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sábado, 23 de noviembre de 2013

Click


Enamorada del amor, así la definía su maestro siempre. La eterna enamorada de lo imposible pues, al igual que el fin de cada sueño es cuando se hace realidad, su amor se extinguía cuando le era correspondido o cuando no abarcaba esperanzas. ¿Será que su corazón estaba maldito? Sea como fuere, ella había aprendido a vivir así, amando lo que jamás podría tener, vivía feliz entregándose por entero a ese sentimiento y jamás pedía nada a cambio pues el hecho de vivir enamorada ya la hacía inmensamente feliz, le daba un sentido a su vida: disfrutar lo máximo posible de aquel efímero sentimiento. Y mientras amaba, el mundo le parecía perfecto y nada ni nadie podían arrancarle la sonrisa de los labios, excepto la realidad. Una realidad que en ocasiones dolía tanto que se sentía morir y, había muerto tantas veces rodeada de ese sufrimiento que pronto consiguió adelantarse a él. Supo reconocer su aroma antes de que entrara por la puerta de la alcoba de su fantasía. Y así, corría al armario del orgullo y el miedo y se colocaba su coraza mágica que podía protegerla de cualquier sufrimiento y evitaría las lágrimas. Ella lo llamaba “mecanismo de defensa” y se activaba con un botón que solo ella podía accionar, pues solo ella sabía dónde estaba y lo que provocaba. Hacer ‘click’ era perder la sonrisa, era olvidar lo sentido, guardarlo en el desván del olvido y ponerse el abrigo de témpano de hielo que le congelaba temporalmente el corazón hasta que de nuevo, otro amor lo templara. Su corazón vivía en un invierno y primavera constante, helándose y floreciendo a cada amenaza de peligro.

Y esta vez… no era menos. Ella siempre supo que no era nadie especial, que no conseguiría jamás tener a su lado a alguien como las personas que solía amar, ¿por qué? Porque no se las merecía. Porque ellas eran puras, dulces, sabias… y ella… ella era egoísta, insegura y caprichosa y esas cualidades, no suelen amarse. Claro que mucha gente le tenía estima, ¡no faltaría más! Pero nadie tenía pasaporte para traspasar esa frontera y quedarse en el país llamado amor. Y ella ya defendía lo que le quedaba atrincherada tras su coraza, con la mano siempre en el botón que haría ‘click’ cuando ella lo necesitara.

Como aquel día. El viento soplaba fuerte, como si quisiera, en susurros, prevenirle de lo que se avecinaba pero, ¡no! La tonta enamorada tenía que cerrar los ojos, de cara al viento y sonreír feliz de que éste le azotara el rostro. Porque la vida era maravillosa pues alguien en algún lado era el dueño de todo su amor y eso la llenaba de dicha. Y su sueño se truncó pesadilla, al encontrarse cara a cara con la realidad. No esperaba ser su primera opción, ni siquiera la segunda pero, esperaba haber conseguido un puesto importante en el corazón que ansiaba conquistar y a cambio de esa esperanza en un imposible, descubrió la realidad que la abofeteó con fuerza dejándola arrodillada ante el suelo de su maltrecho corazón, ahora roto en puntiagudos cachitos que se clavaban en sus rodillas. Pero no lloraba, ella ya no lloraba por esas cosas. Solo hacía ‘click’ y todo se pasaba. Pero… si lo hacía, no había marcha atrás, solo funcionaba en una dirección…

Y antes de dar al botón, ya su mente le encontraba faltas a aquel amor. “Olvídalo”, le susurraba y poco a poco se iba convenciendo de que aquel sentimiento, tampoco había sido real y su mecanismo rápidamente trabajaba con su arma de doble filo. “Aquel es mejor”, le decía, tentándola. Y ella, se dejaba llevar, le buscaba lo positivo, se lo reforzaba y entonces, surgía el problema. Volvía a amar… y todo volvía a comenzar. Esa tarde ya todo estaba hecho, su sesión con sus canciones del momento, sus lágrimas de dolor obligadas a permanecer en silencio en la prisión de la rabia y el orgullo y cuando parecía que iba a romper en llanto, que el corazón podía estallar en mil pedacitos, en la gran sala vacía de su maltrecho corazón se hizo el silencio. Click…

4 comentarios :

  1. Respuestas
    1. Gracias... voy a ver si me da por escribir más últimamente...

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  2. que bonito *o*
    y bastante identificable con lo que siento ultimamente~
    besos n_n

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    1. Así ando yo siempre, en cuanto siento que algo/alguien puede hacerme daño, hago 'click' y desconecto...

      Besos

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