Inkwand: abril 2015

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jueves, 23 de abril de 2015

Búsqueda de ideas: La biblioteca inventada


¡Buenas noches, tinteros!

Aquí vengo con el segundo ejercicio de la aplicación para móvil iDeas for Writing de Literautas.

Vamos pues con el ejercicio de hoy:

LA BIBLIOTECA INVENTADA


Dificultad: Baja.
Categoría: Búsqueda de ideas.
Ejercicio: Imagínate que entras en una biblioteca llena de libros que no conoces, de los que nunca has oído hablar. Paseas entre sus estanterías y vas cogiendo ejemplares al azar para echarles un vistazo. Utiliza el generador de títulos de la aplicación y, cuando veas un título que te resulte sugerente, apúntalo e imagina que es el título de uno de esos libros que has cogido para mirarlo. Describe cómo es el libro, su portada, su color, su tipografía... Y escribe el texto que hay en su contraportada explicando lo que contiene el libro. Guarda lo que escribas a buen recaudo, puede que algún día esos libros de la biblioteca inventada se conviertan en las novelas que tú has escrito.

Título elegido: Tras el ángel

Después de varios títulos, me he quedado con Tras el ángel. Me ha llamado la atención porque hay algo sobre lo que quiero escribir, relacionado con los ángeles y esto me ha venido de perlas para despertar la mente y que salgan nuevas ideas.

El libro no es muy extenso, es una edición de tapa blanda, con lomo azul cielo y el título en blanco. En la portada se ve a una niña de pelo largo y  moreno, de espaldas, con su pelo al viento y se ve una trenza adornada con un llamador de ángeles de plata. Está en posición de estar corriendo, con la cabeza elevada al cielo, con su brazo extendido, intentando alcanzar una pluma blanca que cae desde lo alto. 

Al darle la vuelta, está el argumento:

Alma lo ha perdido todo. Con tres años, quedó huérfana y bajo la tutela de su tío, quien, para apaciguar su dolor tras la terrible pérdida, le contó la leyenda del llamador de ángeles: "Dicen que todos tenemos un ángel de la guarda. y esas pequeñas esferas de plata con su peculiar sonido que se eleva hasta el mismo cielo, consiguen que llegue a oídos de nuestro protector divino, que acude en nuestra ayuda".

Desde ese día, Alma está segura de que su madre es su ángel de la guarda y nunca dejará de llevar ese peculiar presente prendido de sus cabellos. Pero, años después, cerca de su decimoctavo cumpleaños, su tío fallece en un terrible incendio, quedando sola en una mansión en ruinas, llena recuerdos. ¿Podrá salir adelante? No ha perdido la inocencia de su niñez y deberá aprender a vivir en una realidad hasta ahora desconocida para ella. Habrá quien la ayude pero, también sombras que la perseguirán, como Altair, un ser oscuro que se alimenta de las almas más inocentes y que nada tiene que ver con los ángeles...

Abro el libro y veo que está dividido en dos narraciones, que se van intercalando en capítulos a lo largo del libro. Así pues, conocemos hechos importantes en la vida de Alma y descubrimos el pasado de Altair, gracias a varios flashbacks a lo largo de todo el libro.

¡Madre mía! La de cosas que se me han ocurrido gracias a este ejercicio. Necesito tener esa portada en mis manos y sé quién me va a hacer un boceto...

Si queréis hacer este ejercicio, os dejo un título en los comentarios.

Besos de tinta
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El aLIJo ve la luz


¡Buenas noches, tinteros!

Llevo queriendo poder gritar esta noticia desde hace dos meses y y dos días. Cuando Anabel Botella me comentó que tanto ella como Elena Martínez Blanco estaban organizando la publicación de una nueva revista sobre literatura infantil y juvenil y que había pensado en mí para estar dentro del proyecto, no lo podía creer. Nunca creí que alguien podría valorar mis reseñas y/o escritos hasta el punto de darme la oportunidad de ver mi nombre publicado. Y lo que me parecía un imposible, se ha hecho realidad. Hoy, la revista El aLIJo ha salido a la luz a la última campanada de la hora bruja. Al contrario que a La Cenicienta, la magia del hechizo de mi hada madrina se ha cumplido en ese instante. Verla publicada en digital, con la posibilidad de descarga —gratuita o pagando por ella la voluntad —, ver que el esfuerzo, las prisas de última hora, todo lo que he pasado hasta ahora —ajeno a la revista y su elaboración —han llevado a algo tan maravilloso como esto. Voy a ser sincera, cuando la he publicitado en las redes sociales, me he puesto a llorar. Porque amo la lectura, es mi vida desde muy pequeña y ver que trabajo en algo que me gusta, que encima es desde casa, pues me ha alegrado el día y la vida. Además, es algo que puedo compartir con mis hijos, haciendo ellos video-reseñas y todo esto ha servido para valorarme más, volver a coger ese bolígrafo olvidado y desempolvar mi cuaderno de anotaciones para retomar mi pasión por la escritura. 

Todo esto me gustaría poder compartirlo con vosotros, pues aunque la revista esté pensada para ser una herramienta para colegios e institutos —para alumnos y profesores—, es apta para cualquiera al que le guste leer. Es infantil y juvenil, vale. A algunos igual se os quede pequeña por esto pero, seguro que os trae buenos recuerdos con la Brigada de Rescate (donde reseñamos libros de nuestra niñez y adolescencia) y puede que a algunos les dé ideas para futuras lecturas con sus hijos, sobrinos...

¿Qué podéis encontrar en El aLIJo?
Como veis, para empezar, ya tiene mucho material, noventa páginas de revista en este número 0 de presentación que podéis descargar aquí, pagando la voluntad por la descarga.

Si Valencia o Madrid os quedan cerquita, o directamente vivís o estáis allí, os invito a la presentación que dará lugar en ambas ciudades. En Madrid, estará Elena y aquí en Valencia podréis vernos a Anabel, Sergio, Vane, Olga y, por supuesto, a mí. ¡Os esperamos!


Poco me queda por decir de ella, solo deciros quiénes la formamos y que, si queréis podéis poneros en contacto con nosotros vía e-mail o por correo postal a:

Laetus Cultura- Revista El aLIJo
C/ Yunque 9, nave 11 A
CP 28760 Tres Cantos
Madrid

Solo me queda dar las gracias a Anabel y Elena por haber confiado en mí y darme el regalo perfecto en este Día del Libro. Muchas gracias, porque no habrá dinero que pague nunca la ilusión, la alegría, el sentimiento de sentirme realizada que tengo en estos momentos. Ha sido el impuso que necesitaba para creer en mí misma y siempre... (Always... ) estaré en deuda con vosotras.

Un aLIJo de besos de tinta para todos.

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miércoles, 22 de abril de 2015

Escritura automática I: Palabras al azar


¡Buenas noches, tinteros!

Hace un tiempo me descargué las aplicaciones que Literautas ofrecen a los escritores para practicar y mejorar su estilo. Les eché un vistazo y después, simplemente, me olvidé que las tenía. Hoy, liberando espacio en el móvil, di con iDeas for Writing, una aplicación que consta de varios talleres de escritura con tres niveles cada uno —baja, media y alta —y con varios apartados a su vez. Además, consta de un sistema de elección de temas, palabras, situaciones... aleatorias para desarrollarla escritura automática. Hoy me he propuesto usar esta aplicación todos los días un rato y dejaros aquí mis avances. 

Vamos pues con el taller: Lánzate a escribir

PALABRAS AL AZAR

Dificultad: Baja.

Categoría: Escritura automática.

Ejercicio: Elige cinco palabras al azar del disparador creativo "Cinco palabras". Apúntalas en un papel y escribe un pequeño texto (entre 100 y 500 palabras) a partir de lo que te sugieran esta palabras. No te detengas a pensar, escribe de forma automática. 

Puedes practicar este ejercicio a modo de calentamiento de la escritura antes de comenzar tu sesión diaria, de esta forma podrás desconectar de lo ocurrido durante el día y lo que escribas después no estará "contaminado" por tu estado de ánimo o el estrés.

Además, también puedes guardar estos ejercicios en una libreta para usarlos como fuente de inspiración en el futuro, cuando estés buscando alguna idea para una historia.

Mis palabras: Laberinto, vanidad, bambú, tumba y música.

Hoy me pierdo en el laberinto de mis pensamientos y, mientras la música que generan los motores de los coches al pasar por mi lado, mezclados con mi constante tecleo ante el ordenador, me hacen pensar en las horas que perdemos ante el espejo. ¿Cuántas veces al día observamos nuestro reflejo? No hablo ya por vanidad, es ese acto reflejo de sentir que algo proyecta nuestro cuerpo y tener la necesidad de observarlo. Y siempre necesitamos retocar algo: un mechón rebelde, un botón suelto, un pliegue en la ropa que no nos gusta la forma que nos da… Buscamos la perfección, olvidándonos de lo divertido que era ir desgarbados de pequeños. ¿A qué tanta pulcritud? ¿Acaso cuando nos lloren ante la tumba alguien dirá: “hey, ¿y lo bien arreglado que iba siempre?”. Yo, por si acaso, voy a dejar de mirarme tanto en esos reflejos que encuentre en mi camino y disfrutar del momento, seré fuerte, y a la vez, flexible, como el bambú que se dobla y retuerce, pero no se parte.

Espero que os haya gustado. Me quedé atascada con lo del bambú, que no sabía cómo meterlo pero, me acordé de un proverbio chino y surgió este broche final.

¿Os animáis?
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martes, 21 de abril de 2015

Biografía de Morgana: Introducción


¡Buenos días, tinteros!

Hace diez años, cuando yo vivía en Austria, escribí un relato dividido en capítulos cortos en los que iba narrando, a modo de historia artúrica, mis propias vivencias a lo largo de mi vida. Debo decir que hay que saber leer muy bien entre líneas y que lo escribí sin pensar en nadie, solo por ocupar mi tiempo en aquella Nueva Patria mía donde el idioma me suponía una gran barrera para poder entablar amistades. Así pues, le hablaba a mi gato Merlín, a mi loro Rufo y a mi hijo de seis meses. Y, cuando él dormía, tecleaba estas palabras:


Queridos descendientes:

He escrito mi biografía con el fin de que los que no me habéis conocido en vida podáis conocerme un poco mejor. Espero que vuestros ancestros os hablen de mí pues yo soy la que ha iniciado este Libro de las Sombras y la que tratará por todos los medios crear una Tradición única y exclusiva para nuestra familia. Deseo de corazón leáis atentamente cada una de las palabras aquí escritas pues os narro todas mis vivencias, las más importantes, al menos. Lo hago para que, en un futuro, no caigáis en los errores que yo cometí. Que este Libro de las Sombras os sirva de guía en vuestro camino aunque, no encontraréis mejor guía que vosotros mismos.

Os quiere y vela siempre por todos vosotros:

Morgana

¡Benditos Seais!


Saludos y sed bienvenido a mi mundo. Un lugar lleno de melancolía, cubierto por las nieblas, solitario... Pero, no es mi deseo que estas palabras suenen negativas, todo lo contrario, ellas han llegado a convertirse en mis fieles amigas a lo largo de todos estos años. ¿Quién soy? Mi nombre fue, hace varios siglos Morgan Le Fay, aunque también fui conocida como Morgana, la Bruja, la Malvada... y otros mil nombres más. Creo ser bastante más conocida por mi “hijo” Mordred quien, según se dice, sembró la desgracia en Camelot. Pero, ¿quién no os dice que Camelot ya estaba sumida en la más completa decadencia antes de su llegada? ¿Quién puede aseguraros que Arturo, el que todo el mundo cree mi hermano, era realmente el rey justo que se decía? No... Arturo no era mi hermano.

Acompañadme pues, a lo largo de éstas páginas, y permitidme que, desde mi abandonada Ynis Afallach, os cuente la historia tal como yo la recuerdo, la viví y la concebí. Quizá no queráis leer mis palabras porque digáis que todo es un mito. Quizá penséis que Camelot, mi hermano y yo misma somos una fantasía, una mera leyenda. Pero, parad a pensarlo... Si yo estoy escribiendo, ¿no es posible que seáis vos el mito y yo la realidad? ¿Cómo se os ocurre decirle a una persona, a una madre, que ha tenido a su hijo bebé en sus brazos, que todo eso que está sintiendo no es real, que es un mito creado por la fantasía de la mente humana? Es lo que vosotros, los humanos, habéis hecho con nosotros en Camelot. Vos decís que mi morada, mi Ynis Afallach, no existe. Entonces, ¿qué tierras son estas que piso? ¿Qué es esta hierba que está acariciando mis descalzos pies? Explicádmelo, por favor... No lo comprendo aún.

¿Qué os parece? Los capítulos serán así de cortitos, por lo que colgaré varios seguidos y, de hecho, es muy posible que algún día me anime a ampliarla. Confieso que en aquella época me obsesionó la película de Las Nieblas de Avalon y, cuando compartí este relato completo en un Grupo de MSN, un chico de San Sebastián me dijo que le recordaba mucho a Marion Zimmer Bradley, me habló de los libros y, poco después, me hice con ellos. Pero todo esto se escribió muchísimo antes de que aquellos libros —La casa del bosque, La dama de Avalon y Las nieblas de Avalon —cayeran en mis manos.

Besos de tinta.
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lunes, 20 de abril de 2015

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Presentación: Las Crónicas de los Tres Colores


Las Crónicas

de los Tres Colores



Este sábado ha sido especial. Siempre lo es cuando me encuentro con gente a la que hace tiempo que no veo, y más si es para compartir nuestro amor por la lectura. Pero, cuando hablamos de ir a la presentación de un libro de Anabel Botella, la cosa cambia. Esta mujer no es solo una mano que escribe, es madre, actriz y amiga. Lleva a sus espaldas seis libros publicados y escondidos bajo la manga posiblemente otros tantos más. Asegura que escribe ocho horas al día —no puedo evitar admirarla por ello —y que una vez empieza con una novela, se encierra y desaparece para el mundo hasta que acaba. Nos confesó que todo esto es posible gracias a la maravilla de marido que tiene que, mientras ella se aísla en sus mundos de fantasía, él hace la compra, la comida... Bueno, yo estoy buscando por tiendas de Internet hombres así y me han dicho que fue una edición limitada y que, claro, quienes la adquirieron, no la sueltan ni a tiros...

Antes de la presentación, me tocó caracterizarme. Quería ir vestida como la protagonista de la saga: Sylvia, pero por varios imprevistos de vestuario de última hora, no pudo ser. Luego pensé en Magara, uno de mis personajes favoritos —sí, me gustan los retorcidos y maquiavélicos —pero no tenía túnicas del tono adecuado (¡snif!) por lo que opté por otra de mis preferidas: Lady Moura, la madre de Sylvia y un poco arpía... Llegué una hora antes, porque por miedo de tener problemas con el ahuecador en el transporte público, decidí parar un taxi y allí me quedé esperando a que llegara la protagonista del evento.


La primera en llegar fue Karina, administradora de Mi mundo entre letras y autora de Un nuevo amanecer. Poco a poco iban llegando los demás y, por fin, la persona a la que todos esperábamos: Anabel, con su característica sonrisa pintada de ese rojo pasión que tanto le gusta. Fue María Gardey quien se encargó de presentar el libro con esa voz suya que, aunque suave, llena con su encanto el lugar donde se encuentra. Lo bueno de una presentación de una obra de Anabel en Valencia es que muchos la conocemos y se convierte casi en una reunión de amigos, casi familia y se hace amena y muy divertida. Hubo bromas y risas, complicidad y momentos entrañables como cuando, al yo preguntarle si había sido casualidad la influencia artúrica que yo encontraba en la novela o fue algo premeditado, nos habló de cuando leyó Las Nieblas de Avalon, de Marion Zimmer Bradley estando embarazada. O cuando nos confesó que Fred, otro de los protagonistas del libro, era un homenaje a su hijo Ian y a esa etapa del cambio de niño a hombre. Y, nos demostró su vena friki y admitió que era también un pequeño homenaje a Fred Weasley de la saga de J. K. RowlingHarry Potter.

Nos confesó que era todo un riesgo publicar fantasía porque si no está bien estructurada, si no es creíble, es un fracaso y que ella tenía dibujados mapas e incluso escudos heráldicos de las familias que aparecen en la saga. Otra revelación fue saber que esta saga llevaba ya seis años esperando a alguien que la supiera apreciar y que en este tiempo, ella  no la olvidó, seguía puliéndola y perfeccionando pero sin cambiar la idea original —espero que tenga al final el momento dramático que yo tanto ansío leer —.

Lady Moura ignorando a Anabel y disfrutando de su propio reflejo en un espejito de bolsillo

Gracias a esta pequeña reunión, pudimos saber que ya está trabajando en una novela de terror —preparaos, porque si con Dead7 ya nos tuvo con el alma en vilo, como aquí le den carta blanca, nos vamos a tener que pasar meses durmiendo con la luz encendida y un cuchillo bajo la almohada... por si acaso...

El viernes presentó su libro infantil El enigma del cuadro robado, el sábado nos presentó la primera parte de esta bilogía y ya tiene varias cosas en mente. Es normal que alguien acabara preguntando si usa un giratiempos o algo parecido. Ella asegura que es organización y muchas horas encerrada escribiendo, yo opino que trabaja para el Ministerio del Tiempo y va viajando entre puertas para poder con todo a tiempo...

Esperamos volver a disfrutar pronto de otra tarde tan maravillosa como la de este sábado.


Fotografías
  

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domingo, 19 de abril de 2015

Sorteo: 100 Seguidores


No sé cómo dar las gracias pues en cuatro meses que lleva el Blog —y uno y medio casi inactivo por problemas personales —hemos alcanzado la cifra de CIEN SEGUIDORES y no quiero solo dar gracias sino además, daros la oportunidad de ganar el libro La calle Andersen, de Sofía Rhei y Marian Womack.


Copenhague, Siglo XIX. 

Bienvenidos a un nuevo mundo de tecnología y descubrimientos. un mundo donde se ha conseguido crear vida artificial. Y si, para ello, han de desaparecer unos cuantos niños de la calle, ¿a quién le importa? No tienen familias. Nadie va a echarlos de menos. Total, ¿quién iba a mover un dedo por salvarlos?

¿Os llama la atención? Pues para ser vuestro solo tenéis que seguir el Blog y ganar puntos extras:

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Domingos de 10: Citas inspiradoras


¡Buenos días, tinteros!

Aquí vengo con mi primera entrada de Domingos de Diez, inspirada en la Top Ten Tuesday de The Broke and the Bookish. Este martes ellos proponían hablar de las diez citas de libros que nos inspiren, o que no reten, que nos hagan pensar o nos den valor, confianza... ). Voy a ir hablando de citas e incluso párrafos que me han inspirado diferentes sentimientos y, tras cada texto, os explicaré el significado que tuvieron para mí.

Al entrar en mi cuarto con despreocupación, con la mente dándome vueltas sin cesar sobre aquel cuento árabe tan bonito, vislumbré con el rabillo del ojo algo que se movía y, al volverme, me encontré en la colcha con la mayor araña que había visto en mi vida. Era fácilmente del tamaño de mi puño y al ver contemplar su negra malevolencia dejé escapar un horrible grito que atrajo a Erik a mi puerta.
—¿Qué pasa? —,preguntó alarmado.
Incapaz de hablar, sencillamente señalé, y él se echó a reír mientras iba hacia la cama.
—Me temo que tenemos muchas de éstas aquí abajo. Es un ejemplar muy grande, ¿verdad? Supongo que su pareja estará por aquí en algún sitio también.
—¡Oh, Dios! —, dije con sentimiento, recorriendo nerviosamente el suelo con la vista. —¿Lo crees de verdad?
—Generalmente van de dos en dos —, dijo distraídamente, agachándose para coger con las manos el horrible bicho. —Cuando haya sacado esta si quieres volveré a ver.
Le miré horrorizada.
—¿No vas a hacer más que sacarla? ?No volverá?
—No es muy probable, querida.
—Pero puede —insistí con terquedad —, Erk, me moriría de miedo si me pasase alguna por encima mientras duermo. Siempre me han horrorizado las arañas. Me sentiría mucho más feliz si sencillamente la..., te deshicieses de ella para siempre.
Se puso rígido y, cuando se volvió para mirarme, había algo en sus ojos que me hizo temblar.
—¿Quieres que la mate? —, dijo inexpresivamente.
—Sí... si no te importa —, tartamudeé, acobardada por el latente veneno de su mirada.
—Oh, no me importa nada —, dijo con una ira que ya se había hecho evidente —. Sin embargo, pienso más bien que la araña quizá tenga que poner uno o dos reparos...; pero, bueno, después de todo no es más que una araña, ¿verdad? ¡Nada más que una cosa sin cerebro, sin alma, fea, que no tiene derecho a vivir y a asustar a la gente!
Sin una palabra más, apretó el puño con fuerza, tiró al animal aplastado en la alfombra y salió del cuarto.
—¡Erik! —, le grité alarmada —. ¿Y la otra?
—¡Mátala tú si la encuentras! —, dijo fríamente, y salió cerrándome la puerta con un violentísimo portazo.



Salté de la cama presa de un pánico demencial y me precipité a la habitación de al lado.
—¡Christine! —Erik dejó su libro de lado y vino hacia mí preocupado —. ¡Oh, mi preciosa niña, no grites así!
Me tapé la cara con las manos y temblando de pies a cabeza como una perfecta estúpida.
—Erik..., sé que estás muy enfadado conmigo..., pero, por favor, entra y busca esa otra araña. Sé que hay una ahí dentro... ¡Lo sé!...
—Estás realmente asustada, ¿verdad? —, dijo con tranquilidad.
—Sí... —Los dientes me castañeaban de miedo y de frío —¡Sí! Lo siento, pero no puedo evitarlo... Sé que es cruel, sé que tienen derecho a vivir como otros seres, pero, sencillamente, ¡no puedo soportarlas! Si una me tocase, creo que se me pararía el corazón.


Me senté y me quedé  mirando la lumbre mientras le oía mover muebles en la habitación de al lado. Al poco rato volvió y tiró un pedazo de papel arrugado al fuego.
—Ya no está —dijo con tristeza —. Vuelve a la cama y te llevaré algo que te hará dormir sin pesadillas.
Me levanté en silencio, como una niña obediente, y volví a mi cuarto. En la puerta me di la vuelta y le vi mirando fijamente el papel que se estaba ennegreciendo y consumiendo sobre los carbones.
No se movió, ni hizo ningún ruido.
Y, sin embargo, estoy casi segura de que se había puesto a llorar.


Si me tocase, creo que se me pararía el corazón.

No lo sabe, pero ha contestado la pregunta que no me atrevo a formular. Éste es el amor que Alá no quiso que existiese. Estos son los pétalos que nunca se van a abrir espontáneamente, ni por el canto de un ruiseñor.


Sé que es largo pero esta parte del libro Fantasma, de Susan Kay me marcó muchísimo y me arrancó muchas lágrimas de culpabilidad. ¿Cuántas arañas había matado yo a zapatillazos por miedo a ellas? ¿Y luego yo decía que quería a Erik? ¡Le estaba fallando!... No volví a matar jamás una araña desde el día en que leí esto, traté de conocerlas un poco mejor, de atreverme a cogerlas con un papel para echarlas de casa, o si eran demasiado grandes, respetar su espacio pero no condenarlas a una muerte bajo el yugo de mi suela.

Abrió la marcha hacia el pozo que había en el jardín trasero, miró por el suelo y recogió un palo.
—Varita mágica —dijo —¿Ves? —De la punta brotó una llamarada verde, que asustó a Tiffany —. Ahora prueba tú.
A Tiffany no le salió, por mucho que la agitara.
—Pues claro que no —le dijo Yaya —. Es un palo. En fin, es posible que yo le haya hecho saltar una llama, o a lo mejor he hecho que tú creyeras que ha saltado. No tiene importancia. Lo que estoy diciéndote es que soy yo, no el palo. Con la mente en su sitio, puedes hacer de un palo tu varita y del cielo tu sombrero y de un charco tu... tu... oye, ¿cómo se llaman esas copas tan raras?
—Esto... cálices.
—Eso. Tu cáliz mágico. Las cosas no son importantes. Las personas sí. [...] ¿Entonces entiendes que todas esas cosas brillantes son solo juguetes, y que los juguetes pueden llevarte por el mal camino?
—¡Sí!
—Pues quítate ese caballo tan reluciente que llevas al cuello [recuerdo del hogar de Tiffany], niña, y tíralo al pozo.
Obediente, medio hipnotizada por la voz, Tiffany se llevó las manos a la nuca y abrió el cierre.
Las piezas del caballo de plata relucieron cuando lo sostuvo por encima del agua.
Lo miró como si lo viera por primera vez. Y entonces...
Ella pone a prueba a la gente, pensó. Siempre.
—No -dijo Tiffany —. No puedo.
—¿No puedes o no quieres? —replicó Yaya bruscamente.
—No puedo —dijo Tiffany, y entonces sacó la barbilla —. ¡Y además no quiero!
Retiró la mano y volvió a ponerse la cadenita, sin interrumpir su mirada desafiante a Yaya Ceravieja.
La bruja sonrió.
—Bien hecho —dijo en voz baja —. Si no sabes cuándo hay que ser humana, no sabes cuándo ser bruja. Y si tienes miedo de irte por el mal camino, nunca irás a ningún sitio.

Terry Pratchett, en su novela Un sombrero de cielo, escribió estas palabras que a mí, como practicante de brujería, me gustaron mucho pues suelo decir algo parecido siempre: soy mujer y madre antes que bruja.

La literatura me había proporcionado momentos maraviosos que, aun estando solo en mi mente, nadie me podría arrebatar. Las innumerables noches en vela releyendo los pasajes de mis novelas preferidas, las lágrimas vertidas por el final trágico de los personajes con quienes tan buenos momentos había vivido, mi búsqueda de lecturas descatalogadas en bibliotecas, el regalo hecho a mí misma al encontrar alguna primera edición de un libro antiguo, hermosas escenas que me servirían de inspiración para sobrellevar el día a día...

Sandra Andrés Belenguer, en Ex Libris, describió a la perfección cómo nos sentimos muchos lectores en diferentes momentos de nuestra vida dentro del maravilloso mundo de los libros.

Los seres humanos sois una raza muy compleja, capaces de crear los sueños más hermosos y las más horribles pesadillas. Para bien o para mal, está en vuestro propio espíritu ser creadores y destructores al mismo tiempo; espero que en algún futuro no muy lejano esté en vuestros sueños construir un mundo sin ningún tipo de maldad.

Sandra, esta vez en El despertar del mal, nos dice una gran verdad sobre nosotros mismos como raza. ¿Cuándo dejaremos de destruir y nos dedicaremos a buscar un equilibrio?

Si tuviera que quedarme siempre en un mismo lugar, el misma paraíso me parecería un infierno.

Catalina de Habsburgo nos transcribe estas palabras de la emperatriz Elisabeth en su libro La maldición de de Sissi. donde se puede apreciar cómo de necesario era para ella ver mundo. Y es que, si no nos movemos, nos estancamos...

Por muy fuerte y valiente que seas, siempre es bueno dejar un huequecillo para la tristeza. A veces, llorar un poquito es bueno, nos ayuda a pensar, a seguir adelante y nos hace más fuertes.


Cuando estamos tristes, solo somos capaces de ver la parte negativa de la realidad. Por eso es importante superarla contando cómo nos sentimos y sacando siempre un aprendizaje positivo de lo que nos ha ocurrido.

Del libro Cuentos para educar con inteligencia emocional, de Clara Peñalver, me quedo con estos dos fragmentos que tan útiles me son en momentos difíciles. 


Cuando uno acaba un libro tiene que saber que ha de cerrarlo. Si te entretienes en la última página, te estás perdiendo otros muchos libro que podrías leer, una nueva aventura por leer

Anabel Botella, en su novela Como desees, nos enseña a no quedarnos viviendo en el pasado, nos muestra que tras una historia, otra buena llegará pero que solo la disfrutaremos si somos capaces de superar la anterior.
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martes, 14 de abril de 2015

Mascarada

Ficha Técnica


Autor: Terry Pratchett
Género: Fantasía, Humor
Primera Edición: Junio 2011
Editorial: Debolsillo
ISBN: 8483463865
Páginas: 335
Precio: 8,50€
Valoración: Prometedor

Argumento

Las brujas del pequeño reino de Lancre tienen el siguiente problema: solamente son dos. Y un aquelarre compuesto por Yaya Ceravieja y Tata Ogg siempre es una discusión inacabable y un dolor de cabeza, por no decir que ninguna de las dos sabe hacer bien las tostadas. Pero ya tienen en mente una candidata para hacer de tercera bruja... candidata que, por desgracia, se ha marchado a la gran ciudad. Concretamente a la Ópera de Ankh-Morpork, donde desde hace algún tiempo está muriendo gente en extrañas circunstancias y todo el mundo habla acerca de un misterioso pero familiar fantasma. Demasiado tentador para la bruja más famosa del mundo. Esta es la historia del mejor espectáculo nocturno del Mundodisco de Terry Pratchett. Con asesinatos pegadizos que se pueden tararear. Gente cayendo como moscas entre bambalinas. Editores avarientos. Guardias. Brujas. Y un gato... la mayor parte del tiempo.

Opinión personal

Aunque de humor inteligente (en ocasiones hasta retorcido), llega un punto en el que la lectura se hace pesada, quizá por el afán de Pratchett por llenar de momentos ridículos e hilarantes que, en exceso, terminan siendo algo cansinos. Por lo demás, la trama ha estado bien y sí que recomiendo su lectura.

Citas

Empiezo ya con la dedicatoria:

Mi agradecimiento a la gente que me mostró
que la ópera era más extraña de lo que
podría imaginarme. La mejor manera de recompensar
su amabilidad es no mencionar sus nombres aquí.

Los relámpagos hurgaban entre los peñascos como un anciano intentando sacarse una esquiva pepita de mora de la dentadura postiza. (Pág. 7) 

Durante un momento no se oyó nada más que el rugido del viento y el ruido de Tata Ogg cortando el pan, operación que llevó a cabo con tanta eficacia como un hombre que intentara partir un colchón con una sierra mecánica. (Pág. 8) 

Empujada al horno de su propia cocina por un par de críos, y todo el mundo había dicho que era mejor así aunque luego se tardara una semana en limpiar el horno. [...] Y convertía a la gente en mazapán y tenía una casita hecha de ranas. (Págs. 8-9)

Ahora Magrat era reina, y las reinas son difíciles de traspapelar (Pág. 10) 

Pero había una par de verdades allí por debajo del cauce del alma que una tenía que afrontar, y entre ellas se encontraba aquel asunto de, bueno, de la doncella, la madre y la... otra. (Pág. 10) 

La persona que estaba detrás del mostrador debía de ser un humano, porque las morsas no llevan chaqueta. (Pág. 15) 

Tata Ogg solía acostarse temprano. Al fin y al cabo era una señora mayor. A veces ya estaba en la cama a las seis de la mañana. (Pág. 16) 

Christine se giró con los ojos muy abiertos y expresión fascinada. También la boca. Era como mirar una bola de bolos muy guapa. (Pág. 40) 

No sabría ni restar un pedo de un plato de alubias. (Pág. 43) 

La persona que había al otro lada era una mujer joven. Muy obviamente una mujer joven. No había forma posible de que nadie la confundiera con un hombre joven en ingún idioma, especialmente en braille. (Pág. 115) 

Aquí dice qie lady Timpani, que canta el papel de Crucigramella, es una prima de Donna [...]. Lo que no explica es quién es esa Donna. Seguro que alguna mandamás de la ópera. No me extraña que la hayan contratado, si es prima suya. Así cualquiera. (Pág. 141) 

Si la gente quería dedicarse a dar lecciones a la gente, la otra gente tendría que recordar que aquella gente sabía un par de cosas sobre la gente (Pág. 205) 

—Gytha, a Greebo le caería bien Norris el Maníaco Comedor de Ojos de Quirm si supiera servir comida en un cuenco. (Pág. 217) 

—Yo... deambulo por los sitios en busca de problemas —dijo—. ¿Ah, sí? Hay un nombre muy feo para ese tipo de gente —dijo Yaya en tono cortante—. Sí —dijo André —Es 'policía' (Pág. 289)

—¡¡¡Bueno, usted es bruja!!! ¿No puede hacer la cosa esa con las cartas y los vasos? —Bueno, sí... podríamos echar unas manitas de póquer —dijo Tata—. Buena idea. (Pág. 316)


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domingo, 12 de abril de 2015

Domingos De Diez


¡Buenas noches, tinteros!

Como ya sabéis, cada martes os traía un Top Ten Tuesday, de la mano de The Broke and the Bookish pero, como dije ayer en mi entrada de Perdiendo el rumbo, quiero luchar por mi preciosa lengua por lo que cambio el nombre del apartado y pasa a ser Domingos De Diez. Será lo mismo pero, en vez de publicarse los martes, será los domingos. ¿Qué mejor manera para cerrar la semana que rodeada de libros y dedicándoos unas palabras ante mi taza de té?

Hoy solo os quería presentar el nuevo nombre de la sección, pero no actualizo porque el martes ya puse lo que correspondía y no quiero tener dos en una semana. ¡Nos vemos el próximo domingo!

Besos de tinta
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Mi Lista de Deseos #1

¡Hola, tinteros! 

Comienzo la sección de mis Deseos, una serie de publicaciones donde iré dejando constancia de los libros que me gustaría adquirir.


Alessandro Baricco y Rébecca Dautremer se dan la mano en esta edición ilustrada de una de las novelas de mayor éxito de la literatura mundial de las últimas décadas. Cuando habla de Seda, Baricco dice que no es una novela sino una historia. Que comienza con un hombre que atraviesa el mundo y acaba al borde de un silencioso lago. Que el hombre se llama Joncour, y que el lago no se sabe. Añade que podría decirse que es una historia de amor. Pero que si solo fuese eso, no merecería la pena contarla. Una conmovedora travesía hacia la pasión, un viaje emocional de Occidente a Oriente. Una fábula sutil como la seda cuya extraordinaria sensorialidad se ve sublimada por el detallismo y la ensoñación de las ilustraciones de Rébecca Dautremer. Una nueva oportunidad de acercarse a esta magnífica historia y emocionarse plenamente con los sentimientos más íntimos.



Calpurnia Virginia Tate, Callie Vee, es una niña que vive en un pueblo de Texas. A pesar de que su madre insiste en que aprenda a tocar el piano, coser y cocinar, ella está más interesada en lo que ocurre tras la puerta cerrada de la biblioteca, o en el laboratorio de su abuelo. Poco a poco irá ganándose a este señor un tanto huraño y empezará a colaborar con él en sus observaciones del medio natural, aprenderá quién es Darwin, qué son las especies y las subespecies y también lo idiotas que se vuelven los hermanos mayores cuando se enamoran.

ADQUIRIDO
Hazel se ve obligada a separarse de todo su mundo, de sus amigos, de su novio, justo el último verano del instituto, el que debería haber sido el mejor de su vida. Se ve obligada a trasladarse a un pueblo perdido donde no conoce a nadie y donde no parece existir ningún tipo de entretenimiento. Todo apunta a que este va a ser el verano más aburrido de su vida. Pero las cosas no siempre son lo que parecen... Envuelta en la aventura más fantástica que jamás hubiera podido soñar, Hazel tiene que ayudar al chico más atractivo y misterioso de dos mundos y enfrentarse a las engañosas criaturas de el Otro Lado en una carrera contrareloj para salvar a su familia, a sus amigos y a toda la especie humana.

¿Tenéis alguna sugerencia? Si es así, y los tenéis reseñados, me encantará leerlas.

Besos de tinta
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martes, 7 de abril de 2015

Top Ten Tuesday: 10 personajes con los que quisera encontrarme


¡Buenos días, tinteros!

¿Cómo habéis pasado estos días de fiesta? Espero que disfrutando de buenas lecturas, como yo. Hoy, como cada martes, llego con un Top Ten Tuesday de la mano de The Broke and the Bookish, quienes nos proponen para este día que nombremos a diez personajes con los que nos gustaría encontrarnos. Pero no de encontrarlos por la calle, sino de ver qué es de sus vidas después de acabar el libro años después. Admito que me ha costado mucho dar con estos diez personajes y he tenido que tirar de recuerdos de mi niñez, olvidando si las sagas están concluidas o no actualmente porque si no, me era imposible...

Voy a empezar por todo un clásico. ¿Qué fue de Heidi, de Johanna Spyri? Ella consiguió volver a sus amadas montañas, Clara volvió a caminar y señor Hessen se hizo bastante más sociable pero, ¿fue Heidi a la Universidad? ¿Se quedó cuidando de su abuelo y tomó su lugar como la Vieja de los Alpes al envejecer?


Y, siguiendo con los clásicos, ¿qué pasó con los padres de Matilda de Roald Dahl? ¿Los encontró la Interpol y el padre acabó entre rejas?


Aunque Anne Rice se encarga siempre de actualizar la vida de su Príncipe Malcriado, siempre me he imaginado corretear por las calles de Nueva Orleans, de la mano de Lestat, contándome sus últimas aventuras... Otro vampiro que en mi niñez me tenía siempre con fantasías era Rüdiger, de El pequeño vampiro, la famosa saga de Angela Sommer-Bodenburg. Quería tener la suerte de Anton y conocerle, volar con su vieja capa y conocer a la dulce Anna... ¿Seguirán hoy en día siendo amigos los tres?


Recuerdo que siempre me preguntaba qué sería de la Emperatriz Infantil de La Historia Interminable, de Michael Ende. ¿Qué otros nombres tuvo? ¿Quién se los puso?


Aunque su padre es un personaje que detesto, siento curiosidad por la vida de Albus Severus Potter, ¿fue a Slytherin? ¿Fue totalmente diferente a lo que nos tenía acostumbrados su padre?


Por hablar de algo más actual, os mencionaré a Saira, la protagonista de Ojos azules en Kabul, de Anabel Botella. Queda saber qué fue de su madre, ¿lograron esa relación que hasta entonces las circunstancias no les permitieron tener?


Charles, aparece al final de Fantasma, de Susan Kay y es un muchacho cuya vida me hubiera encantado conocer... por motivos obvios, para quienes sabemos quién es él... Y, por otra parte, no puedo dejar de lado a mi querida y adorada Josephine March, de Mujercitas, de Louisa May Alcott pues,aunque la autora nos cuenta mucho sobre ella, con alguien tan especial como Jo, siempre me quedarán ganas de saber mucho más.


Y, por último, no es un personaje en sí, en parte lo es. Se trata de uno de los extraños libros que aparecen en la novela de Sandra Andrés Belenguer titulada Ex Libris. Me encantaría tener más información e historias sobre ellos... o vivirlas de primera mano.


Os invito a compartir conmigo esos personajes que os gustaría encontrar una vez acabado el libro o la saga.

Besos de tinta.
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