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martes, 17 de noviembre de 2015

Reseña: Llamé al cielo y no me oyó

Ficha Técnica


Autor: Juan Pedro Cosano
Género: Histórica
Primera Edición: 2015
Editorial: mrEdiciones
ISBN: 9788427041905
Páginas: 678
Precio: 19,90
Valoración: Excelente

Argumento

Pedro de Alemán es el abogado de pobres, siempre con un caso que defender y dejándose la piel en todo lo que hace. Casado con Adela Navas con quien tiene una pequeña llamada Mercedes.

Manuel Antonio y Juan Fadrique Basurto y Luna son sobrinos del señor de Majarromaque y a día de hoy, su familia más cercana.

Isabel Ruiz Vela es criada en casa del señor de Majarromaque, hombre al que ama pero con el que sabe nunca podrá tener una vida en común.

Sagrario Ramírez es una enfermera del hospital de la Sangre y casi una madre para la expósita Lucía de Jesús, a quien encontró recién nacida a las puertas del hospital un frío diciembre.

Lucía de Jesús, no tiene familia pero siente a Sagrario como tal. Cualquiera que la conozca sabe que ella sería la última en clavar ese puñal que dio muerte a la mujer que siempre cuidó de ella pero, ¿a quién le importa eso cuando es a ella a quien se ha encontrado ante el cadáver de la enfermera, puñal en mano y cubierta de sangre? ¿Qué secretos conocía la anciana mujer que debían ser acallados a cualquier precio?

Reseña

Llamé al cielo y no me oyó no es un libro para cualquier lector debido a la complejidad que encierra su argumento y desarrollo. La cantidad de casos que envuelven a Pedro de Alemán, más conocido por todos como el abogado de pobres, puede causar un pequeño caos a lo largo de su lectura a aquellos que no estén acostumbrados a novelas densas con argumentos que se van entrelazando con el pasar de las páginas. Por ello, el autor nos obsequia al final de la obra con un pequeño índice de personajes, para no perder el hilo de las relaciones que existen entre todas las personas que aparecen en la historia. Es una lectura que atrapa y que, incluso conociendo la verdad de los hechos desde mucho antes de la mitad del libro, la angustia nos acompaña a lo largo de las investigaciones que el protagonista tiene que realizar para poder defender la inocencia de su cliente, Lucía de Jesús, acusada de un asesinato que no ha cometido en el hospital de la Sangre.

Nos encontramos ante una obra narrada en tercera persona por un narrador omnipresente que en todo momento nos deja constancia de los hechos acontecidos pero mostrándonos la angustia de los personajes, ajenos a esa verdad que a nosotros se nos ha entregado pero a la que ellos deben llegar tirando de un fino hilo para alcanzar la madeja que les permita comprenderlo todo. El título nos habla con sus siete palabras de la angustia que alguien sufre al no ser respondido a unas plegarias y la imagen que ocupa la portada con las manos de una mujer atadas con una cuerda solo consiguen dar más fuerza a ese sentimiento. Según se lee el libro, el título es mencionado en ocasiones, dando aún más sentido a estas palabras y comprendiendo que la elección de este ha sido la correcta. Debo decir que, cuando solicité el libro a la editorial, fue ese conjunto de título e imagen lo que consiguió despertar mi atención, la cual se vio acrecentada al leer el argumento. Lo que acontece en el prólogo se verá descrito en diferentes ocasiones y desde diferentes perspectivas, conociendo así la versión de Lucía y de Benita, mostrándonos cómo un mismo escenario descrito por tres personas diferentes puede verse totalmente diferente, considerando cada cual que su percepción es la correcta. ¿Nos lleva esto a pensar que uno dice la verdad y los demás mienten? No, nos enseña a valorar y a tener en cuenta cada perspectiva y a no ver las cosas solo desde el ángulo que nos sea más cómodo porque quizá, ampliando miras, descubramos que nos faltaban detalles para poder evaluar una situación.

A lo largo de cincuenta y tres capítulos y poniendo por broche un epílogo que cierra todo de manera magistral, abandonando en ocasiones la narración lineal para ofrecernos pequeñas visiones del pasado de los protagonistas para poder conocer mejor el trasfondo que ha provocado la situación actual, conocemos las calles de Jerez de la frontera al detalle gracias a las meticulosa narración de Juan Pedro Cosano, quien nos hace de guía por esta ciudad andaluza donde en ocasiones parece que la ley y la justicia se venda al mejor postor. Los títulos de cada capítulo ofrecen una pequeña visión de lo que en las próximas páginas nos aguarda, consiguiendo atraparnos y engancharnos a la lectura con una frase que todo lector siempre habrá dicho alguna vez: "un capítulo más y lo dejo", comprendiendo después lo complicado de cumplir que esto resulta pues cada nuevo capítulo nos deja con la necesidad de conocer los siguientes pasos dados por Pedro de Alemán.

Juan Pedro nos habla a lo largo de la novela de algo que no ha cambiado a pesar de la evolución que ha tenido nuestro país a lo largo de los siglos: la justicia no es igual para todos, aunque debería. Arrastrándonos con su elegante pluma al Jerez del siglo XVIII nos muestra cómo los privilegiados gozan de un trato especial ante acusaciones mientras que los menos afortunados, son señalados y apresados sin contemplaciones, casi sin tener en cuenta su palabra. Una verdad contra la que lucha Pedro de Alemán siempre que puede, ganando en ocasiones y siendo derrotado en otras, consiguiendo así dar mayor veracidad a las palabras del autor del libro. Cabe recordar que Juan Pedro es abogado lo que le otorga una gran ventaja a la hora de describirnos un juicio y los pasos llevados por abogados y procuradores para defender a sus clientes, detalle que consigue que nos introduzcamos de pleno en la historia, a pesar de los siglos que nos separan de su ambientación.

Con un final que sobrecoge al lector —al menos así resultaron ser las últimas doscientas páginas para mí —y un epílogo que deja con la necesidad de más, este libro se convierte en lectura indispensable para todo lector exigente que, como yo, adore adentrarse en un mundo ficticio mostrado de manera tan real que logre hacernos dudar de si nos encontramos ante hechos reales o la maravillosa mano de un maestro capaz de convertir en verdad una historia nacida de su imaginación, adornándola con pinceladas de propia experiencia.

Citas

✖ La sangre, que antes manaba despaciosamente del cuerpo yerto, dejó de súbito de brotar de las terribles heridas. Fue justo cuando la muerte, en un abrazo manso pero glacial, envolvió sedosamente el cuerpo anciano en el que el paso del tiempo y las secuelas de las fiebres habían dejado su marca en forma de llagas y mataduras.

✖ Los pobres no tenemos alternativas las más de las veces, niña. Somos como hojas que se las lleva el viento: ni decidimos a qué altura volar ni dónde posarnos.

✖ Se dijo, mirando a ese clérigo que ahora se debatía entre su propia seguridad y sus obligaciones, que cuántas veces bajo la prepotencia solo se esconde la debilidad del alma humana.

✖ El amor [...] solo viene una vez, Lucía. Y cuando viene te das cuenta enseguida. Porque se te endulza la saliva y te arde la carne y te brilla la mirada y te tiembla la piel hasta pensar que se te va a despegar del cuerpo.Y hasta los días nublados te parecen luminosos. Y el viento más inmisericorde, una brisa agradable.

✖ Menos de ese dragón que la esperaba en la puerta y cuyos ojos negros se le habían clavado en su alma como la lanceta del físico en la vena del paciente.

✖ Y sus labios se encontraron y probaron besos secos al principio, empapados después.

✖ La justicia es nuestro último reducto, la puerta a la que se debe llamaren casos como el tuyo, aunque sé que la justicia y el poder son amantes tempestuosos que suelen compartir una sola cama.

✖ ¡El poder es un águila real, depredadora y magnífica, y la justicia no es más que que un corderillo, que bala, sí, pero que no muerde!

✖ Miró a Isabel, que se tragaba el llanto, pero que temblaba como lienzo al viento.

Y tendió los brazos hacia Adela, rodeándola del cuello y acercándola hacia sí. Buscando esos labios de guindas que le parecían frutas cosechadas en el jardín del paraíso.

Gracias a PlanetadeLibros por enviarme el ejemplar

4 comentarios :

  1. He de reconocer que últimamente soy un tanto reacia a leer novela histórica pero en este caso entre el título, el argumento y las frases que has escogido has logrado que me llame la atención tanto para al menos darle una oportunidad cuando mi lista de lecturas baje un poco jajaja

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  2. No lo conocía pero tiene buena pinta, lo anoto.
    Un beso

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  3. Tiene una pinta maravillosa, así que me lo apunto.
    Un beso ^^

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  4. Hola!
    No conocía este libro pero me ha gustado mucho la reseña, me lo apunto.
    Un beso :)

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