Inkwand: Los Reyes Magos son de verdad

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domingo, 14 de octubre de 2012

Los Reyes Magos son de verdad


Hace mucho tiempo, leí esto en un Blog y lo tenía guardado para ocasiones como la de hoy. Lara, una niña a la que quiero muchísimo, ayer 'descubrió' que los los Reyes Magos, el Ratoncito Pérez... son los padres y saber que ha perdido esa ilusión por lo mágico, que sus ojillos se llenaron de lágrimas me ha partido el corazón. Lara, siempre creí que la primera vez que compartiera esto, sería para leérselo a mis hijos pero, pequeña, hoy... esto es para ti:

"El padre de Blanca se sentó al llegar a casa, dispuesto a escuchar lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, pero ésta, en voz algo baja, como con miedo, le dijo: 

-¿Papá? , oye, quiero... que me digas la verdad

-Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido.

- Es que... -titubeó Blanca.

-Dime, hija, dime.

-¿Existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

-Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo: ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no sé: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

-Efectivamente somos los padres los que ponemos los regalos, pero...

-¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos. ¡Me habéis engañado!

-No, nunca te hemos engañado, porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.

-Entonces no lo entiendo,?

-Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla. La niña se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos.

Cuando el Niño Jesús nació, tres reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al portal para adorarlo. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo: ¡Es maravilloso ver feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

-¡Oh, sí! -exclamó Gaspar. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo. Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

-Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podríanrealizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharlos muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el portal: 

-Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

-¡Oh, Señor! -dijeron los tres. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes, no existen tantos.

-No os preocupéis por eso -dijo Dios. Yo os voy a dar, no uno, sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

-¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.

-Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

-Sí, claro, eso es fundamental -asintieron los tres Reyes.

-Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

-Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados.

-Pues decidme, queridos Reyes, ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

-Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños reciban algunos regalos, yo ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices. 

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo: "Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado".

Y corriendo se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

-No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron felices, mientras desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos".

Así que, grandes y pequeños, a lustrar los zapatos, que el milagro de los Reyes Magos de Oriente se repetirá siempre que haya un niño en la faz de la tierra.


Espero que te guste y te haga seguir creyendo en todo lo que has creído hasta el día de hoy. ¿Cómo no creer en la magia si solo hay que mirarte a los ojos para saber que las hadas existen y hacen prodigios?

8 comentarios :

  1. :o) qué preciosidad de historia y de sentimientos.
    Por cierto, veo que estás leyendo El descubrimiento de las brujas. A mí me encantó, espero que lo disfrutes mucho.
    Besotes brujeriles.

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    1. Muchas gracias. La verdad es que me dio mucha pena saber que la pobre Lara lo estaba pasando tan mal. Yo dejé de creer en los Reyes Magos con 7 años, cuando ese 6 de enero, mi abuelo murió. Pensé que si en vez de traer regalos se llevaban a mi abuelo, no eran tan buenos. No he querido recibir regalos por ese día desde entonces...

      Ufff... El Descubrimiento de las Brujas, no sé tú pero a mí hasta el capítulo 26 (allá por la página 560) no consiguió engancharme. Me está costando horrores. Eso sí, ayer cayeron 100 páginas en un pis-pas xD

      Gracias por pasar ^^

      P,D.: Eso de los besos brujeriles a una practicante de brujería como yo, mola^^

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  2. Esta historia ya la había leído y como profesora que soy me encantó.

    Te sigo y te afilio a mi blog.

    Un beso

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    1. Chii, sé que es muy conocida pero lo hice para una niña que conozco que al descubrir que los padres son los que dejan los regalos, se vino un poquito abajo...

      Gracias por pasar, no me permite ver tu perfil de Blogger, dice que es privado. ¿Cuál es tu Blog? Así, te afilio yo también.

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  3. ooooh, que bonita. Me la guardo para cuando llegue ese fatidico dia en que mi hija deje de creer

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    1. En mi casa no se celebran los Reyes Magos primero por no ser católicos y segundo porque desde que mi abuelo murió un 6 de enero allá por 1990, se dejó de hacer en casa de mis padres. Pero el mensaje de esta historia es muy bonito, seguro que cuando a Emma le llegue el turno, le gustará leerlo.

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  4. Yo ya leí esta tierna historia hace tiempo a través de la web, y confieso que la utilicé con mi hijo mayor Héctor para mantener la magia, porque, aunque soy agnóstica, siempre me emociono preparando los zapatos para los Reyes Magos

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    1. Yo soy practicante de brujería, mis hijos se han criado celebrando el Solsticio de Invierno pero la hija de un amigo mío necesitaba estas palabras el día que descubrió quiénes eran los Reyes Magos.

      Gracias por pasar.

      Besos de tinta

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