No sé si son la pareja más afianzada que he visto nunca, la más estúpida o la más descreída. De lo que estoy seguro es de que toda la magia se siente insultada ante ellos. ❧

☙ —[...] por cada persona que no creía en la magia, esta desaparecía un poco más de nuestro mundo. Si todos fueran como la comerciante, no quedaría ni una chispa en un par de años. ❧

☙ La maldad, como cualquier sentimiento, reside en los corazones de las personas. 
Y quizá ese sea el sitio desde el que puede hacer más daño. ❧

☙ —¡Na-nadie se come a nadie! Ni con los ojos ni con nada...
[...]
Todavía

☙ Son indescriptibles, porque escapan de lo que cualquier mente humana puede expresar. No se puede poner en palabras lo inconcebible, igual que no se puede intentar coger el aire con las manos para saber qué tacto tiene. 
[...]
Y todos... duermen. Descansan en grandes huecos excavados en la pared; enormes nichos, más altos que cualquier criatura que haya conocido antes. Se reparten por la inmensa estancia como celdas en una colmena, aunque mucho más toscas y separadas, sin seguir ningún tipo de patrón. Cada bestia parece disponer de su propio espacio, como si fueran compartimentos decididos de antemano. Algunos están vacíos. [...] Sus cuerpos emiten luz [...] sus escamas destellan como si estuvieran envueltas en llamas y, de hecho, haca tanto calor que es como si exhalasen fuego; son como soles en miniatura que han descendido para custodiar las entrañas de la tierra. ❧

☙ Sus ojos contienen el universo: son de todos los colores y de ninguno, y me observan como si fuera insignificante. Como yo observaría a una hormiga: al tanto de su existencia, pero indiferente a ella. ❧

☙ Estamos cansados de vosotros, de vuestras ridículas disputas pr algo tan irrelevante como el poder, o de inventos como vuestro absurdo dinero, por el que estáis dispuestos a vendernos a nosotros y también a vosotros mismos. No so tememos: la realidad es que ni siquiera nos importáis. Somos criaturas de la tierra y, como tal, nuestros corazones laten más lentos y nuestro tiempo es otro. En lo que vosotros vivís, nosotros hemos parpadeado una vez. Las criaturas, cuanto más imperfectas, menos tardan en formarse. Nuestros descendientes aún necesitarán más de un siglo para abrir los ojos. Sin embargo, cuando lo hagan, las montañas se partirán y llegará nuestra era. Y entonces volveréis a vernos. Sobrevolaremos el mundo y retornará el equilibrio, ya que vosotros no sabéis mantener la balanza en su sitio. ❧
[...] dejad que su carne se funda con el suelo para que persista con cada pálpito de este mundo del que os creéis dueños.

☙ En el mundo, la gente falla. La gente tropieza. Y es cierto que algunos no se levantan de la caída, pero muchos otros se ponen en pie. Muchos otros deciden continuar caminando por más que eso signifique arriesgarse a tropezar de nuevo. ❧

☙ ¿Es así como se solucionan los problemas en el mundo real? ¿Con muerte? Supongo que como en los cuentos: el malo muere, y ese es el final feliz. Pero a mí esto no me suena a final feliz. ❧

☙ Las criaturas atacan sin más, y eso es predecible. Los piratas tienen la decencia de llevar banderas que anuncian sus fechorías de antemano. Pero las personas de a pie, las que cualquiera puede encontrarse día a día, traicionan sin previo aviso. Esas personas odian, como yo mismo ahora. ❧

☙ —[...] Mi hermana siempre me dijo que los hechiceros no tenían historias propias, que nunca eran los protagonistas, y cuando te conocí, cuando vi lo inteligente y lo generoso que eras, tuve esperanzas. Pero... también vi que eras humano, que tenías miedo. Que eras... frágil, en ocasiones, y también te ofendías o cedías a tus impulsos. No eres como ninguno de los héroes de los cuentos, sino... mucho mejor. Porque eres real. ❧

☙ Desde siempre, la vida de ambos ha sido la magia. No ha habido ni un día en que no hayamos girado en torno a ella: él con su deseo de convertirse en un gran hechicero; yo, con mi deber de serlo. Todo lo demás parecía... irrelevante. Es como si siempre hubiera sido el centro de nuestra existencia; como si siguiera siéndolo ahora, tras haber salido de la Torre. Como si fuera lo que nos impulsase constantemente y a la vez nos encerrase.
Títeres. Es como si fuéramos títeres en manos de la magia. O quizá títeres de nuestros propios sueños. Puede que en algún momento nosotros dejásemos de dominarlos y ellos nos dominasen a nosotros. ❧

☙ —¡Esta relación va demasiado rápido!
—¿Demasiado rápido? ¡El año y medio que he pasado enamorado de ti en silencio no opina lo mismo! ❧

☙ —Gracias —murmuro contra su boca. Y lo siento coger aire y eso me anima a besarlo de nuevo, porque yo mismo quiero brindárselo. O quitárselo del todo, quizá. ❧

☙ Nos perdemos a partir de ese momento. Así, lo guío y le enseño todo lo que no le había enseñado antes. Otro tipo de magia. Otra manera de desvelarnos nuestros secretos. [...] Entonces, como si fuera una competición donde los dos nos proclamamos vencedores, buscamos los gemidos del otro y nos los quedamos como premio. 
[...]
Hazan se deshace en i boca con un grito que lleva mi nombre.
Yo, que he anhelado esto durante demasiado tiempo, aún busco su piel durante varias horas más. ❧

☙ —Eso no importa, porque no puedes graduarte aprobando unas pocas materias, por muy bueno que seas en ellas.
Y eso es una lástima. Nos miden a todos por lo mismo: todos debemos tener las mismas aptitudes. A nadie le importa que seas genio en algo si no das la talla en la clase de la siguiente hora. ¿Qué sentido tiene eso? Así te frustras. Te sientes insuficiente porque alguien decidió poner la meta demasiado alta. 
—[...] Aquí no hay límites [...] Ni impuestos por otros ni por nosotros mismos. Aquí todos hacen lo que quieren hacer, se especializan en lo que destacan. Todos aprenden, todos enseñan. Y todos aportan algo. No puedes quedarte atrás, porque esto no es una prueba para ver quién es el mejor, sino que te dedicas a lo que te interesa.
Nunca me lo había planteado así, pero, a veces, estudiar en la Torre es como participar en una carrera, con los vencedores, los más lentos, los que se quedan relegados por el camino... El mundo del que habla Laeris suena bien, aunque... no sé si es lo que quiero. No estoy acostumbrado a trabajar en equipo: nunca me han enseñado.  ❧

☙ —[...] La gente se deja guiar por la venganza y por deseos egoístas. Ni siquiera es necesario ser cruel para eso, solo opinar que el fin justifica los medios. Y nosotros no nos escondemos por esas personas. Ellas ya existían antes de que se creara el Taller y, si algún día se disuelve, seguirán ahí. Si nos escondemos es porque la gente no está preparada para entenderlo y la ignorancia genera rechazo. Un gran cambio tiene que darse poco a poco. ❧

☙ Supongo que, en realidad, nuestra sociedad es como esta sala, con sus cubículos sin paredes: en reinos, en ciudades, en gremios, en familias. Sí, todos habitamos el mismo pedazo de tierra, pero nunca llegamos a hacerlo de verdad. ❧

☙ Pero por cada sombra quiero pensar que habrá diez esferas de luz que iluminen el camino. ❧

☙ ¿Nunca has pensado en lo clasista que es que unos pocos puedan hacer cosas extraordinarias y otros no? Lo injusto, también, que resulta que unos puedan salvar personas y otros no. Un mundo en el que todos tengamos las mismas oportunidades, los mismos recursos..., eso suena a justicia, ¿no crees? ❧

☙ Ni siquiera los hechiceros o los nigromantes son adversarios para las fuerzas primigenias. La vida y la muerte juegan a un nivel superior, con nuestros sueños y nuestras esperanzas puestos en montones que se apuestan por pura diversión. En su tablero tienen nuestras almas por piezas, y cada vez que cae una, nosotros también lo hacemos. A veces, se precipitan al suelo y una parte de nosotros se astilla y nunca vuelve a ser la misma. ❧

☙ Las personas ciegas no son inservibles. Como no lo soy yo, sin una mano, o como no es el que no tiene piernas. Nadie es... inservible mientras quiera hacer algo, sea quien sea y como sea. [...] Pero hay personas que no ven desde el principio que nacen sin manos o sin poder andar. Y viven. Nosotros tendremos que aprender a hacerlo también... y lo haremos.  ❧

☙ Tengo la mirada nublada, pero no puedo evitar lanzar un vistazo a su aura. Y me duele verla. Oscura, llena de desasosiego... Más quebrada de lo que la mía ha estado nunca. Sin embargo, ahora sé que hasta las auras más oscuras, hasta las heridas más profundas, pueden ser hermosas. De pronto, comprendo lo que decían en el Sueño de Piedra: las cicatrices contienen grandes historias, y ahora nuestras almas cuentan la suya propia. ❧

☙ Por eso le oigo tomar aire y girar la cabeza, como si intentase verme, salvo que no lo puede hacer de verdad, igual que yo no puedo abrazarle de verdad. Somos dos piezas defectuosas que se han unido, pero juntas podemos crear algo inmenso. ❧

☙ Sí, él es la persona más valiente que conozco. Hay muchos tipos de valentía, y no todas consisten en enfrentarse al peligro o a grandes bestias. Ni siquiera esa valentía es la más útil. La que cuenta es la que te impele a afrontar todo lo que crees que será insoportable. ❧

☙ Ella asiente y ambos nos sumimos en un silencio opresor, lleno de palabras del pasado y del vacío del futuro. Es el silencio que sigue a una amistad que ha caminado por la cuerda floja y ha resbalado. Que se ha quedado pendiendo de la cuerda, agarrada de una mano, pero quiere volver a estabilizarse y llegar al final del camino. ❧

☙ —Lo sé. Tú nunca has dejado de ser la mujer más importante de mi vida.
—Sabía que en el fondo no podías resistirte a mis encantos, por mucho que te gusten los hombres... ❧

☙ Nadie recuerda que los verdaderos héroes no dejan sus nombres grabados con oro en los velos que visten la historia, porque esos se van del mundo de puntillas, sin hacer ruido. ❧
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lunes, 8 de agosto de 2016

Tesoros de julio (II)


¡Buenos días, tinteros!

Vuelvo al ataque con mis adquisiciones de julio, esta vez, con unos libros que son joyas tanto visual como literalmente hablando. Pertenecen a una colección de libros que me regaló mi madre hace dos años y que yo siempre quise completar. Gracias a un vendedor de TodoColección, conseguí muchos de los que me faltaban y, como era un lote grande, me hizo muy buen precio. Ahora solo me quedan seis para acabar la colección. Paso a mostraros las bellezas que conseguí.


Resurrección, de León Tostoi.

Cuando el príncipe Nejliúdov acude al tribunal para ejercer su deber ciudadano como jurado, no se imagina que una de las acusadas es Katia Máslova, la antigua criada de sus tías, la joven a la que sedujo años atrás. Ahora, convencido de su inocencia, se siente culpable de la difícil situación en la que se encuentra Katia y de la posibilidad de que sea condenada a trabajos forzados en Siberia. A partir de los esfuerzos del príncipe Nejliúdov por redimir a Katia del estigma que le provocó en su juventud, Tolstoi refleja su propia indignación ante las injusticias sociales de un país en decadencia y de una aristocracia anacrónica y autocomplaciente. Un relato íntimo de culpa, rabia y arrepentimiento dominado por la redención y la condena de la violencia.



La novia de Lammermoor, de Walter Scott

El Master de Ravenswood y Lucy Ashton se enamoran pero ella es hija del Lord Keeper, enemigo de Ravenswood y asesino indirecto de su padre a quien juro vengar su muerte. Lord Keeper conoce las intenciones asesinas del Master, y tratando de librarse de su rencor propicia una relación entre éste y su hija, que se prometen en matrimonio pese a la oposición de Lady Ashton, madre de Lucy. Pero cuando Lady Ashton vuelve lo hace con un fin: expulsar al Master de su castillo y casar a su hija con un enemigo del Master, Bucklaw. El Master, que abandonó por amor sus ansias de vengar el honor de su padre y recuperar sus posesiones familiares perdidas por un cambio de política que favoreció al Lord Keeper, huye un año y vuelve cuando Lucy se va a casar para impedir romper su relación.



Una mirada atrás, de Edith Wharton

En 1934, tres años antes de su muerte, la autora publicó esta autobiografía. Algunos capítulos habían aparecido antes en diversas revistas literarias. 

La vida de Edith Wharton transcurrió entre Estados Unidos y Europa. Desde muy pequeña, los viajes de su Nueva York natal al Viejo Continente fueron muy frecuentes y, de hecho, después de su matrimonio, pasaba los inviernos en Francia o Inglaterra, y los veranos en The Mount, su casa en el oeste de Massachusetts. Desde París o Londres, recorrerá Italia, España, Grecia y las islas del Egeo... Al estallar la primera Guerra Mundial, estaba en Francia, donde se instaló definitivamente hasta su muerte.


El profesor, de Charlotte Brontë

El joven William Crimsworth se embarca a Bruselas despreciando la tiránica protección de sus parientes. Las relaciones de poder, el lenguaje erótico de la autoridad y la sumisión y el habitual marasmo espiritual de los héroes de Charlotte Brontë se encuentran aquí maravillosamente representados.



Bel ami, de Guy de Maupassant

Narra la ascensión de Georges Duroy, un ex suboficial que malvive en París. Cuando Duroy descubre la brecha por la que meterse para conseguir fama y dinero, no parará y destruirá, si es necesario, todo lo que se cruce en su camino: amistades, amor, empleos, prestigio. La ambición será su carta de presentación.



La Regenta, de Leopoldo Alas "Clarín"

En una ciudad de provincias, Vetusta, vive Ana Ozores, de familia noble venida a menos, casada con don Víctor Quintanar, regente de la Audiencia, del cual le viene el apelativo de "la Regenta". Ana se casó con don Víctor en un matrimonio de conveniencia. Bastante más joven que su marido, al que le une más un sentimiento de amistad y agradecimiento que de amor conyugal, su vida transcurre entre la soledad y el aburrimiento. Es una mujer retraída, frustrada por no ser madre y que anhela algo mejor y desconocido.



La princesa de Clèves, de Madame de La Fayette

Cuenta el secreto amor que la noble y galante Madame de Clèves, casada con un fiel y leal caballero, siente por el duque de Nemours, uno de los hombres más atractivos de la corte. Advertida por su madre de la fatalidad de esa pasión, Madame de Clèves oculta sus sentimientos a todo el mundo hasta que al final se confiesa ante su marido, un acto que desata trágicas consecuencias.


Tristana, de Benito Pérez Galdós

Juan López Garrido, un viejo galán, tutela a la hija de un amigo fallecido, Tristana. La intenta seducir pero ella se enamora de un joven pintor llamado Horacio.


Pepita Jiménez, de Juan Valera.

El joven seminarista Don Luis de Vargas regresa a su pueblo natal para unas breves vacaciones allí antes de pronunciar sus votos. Se encuentra con que su padre, Don Pedro, se dispone a contraer nupcias con la joven Pepita Jiménez de 20 años y viuda de un octogenario. Los contactos entre el futuro sacerdote y la joven viuda son novedosos para el joven ya que ha pasado su adolescencia recluido en el seminario. El seminarista acompaña a Pepita en sus paseos por el campo, asiste a reuniones en su casa y, sin darse cuenta, cede poco a poco a una pasión que el considera pecaminosa, pero que se hace más fuerte que su vocación y que su amor por su padre, en el que ve secretamente un rival.



Werther, de J. W. Goethe

Una colección de epístolas escritas por Werther, un joven artista de temperamento sensible y apasionado, y dirigidas a su amigo Guillermo. En estas cartas, Werther revela datos íntimos de su estancia en el pueblo ficticio de Wahlheim (basado en la ciudad de Garbenheim), donde queda encantado por las tradiciones simples de los campesinos. Werther huye de la banalidad y la incomprensión de su ciudad natal cuando llega a Wahlheim, en un baile conoce y se enamora de Lotte (forma hipocorística de Charlotte, Carlota en español), una hermosa joven que cuida a sus hermanos después de la muerte de su madre. Desafortunadamente, Lotte ya está comprometida con Albert, un hombre once años mayor que ella.



Persuasión, de Jane Austen

Anne es hija de Sir Walter Elliot, hombre vanidoso y demasiado preocupado de las apariencias como para ver lo que sucede a su alrededor. Anne tiene dos hermanas, Elizabeth, mayor que ella pero aún hermosa y atractiva, de carácter idéntico a su padre, y Mary, menor y ya casada con Charles Musgrove. En medio de estas personas se encuentra Anne, cuya edad "adecuada" para contraer matrimonio ha pasado, de belleza y plenitud perdida. Varios años antes Anne conoció a un oficial de marina, Frederick Wentworth, pobre y sin ninguna perspectiva para que una familia como la de los Elliot accediese a un matrimonio con uno de sus miembros.


Marianela, de Benito Pérez Galdós

La acción transcurre entre Socartes, pueblo minero, y Aldeacorba, zona agrícola, donde vive don Francisco Penáguilas con su hijo Pablo. La vida ha sido generosa con el señor de Penáguilas, pero todo su bienestar se haya ensombrecido por la ceguera de su hijo. Pablo es feliz al lado de su lazarillo, una muchacha que todos llaman la "Nela"; con ella pasea, habla y se deleita. Nela, por su parte, pobre huérfana que vive con la familia del capataz de las minas, Centeno, menospreciada por todos, incapaz de nada útil, solo siente alegría acompañando a Pablo. Las almas de los dos están compenetradas de tal manera, que Pablo un día le promete casarse con ella.


Los novios, de Alessandro Manzoni

La novela transcurre en Lombardía, entre 1628 y 1630. El señor del lugar, Don Rodrigo, obliga a Don Abbondio, cura de un pequeño pueblo junto al lago Como, a no celebrar el matrimonio entre Renzo Tramaglino y Lucía Mondella, quienes tienen que abandonar la aldea. Lucía y su madre, Agnese, ayudadas por fray Cristóforo, se refugian en un convento de Monza, mientras que Renzo marcha a Milán para obtener apoyo que le permita ganar su causa. Don Rodrigo hace entonces que a Lucía la rapte el Innominato

Quería poneros otros libros en esta entrada pero, estoy viendo que se me hace muy larga. Espero no haberos dormido hoy con tanto libro... ¿Habéis leído alguno? ¿Os llama alguno la atención?

Prometo ser más breve la próxima semana, que os enseñaré unos preciosos clásicos cuyas encuadernaciones me tienen enamorada también.

Me despido con una foto de los lomos de estos libros que os he mostrado hoy.


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