Inkwand: Reseña: Alicia en el País de las Maravillas

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jueves, 31 de diciembre de 2015

Reseña: Alicia en el País de las Maravillas

Ficha Técnica


Autor: Lewis Carroll
Género: Infantil, Juvenil, Fantasía, Clásicos
Primera Edición: 1986
Editorial: Debolsillo
ISBN: 9788499084275
Páginas: 380
Precio: 9,45€
Valoración: Excelente

Argumento

Alicia es una niña curiosa y despierta que, cuando ve pasar corriendo a un Conejo Blanco mirando un reloj de bolsillo y hablado, sabe que algo fuera de lo común está sucediendo. Por eso, decide perseguirlo y en su empeño cae por una madriguera que la transportará a un mundo donde descubrirá que las cosas no son como siempre las había aprendido y llegará a dudar de su propia identidad.

Reseña

Lo primero que debo explicar es que el libro que yo he usado para la #LC150alice viene con A través del espejo y La caza del Snark pero que solo reseñaré la primera parte, la que corresponde al cuento original de Alicia en el País de las Maravillas. Más adelante, haré una reseña de las demás partes del libro.

Nada más caer por la madriguera, nos encontramos con las peculiares reflexiones que una persona puede llegar a hacerse en un momento desconcertante de su vida que sabe cuándo ha comenzado pero no cuándo tendrá fin. Además, Alicia es su propia voz de la conciencia, regañándose a sí misma cuando se da cuenta de los errores que va cometiendo. Son muchas las lecciones que aprenderemos con ella aunque para empezar, destacaré el momento en el que deciden que todos han ganado pues al pasar un rato divertido, todos somos ganadores.

Gracias a la Lectura Conjunta, he podido comparar las diferentes versiones que hay de un mismo poema dependiendo de la edición que se lea, lo cual ha sido algo curioso y entretenido de compartir. Otro dato curioso fue comentar ciertas similitudes entre esta obra y otras de autores de la época como Peter Pan de J. M. Barrie (cuando a Alicia se le entrega un dedal como premio) y El mago de Oz de L. Frank Baum ante la vestimenta similar y la idea de una niña lejos de su hogar, en un mundo fantástico, tratando de regresar a casa.

Nos encontramos ante un libro narrado en rigurosa tercera persona que nos arrastra junto a Alicia a un frenético viaje al desconocido y absurdo pero a la vez entrañable País de las Maravillas. Pocos lectores serán los que no hayan escuchado el título de esta obra pues las aventuras de esta pequeña niña británica es conocida mundialmente. El título es ya la primera evocación directa hacia lo que nos vamos a encontrar: algo fuera de lo común, que romperá todos los esquemas de la lógica del lector, un mundo maravilloso donde la locura parece ser el requisito indispensable para poder adentrarse en él.

A lo largo de diez capítulos —todos ellos breves y de fácil lectura —, y en un estricto orden cronológico, conoceremos personajes como el Dodo, el Sombrerero, la Liebre de Marzo, la Oruga Azul, la Reina Roja, el Gato de Cheshire y muchos más, cada cual con sus peculiaridades y su extravagante manera de ver la vida. Cada capítulo comienza con un título que nos da una ligera idea de lo que encontraremos en sus páginas y, para ser transportados aún mejor a todo este mundo puesto patas arriba, todos van acompañados de los hermosos grabados de la obra original, realizadas por John Tenniel. El lenguaje es sencillo y directo, pues no debemos olvidar que en su origen fue un cuento narrado de manera oral como regalo por su décimo cumpleaños a la pequeña Alice Liddell. Así pues, siendo una historia con un público bien definido —los niños de la época —, puede que algunos conceptos y situaciones escapen a los niños de hoy en día al haber cambiado los sistemas educativos notablemente desde que la obra vio la luz por primera vez. Aún así, es un libro entretenido, sencillo y directo que puede amenizar cualquier tarde de invierno.

Aunque a ojos de un niño esta pueda ser simplemente una historia llena de personajes peculiares y una niña que los descubre, un adulto puede en su relectura encontrar matices filosóficos que no encontró la primera vez que leyó la obra, hecho que la convierte en una lectura para niños y adultos, disfrutándolas ambos desde su perspectiva actual. Un ejemplo claro es cómo con Alicia aprendemos a no llorar más de la cuenta para evitar ahogarnos en nuestras propias lágrimas, lección que la vida nos va mostrando a base de duros golpes en ocasiones y también nos recuerda que antes de actuar, debemos pensar en las posibles consecuencias de nuestros actos para evitar futuras lamentaciones.

El final es otro de los encantos de Alicia en el País de las Maravillas, cómo nos invita a adentrarnos en ese mundo pero sabiendo siempre regresar a nuestra realidad pues, a nadie le hace mal una Cuadrilla de la Langosta o un par de historias de la Falsa Tortuga.

Citas

✖ ¿Comen murciélagos los gatos? ¿Comen los murciélagos gatos?

✖ Sin embargo, en el frasco no ponía "veneno"; así que, Alicia se atrevió a probarlo y, como tenía un sabor muy rico (de hecho sabía a una mezcla de tarta de cerezas, natillas, piña, pavo asado, caramelo y crujientes tostadas de pan con mantequilla), se lo bebió de un trago.

✖ La mejor manera de explicar una cosa es practicarla.

✖ —¡Ay, hija mía, que te sirva esto de lección: no pierdas nunca la paciencia!

✖ Tan cierto como que los hurones son hurones.

✖ Coma lo que coma o beba lo que beba ocurre algo interesante.

✖ Cuando leía cuentos de hadas, pensaba que tales cosas no ocurrían nunca, y ahora ¡aquí me tienes metida en una de ellas! Debería escribirse un libro sobre mis aventuras ¡y tanto que sí! Cuando crezca, lo escribiré yo...

✖ Si cada cual se ocupara de sus propios asuntos —dijo la Duquesa, dando un ronco gruñido —, el mundo giraría mucho más deprisa de lo que va.

✖ —Pero yo no quier andar entre locos —observó Alicia. —¡Ah! No podrás evitarlo —dijo el Gato —: aquí estamos todos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca. —¿Cómo sabes que estoy loca? —dijo Alicia. —Tienes que estarlo —dijo el Gato —o no habrías acudido aquí.

✖ —Entonces deberías decir lo que piensas —prosiguió la Liebre de Marzo. —Ya lo hago —se apresuró a contestar Alicia —Al menos..., al menos pienso lo que digo... que es lo mismo, ¿no? —De ningún modo —dijo el Sombrerero —. ¡Así también podrías decir que "veo lo que como" es lo mimo que "como lo que veo"! —¡Así también podrías decir —añadió la Liebre de Marzo —que "me gusta lo que tengo" es lo mismo que "tengo lo que me gusta"! —¡Así también podrías decir —concluyó el Lirón, que parecía hablar en sueños —que "respiro cuando duermo" es lo mismo que "duermo cuando respiro"!

✖ —Creo que podrían emplear mejor el tiempo —dijo Alicia —, y no perderlo en acertijos sin solución. —Si conocieras al Tiempo como yo —dijo el Sombrerero —, no hablarías de emplearlo o perderlo. Él es muy suyo. —No entiendo lo que quieres decir —dijo Alicia. —¡Por supuesto que no! —dijo el Sombrerero, sacudiendo altivamente la cabeza —. ¡Me atrevería a decir que ni siquiera le has dirigido la palabra! —Tal vez no —repuso con prudencia Alicia —, pero en las clases de música me enseñaban a marcar el tiempo. —¡Ah! ¡Eso lo explica todo! —dijo el Sombrerero —. El Tiempo no soporta que lo marquen ni que lo clasifiquen. En cambio, si estuvieras con él en buenos tratos, haría casi todo lo que tú quisieras con el reloj. Por ejemplo, imagínate que fueran las ocho de la mañana, justo antes de empezar la clase: bastaría una simple insinuación tuya, ¡y el reloj giraría en un santiamén! ¡La una y media: hora de comer!

✖ —Toma un poquitín más de té —le dijo muy seria a Alicia la Liebre de Marzo. —Aún no lo he probado —replicó Alicia en tono algo ofendido —, así que no puedo tomar más. —Querrás decir que no puedes tomar menos —dijo el Sombrerero —: es bien fácil tomar más que nada. —Nadie le ha pedido su opinión —dijo Alicia. —¿Y quién está haciendo observaciones personales ahora? —preguntó con aire de triunfo el Sombrerero.

✖ —¿Has visto alguna vez dibujar una magnitud? —A decir verdad, ahora que lo preguntas —dijo Alicia, muy confundida —, no pienso... —Pues si no piensas, no hables —dijo el Sombrerero.

✖ —¡Tate, tate! —dijo la Duquesa —. No hay cosa sin moraleja; solo se precisa dar con ella.

Quiero decir lo que digo y digo lo que quiero decir.

10 comentarios :

  1. ¡Hola! Este es uno de esos cuentos clásicos que quiero leer, y de los que me sentiré sumamente orgullosa cuando, por fin, lo haga. ¡Me alegro mucho de que lo disfrutaras!
    Literatobesos.

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    1. Espero que te animes, se lee muy fácil y es bastante ameno y divertido. Recuerdo que cuando lo leí de pequeña no me gustó tanto como ahora...

      Besos de tinta

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  2. Hola :)
    Me alegro de que lo hayas disfrutado, s mi la verdad es que me pareció demasiado raro y no me gustó :(

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    1. De pequeña me pasó lo mismo que dices. Pero esta vez, le he buscado sentido y creéeme, se disfruta mucho más. Te recomiendo una relectura, a ver si encuentras diferencia...

      Besos de tinta

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  3. Esta obra es una de mis preferidas... una lista demasiado larga para mencionarla. Solo he de decir que tengo tres edicciones distintas y que he visto unas cuantas versiones cinematográficas. Me ha gustado la selección que has hecho de citas, ha mi me hubiera costado muchisimo decidirme.

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    1. Pues yo era reacia a releerlo porque la primera vez no me gustó demasiado pero me alegro de haberle dado esa segunda oportunidad.

      Besos de tinta

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  4. HOLAAAAAAA
    Este es una maravillosa historia :D a mi me re encanta!!
    ¡FEEELIZ AÑO NUEVO! <3

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    1. Feliz Año Nuevo a ti también.

      Gracias por pasar a comentar. Es un libro que se aprende a apreciar, pues no a todo el mundo le gusta en un principio...

      Besos de tinta

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  5. Hola, pues no conocía la edición que manejas que incluye otras historias. Yo nunca he sido muy fan de Alicia y leí el libro ya de adulta, tiene sus puntos buenos, desde luego hace referencia a muchas situaciones que los niños no entenderían, pero la vida del autor hace que me de bastante repelús, igual que todo ese mundo tan caótico llenos de seres extravagantes... es algo que ya de niña con la película de Disney me inquietaba. Sin embargo, Peter Pan me gustó mucho más, aunque Peter también es un niño algo peculiar, por decirlo de alguna manera.
    ¡Saludos!

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  6. ¡Hola!
    Como te dije en otra de tus entradas, tengo ganas de leerme este libro. En bachillerato ya nos hablaron algo de él y de su autor, aunque no profundizando mucho, pero este año en la carrera en una de las asignaturas relacionadas con literatura, la profesora sí nos contó algo más, y me ha dejado con ganas de de meterme entre sus páginas. Sin duda la vida del autor es muy curiosa y las diversas teorías sobre el libro también, ¡Así que algún día me lo leeré!

    ¡Besos!

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