Inkwand: Escritura automática I: Palabras al azar

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miércoles, 22 de abril de 2015

Escritura automática I: Palabras al azar


¡Buenas noches, tinteros!

Hace un tiempo me descargué las aplicaciones que Literautas ofrecen a los escritores para practicar y mejorar su estilo. Les eché un vistazo y después, simplemente, me olvidé que las tenía. Hoy, liberando espacio en el móvil, di con iDeas for Writing, una aplicación que consta de varios talleres de escritura con tres niveles cada uno —baja, media y alta —y con varios apartados a su vez. Además, consta de un sistema de elección de temas, palabras, situaciones... aleatorias para desarrollarla escritura automática. Hoy me he propuesto usar esta aplicación todos los días un rato y dejaros aquí mis avances. 

Vamos pues con el taller: Lánzate a escribir

PALABRAS AL AZAR

Dificultad: Baja.

Categoría: Escritura automática.

Ejercicio: Elige cinco palabras al azar del disparador creativo "Cinco palabras". Apúntalas en un papel y escribe un pequeño texto (entre 100 y 500 palabras) a partir de lo que te sugieran esta palabras. No te detengas a pensar, escribe de forma automática. 

Puedes practicar este ejercicio a modo de calentamiento de la escritura antes de comenzar tu sesión diaria, de esta forma podrás desconectar de lo ocurrido durante el día y lo que escribas después no estará "contaminado" por tu estado de ánimo o el estrés.

Además, también puedes guardar estos ejercicios en una libreta para usarlos como fuente de inspiración en el futuro, cuando estés buscando alguna idea para una historia.

Mis palabras: Laberinto, vanidad, bambú, tumba y música.

Hoy me pierdo en el laberinto de mis pensamientos y, mientras la música que generan los motores de los coches al pasar por mi lado, mezclados con mi constante tecleo ante el ordenador, me hacen pensar en las horas que perdemos ante el espejo. ¿Cuántas veces al día observamos nuestro reflejo? No hablo ya por vanidad, es ese acto reflejo de sentir que algo proyecta nuestro cuerpo y tener la necesidad de observarlo. Y siempre necesitamos retocar algo: un mechón rebelde, un botón suelto, un pliegue en la ropa que no nos gusta la forma que nos da… Buscamos la perfección, olvidándonos de lo divertido que era ir desgarbados de pequeños. ¿A qué tanta pulcritud? ¿Acaso cuando nos lloren ante la tumba alguien dirá: “hey, ¿y lo bien arreglado que iba siempre?”. Yo, por si acaso, voy a dejar de mirarme tanto en esos reflejos que encuentre en mi camino y disfrutar del momento, seré fuerte, y a la vez, flexible, como el bambú que se dobla y retuerce, pero no se parte.

Espero que os haya gustado. Me quedé atascada con lo del bambú, que no sabía cómo meterlo pero, me acordé de un proverbio chino y surgió este broche final.

¿Os animáis?

8 comentarios :

  1. Me encanta la idea, la pondré en marcha jajaja
    un beso

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    1. A mí me tiene enganchada. Si quieres, para no condicionarte, te doy cinco palabras random y cuando escribas tu texto, me dejas aquí el resultado.

      Besos de tinta

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  2. Respuestas
    1. Gracias, anímate si quieres a llevarlo a cabo también.

      Besos de tinta

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  3. Es un ejercicio, cuanto menos, divertido. Yo he jugado a algo parecido, pero con mucha gente a la vez, no escribiendo, si no diciendo lo primero que se te ponía en la cabeza para continuar la historia donde la dejaba otro, como un guión narrado entre muchos

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    1. Suena genial así también, quizá pruebe con mis hijos.

      Gracias por pasar y comentar.

      Besos de tinta

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  4. Reflexivo y directo, me ha gustado. Siempre tenemos algo que retocar, es cierto. Atados a esa utopía de perfección estética que nos condiciona y nos ata. Ojalá nos miraráramos tanto por dentro como por fuera.

    He empleado este recurso varias veces y las historias que salen suelen ser interesantes.
    ¿Sabías que R. Bradbury utilizaba esta técnica para escribir sus cuentos? (Pero elegía él mismo unas cuantas palabras que le vinieran a la mente). Lo descubrí leyendo Zen en El Arte de Escribir, libro muy recomendable para los que tenemos vocación por la escritura.

    Te he dejado otro comentario en el otro ejercicio de Literautas.

    ¡Nos leemos! :)

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    Respuestas
    1. Justo acabo de leer la reseña que has puesto de Zen en el arte de escribir y llama mucho mi atención. La verdad es que este ejercicio me sorprendió muy gratamente con sus resultados tan inesperados y, en este caso, profundos...

      Besos de tinta

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