Inkwand: octubre 2016

Últimas reseñas

                                                                                   

jueves, 27 de octubre de 2016

Un día, una cita. Entrada extra #1

¡Buenos días, tinteros!

Como esta iniciativa me ha gustado, sigo con ella el resto de la semana y voy ya con la cuarta. Esta vez, no nomino a nadie. 
Hoy os dejo con otro libro que me marcó en mi niñez: Ana de las Tejas Verdes de Lucy Maud Montgomery:

Los amigos de verdad siempre están juntos en espíritu.

Esta saga de libros es muy especial para mí porque la leíamos juntas mi amiga de la infancia y yo (treinta años soportándonos ya). Al igual que Ana y Diana en los libros, nosotras teníamos nuestro punto de encuentro y reunión para hablar durante horas (en nuestro caso, no era un puente sobre un río, sino un semáforo que dejábamos que cambiara de color mil veces antes de despedirnos...)

Besos de tinta
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miércoles, 26 de octubre de 2016

Un día, una cita. Día 3

¡Buenos días, tinteros!

Hoy os traigo una entrada diferente y es que María Vázquez de Mi vida en blanco, me ha nominado a esta pequeña iniciativa de publicar una cita literaria diaria durante tres días y, al igual que ella, yo lo he ampliado a toda la semana.

Para poder participar son necesarios cumplir tres sencillos requisitos:
  1. Agradecer a la persona que te nominó.
  2. Publicar una cita cada día durante tres días.
  3. Nominar a 3 personas por cada entrada
Voy a seguir con mis amores literarios y hoy os dejo con Lestat, el vampiro de Anne Rice:

Sucederá lo que debe suceder, pero escoge a tus compañeros con cuidado. Escógeles porque te guste mirarles y escuchar el sonido de su voz, y porque posean secretos que desees conocer. En otras palabras, escógeles porque les ames. De lo contrario, no podrás aguantar su compañía durante mucho tiempo. (Marius a Lestat)

Mis tres nominados de hoy son:

Mañana seguiremos con más, espero que os haya gustado la de hoy.

Besos de tinta
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martes, 25 de octubre de 2016

Tres días, tres citas. Día 2

¡Buenos días, tinteros!

Hoy os traigo una entrada diferente y es que María Vázquez de Mi vida en blanco, me ha nominado a esta pequeña iniciativa de publicar una cita literaria diaria durante tres días y, al igual que ella, voy a ampliarlo a toda la semana.

Para poder participar son necesarios cumplir tres sencillos requisitos:
  1. Agradecer a la persona que te nominó.
  2. Publicar una cita cada día durante tres días.
  3. Nominar a 3 personas por cada entrada
Hoy os dejo con mi primer amor literario, Erik, más conocido como: El fantasma de la ópera, de Gaston Leroux.

Jugaban al 'corazón' igual que otros juegan a la pelota. La diferencia radicaba en el hecho de que, al tratarse de sus propios corazones, debían ser muy hábiles al lanzarlos para recibirlos sin hacerles daño.

Mis tres nominados de hoy son:

Ojalá os haya gustado la cita tanto como a mí a primera vez que la leí.

Besos de tinta
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lunes, 24 de octubre de 2016

Tres días, tres citas. Día 1

¡Buenos días, tinteros!

Hoy os traigo una entrada diferente y es que María Vázquez de Mi vida en blanco, me ha nominado a esta pequeña iniciativa de publicar una cita literaria diaria durante tres días y, al igual que ella, voy a ampliarlo a toda la semana.

Para poder participar son necesarios cumplir tres sencillos requisitos:
  1. Agradecer a la persona que te nominó.
  2. Publicar una cita cada día durante tres días.
  3. Nominar a 3 personas por cada entrada
Sin más preámbulos paso a mi cita del día y voy a empezar por un clásico que muchos saben que es de mis favoritos: Mujercitas, de Louisa May Alcott.

Manchas que afean corazones, y almas
limpiar del todo con afán yo quisiera,
y que el milagro de las ropas blancas
en nosotros también se repitiera.
¡Que glorioso sería aquel lavado
que el corazón dejara inmaculado!

Mis tres nominados de hoy son:

Espero hayáis disfrutado de la cita que he escogido. Me despido hasta mañana con millones de besos de tinta para todos.
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lunes, 17 de octubre de 2016

Reseña: Eraide I. La canción de la princesa oscura

Ficha Técnica


Autor: Javier Bolado
Género: Fantasía
Primera Edición: 2015
Editorial: Babylon
ISBN: 9788416318216
Páginas: 429
Precio: 17,95€
Valoración: Prometedor

Argumento

Eliel es una doalfar con una misión: ir a Tiria a por unos libros que le ha solicitado un superior. Pero lo que parece algo sencillo de realizar se complicará con la presencia de personajes que mostrarán demasiado interés en una simple novicia. Adriem, un guardia de la ciudad, se involucrará en la historia para ayudar a Eliel y más adelante, ambos bandos adquirirán aliados. Un viaje por ciudades y pueblos donde algunas razas conviven en armonía mientras hay hostilidad con otras. El recuerdo de una antigua guerra que despertó la leyenda de la princesa oscura, la que podría regresar ya que todos los indicios de antaño se vuelven a repetir...

Reseña

Eraide. La canción de la princesa oscura es la primera parte de una saga que comenzó como trilogía bajo el sello de Timunmas pero que Ediciones Babylon nos entrega en dos volúmenes. Este primer tomo encierra en su interior los libros 1 y 2 en los que en tercera persona y de la mano de un narrador omnipresente, iremos descubriendo varias historia de diferentes personajes que se irán entremezclando entre ellas según la trama avanza. De la mano de Adriem y siempre en letra cursiva, podremos acceder a recuerdos de su pasado que permitirán vislumbrar mejor la evolución de este personaje hasta su momento actual así como las vivencias presentes generarán nuevos cambios en su persona. Adriem es quizá el personaje con más trasfondo y más trabajado del libro, seguido muy de cerca por Eliel y toda la historia y el misterio que la envuelve.

El título con el nombre de Eraide y con la imagen de Eliel con sus orejas puntiagudas, con su porte solemne y con una especie de pétalo —que a lo largo del libro se descubrirá el significado de las flores blancas— nos adentran poco a poco en el mundo de fantasía que no espera dentro del libro. Un mundo en el que aparecerán diversas razas —demasiadas, si no se está muy familiarizado con las novelas de fantasía— pero cuya importancia no es excesivamente relevante pues esta misma historia seguiría dotada del mismo significado si todos pertenecieran a una misma especie. Javier Bolado nos lleva de la mano en todo momento por su creación, para no perdernos a pesar de que en ocasiones, nos haga dar un rodeo por algunas divagaciones que pueden alejarnos del camino marcado, al que siempre sabrá hacernos regresar. Así, a lo largo de treinta y cuatro capítulos, nos presentará a todos los personajes, sus ideologías y aquello que les mueve a comportarse como lo hacen hasta el punto de que prácticamente cada acción de cada personaje quede justificada en mayor o menor medida, encontrándonos con antagonistas con los que no es difícil llegar a empatizar incluso  más que con los propios protagonistas.

El estilo del autor no es excesivamente elaborado, por lo que la novela puede ser leída por un público de carácter más juvenil aunque está enfocado más para adultos. Se puede apreciar en las escenas de luchas que el autor ha investigado —o quizá practicado— sobre la esgrima. Sus descripciones sobre los movimientos de los personajes involucrados en la lucha son precisas y llenas de detalles y algunos tecnicismos que a aquellos que no tienen conocimiento previo sobre este tipo de duelos puede resultar incluso tedioso de leer pero que, aplicando la imaginación, puede permitir tener la imagen mental exacta de lo que sucede en esas escenas. Como siempre, las descripciones tan precisas son armas de doble filo: pueden atrapar al lector, que sentirá que se involucra aún más en la trama o puede aburrir a aquel que busca más acción que descripción. Javier Bolado no se extiende en demasía en este aspecto y la fluidez de la trama no se ve excesivamente afectada por estas descripciones.

Los capítulos finales muestran verdades a medias de cada bando, asombrando con el giro que en ocasiones se da en alguno de los personajes. Deja con la necesidad de una continuación que nos espera en Eraide. La guerra sin nombre.

Resaltaría la ausencia de un glosario o breve índice de personajes al final del libro para aquellos que, como a mí, les cueste asimilar nombres con personajes cuando la lista de estos sobrepasa cierto número. Eraide. La canción de la princesa oscura es un libro introductorio a un mundo que tiene mucho que ofrecer y del que espero pronto tengamos más noticias.

Citas

☙ No he de soñar con un mañana, he de hacerlo realidad ❧

☙ [...] su padre le enseñó que en las palabras podían esconderse verdades muy incómodas...❧

☙ —Déjalo, ya te estás yendo por las ramas, soñadora.
[...]
—Siempre estoy soñando, porque mi sueño eres tú. ❧

☙ —Si tuvieras el poder para cambiar el mundo, ¿lo harías? [...] Usa tu imaginación, supongamos que puedes... ¿Qué cambiarías?
[...]
—Nada. Si ni siquiera sé decidir sobre mí.... ¿cómo voy a decidir sobre los demás? Creo que el mundo va cambiando por sí mismo. No necesitaría a nadie que lo hiciera ❧

☙ Recuerda: todas las lágrimas que no vertemos se nos pudren en el alma. [...] el verdadero valor está en ser lo suficientemente fuerte como para poder llorar. ❧

☙ Siempre hay un anhelo que llena nuestra vida, y si perdemos la fe en él, nuestra alma se hiela y todo deja de tener sentido. La búsqueda de la felicidad, ese concepto inalcanzable que el ser humano busca sin cesar... Ese sueño es e que nos hace tal como somos, ya que cada uno, a nuestra manera, perseguimos esa meta imposible. Pero muchas veces, sin darnos cuenta, damos con pequeños retazos de ese deseo en cada persona, en cada encuentro, en cada árbol, montaña o bosque, en cada momento en el que nuestro corazón da un vuelco y nos sentimos vivos.
La felicidad siempre es generosa y uno puede acercarse a ella buscando la de los demás. Luchar por ese alguien a quien amamos es un derecho que tiene el hombre y nadie podrá arrebatárselo nunca. ❧

☙ Lo único prohibido es no soñar. ❧

☙ —[...] ¿Qué es una espada?
—Un arma, ni más ni menos.
—Vaya tontería... También lo es una maza, una lanza, un arco, una pistola, y sin embargo, no las consideramos iguales. Damos una importancia romántica, casi mítica, a un trozo de metal pulido, creado para dejar un rastro de huérfanos y viudas. [...] No sé qué buscas conseguir con la que portas, pero has de saber que antes o después tendrás que apartar a alguien de tu camino. Y cuando lo hagas, ¿estarás preparado para hacerlo? No sé por qué luchas y ya te he dicho que ni me interesa, pero asegúrate de que el motivo bien merezca la vida de una persona. [...] Solo recuerda: el día que tengas un duelo, recuerda lo que te he dicho y piénsalo mucho antes de quitarle la vida a alguien. ¿Acaso tu sentimiento vale más que una vida? ❧

☙ —[...] el destino no es un libro escrito, es más bien un anhelo de Alma. Ella también puede soñar [...] Y tú eres una de sus pesadillas, por eso tu cuerpo se resiente y agota, nadas contracorriente.
—Para ser alguien que quiere destruir a Alma, halas mucho de ella.
—No puedes acabar con una idea si no crees en ella. ❧

☙ Los astros son nuestra historia. Hace tiempo que comprendí que para entender la tierra había que comprender el cielo. Durante siglos hemos pensado en los astros como una superstición, un religión para entender el mundo.... pero nunca nos hemos acercado a ellos con verdadero interés científico. [...] Nos conformamos con adorarlos porque somos unos necios. ❧

☙ —Si alguien me buscara y me importase de verdad, no le dejaría poner su vida en peligro.
[...]
—Ojalá ella estuviera aquí para detenerme. ❧

☙ Las ideologías son para las gentes que están vacías y necesitan creer con fuerza en algo. No es que el gobierno los engañe...., más bien ellos mismos se dejan engañar. Es cuando desaparece la crítica y se manifiesta la turba. Eso se hace más patente en los tiempos bélicos. ❧

☙ —¿Lo que hizo María conmigo fue una maldición o una bendición?
—No lo sé, Fearghus. Ella te prestó un tiempo más de vida, el que sea una cosa u otra solo depende de ti ❧

☙ Todos cambiamos, nada es inmutable. Lo único que perdura es el azul del cielo. ❧

☙ —Hay que tener fe en cada paso que damos [...]
—La fe no nos salvará si decide matarnos.
—El miedo tampoco. ❧

☙ —La verdad es la verdad, no hay diferencia.
—Sí, pero a veces hay formas de mostrarla más o menos interesantes. ❧

☙ La historia está compuesta de personas insignificantes que hacen actos increíbles. ❧

☙ En todos los caminos hay piedras. ❧

☙ La mujer que poco a poco se había hecho con un trozo de su corazón, de su propia vida, había muerto y se la había llevado consigo. Esos ojos reflejaban a un tipo herido, medio muerto e insignificante que antes se creyó el centro de todo, embriagado de su propia confianza, su pensamiento de hacer siempre lo correcto. ¿Se había equivocado acaso?
Le había fallado y debía, al menos, vengarse. Y la consecuencia era su cuerpo inerte ante su rostro. ❧

☙ Sin conocer el dolor, ¿cómo hubiera sabido que era felicidad lo que sentía junto a ti? Sin una lágrima no puede existir una sonrisa. ❧
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lunes, 3 de octubre de 2016

Reseña: Harry Potter y el Legado Maldito

Ficha Técnica


Autores: John Tiffany y Jack Thorne
Género: Teatro, fantasía, juvenil
Primera Edición: Septiembre 2016
Editorial: Salamandra
ISBN: 9788498387544
Páginas: 321
Precio: 19€
Valoración: Aceptable

Argumento

Han pasado diecinueve años desde que acabara la Batalla de Hogwarts y desde entonces, el mundo mágico no ha vuelto a sufrir por culpa de ningún mago con ansias de poder. Ahora el Trío Dorado (Harry, Hermione y Ron) son adultos y tienen hijos. Albus Severus, hijo de Harry y Ginny comienza en Hogwarts y pronto será la gran decepción. Tiene una pesada carga difícil de llevar: ser el hijo del famoso Harry Potter y las expectativas sobre él están muy altas. Encontrará un único amigo, Scorpius, hijo de Draco Malfoy. Juntos decidirán hacerse cargo de una misión que Harry ha rechazado, creyendo que así están ayudando a un pobre hombre que perdió a su hijo años atrás...

Reseña

Al ser un guión completo de una obra de teatro, va a ser una reseña algo diferente. Nos encontramos con unas descripciones de las escenas muy bien descritas pero sin entrar en demasiados detalles en la estética, lo cual otorga al director de la obra más libertad a la hora de elegir atuendos, actores y decorados. Las acciones son lo importante en este libro y estas quedan perfectamente explicadas de modo que el lector pueda generar en su cabeza una imagen exacta de la escena y del momento, dándole las pinceladas que su imaginación desee. Cada persona verá en su mente a los personajes a su manera pero, los momentos más emblemáticos quedarán grabados de igual modo en todos ellos.

Los diálogos son el otro punto en un guión de un obra de teatro. Aquí apreciamos cómo cada personaje tiene una personalidad fuertemente definida y es fácil identificar cuándo habla quién, sin necesidad de leer el nombre antes del texto. Esto consigue que la lectura sea rápida y muy fluida, sin escena que parezcan sobrar. Cada línea dice lo que tiene que aportar a la historia, ni mas ni menos.

El argumento en ocasiones es demasiado inverosímil y excesivamente plano y sencillo, como si estuviera basado en un relato escrito por fans de las obras de J. K. Rowling y para fans de sus libros que se quedaron con ganas de más. Tiene momentos emotivos, frases elegidas concienzudamente para tocar la fibra más sensible de los seguidores de la saga y ese es el punto fuerte de la obra.

Es una lectura agradable pero no es una obra maestra, quizá por su formato en forma de guión de obra de teatro. Aunque las descripciones de las escenas ayuden en ocasiones a visualizar los acontecimientos, el lector no termina de adentrarse de lleno en la historia básicamente porque esta finaliza antes de poderle dar tiempo. Una historia interesante que, escrita en narrativa, hubiera mejorado considerablemente.
Citas
*He suprimido los nombres de los personajes para evitar hacer spoilers.

—¿Crees que...? ¿Y si...? ¿Y si me ponen en Slytherin?
—¿Y qué habría de malo en eso?
—Slytherin es la Casa de la serpiente, de la magia oscura... No es una Casa de magos valientes.
—Albus Severus, te pusimos los nombres de dos de los directores de Hogwarts. Uno de ellos era Slytherin y seguramente era el hombre más valiente que he conocido en mi vida. 

 "La verdad es una cosa terrible y hermosa, y por lo tanto debe de ser tratada con gran cuidado" 

 —Vaya. Uf. Esto... ¿Nos habíamos abrazado alguna vez? ¿Ahora nos abrazamos? 

 —Vale, ya veo que lo que te mantenía en tu sano juicio se ha roto. 

 —La gente sabe muy poco de mí. Me compran pasteles en forma de caldero, pero en realidad no se fijan en mí. No recuerdo la última vez que alguien me preguntó cómo me llamo.
—¿Cómo se llama?
—Se me ha olvidado. 

 Es el caos. Es pura magia. Estamos en la Residencia de Ancianos Saint Oswald para Magos y Brujas, el lugar más maravilloso que pueda imaginarse.

Los andadores cobran vida, los ovillos de lana encantados provocan el caos, y a los enfermeros los obligan a bailar el tango.

Todos esos magos y brujas se han liberado de la carga de tener que hacer magia con algún fin, y ahora la practican por pura diversión. Y se lo pasan en grande. 

 —Mi padre demostró que para cambiar el mundo de los magos no hacía falta ser adulto. 

 —Estamos dispuestos a jugarnos la vida.
—¿Lo estamos? 

 —Si necesitáis oro... Todo lo que tenemos los Malfoy.... Él es mi... mi único heredero. No tengo más familia que él.  

 No me importa qué hiciste ni a quién salvaste. Eres una maldición constante para mi familia, Harry Potter. 

 Cómo distraer a Scorpius de temas emocionales peliagudos: llevándolo a una biblioteca. 

 Eres mi amigo. Eres mi mejor amigo, Albus. Y esto es un lío a la enésima potencia. Y es genial, supergenial, sólo que... Tengo que decirlo... No me importa admitirlo: estoy un poco, solo un poco... asustado. 

 —Bueno, parece que los franceses no son tan entusiastas. 

 —¿Y me preguntas a mí, precisamente a mí, cómo proteger a un muchacho que corre un grave peligro? No podemos proteger a los jóvenes de todo daño. Es inevitable que conozcan el dolor. 

 —En fin, ¿qué importancia tiene ya mi opinión? Yo sólo soy pintura y recuerdos. Harry, pintura y recuerdos. Y nunca tuve un hijo. 

 —Dumbledore está muerto, Harry. Y ya te dije en otra ocasión que los retratos no representan ni la mitad de sus personajes. [...] El retrato del director del colegio es un recuerdo. Se supone que es un mecanismo de apoyo útil para las decisiones que debo tomar yo. Pero cuando acepté este cargo ya me aconsejaron que no confundiera el cuadro con la persona. Y yo te aconsejaría que tú tampoco lo hicieras. 

 Las dos escaleras se encuentran. Los dos chicos se miran.
Turbados y esperanzados por igual.
Y entonces [...] desvía la mirada y el hechizo se rompe, y seguramente también su amistad.
Y ahora las escaleras se separan; los dos se miran: uno con sentimiento de culpa, el otro profundamente dolido, ambos tremendamente tristes. 

 —Yo también tuve un amigo imaginario. Se llamaba Torbellino.Pero nos peleamos por culpa de las reglas de juego de los gobstones. 

 —Mi padre creía que me protegía. Casi siempre. Llega un momento en que tienes que elegir qué clase de hombre quieres ser. Y creo que, cuando llega ese momento, necesitas tener cerca a un padre o a un amigo. Y si para entonces has aprendido a odiar a tu padre y no tienes amigos... estás solo. Y estar solo... es muy duro. Yo estaba solo. Y estar solo me condujo a un sitio muy oscuro. Donde pasé mucho tiempo. Tom Ryddle también fue un niño solitario. Puede que tú no lo entiendas, Harry, pero yo sí, y me paree que Ginny también. 

 —En realidad, creo que eres la mejor persona que conozco. Y no eres un lastre para mí, aunque quisieras. Al contrario: me haces más fuerte. Cuando mi padre nos obligó a separarnos... Sin ti, yo...
—A mí tampoco me gustaba mucho la vida sin ti. 

 —¿Amigos?
—Siempre. 

 Solo amigos. Qué palabra tan curiosa: amigos. Bueno, no tan curiosa. En realidad sólo es una palabra. Amigos. Amiga. Curiosa amiga. Tú, mi amiga. Mi Hermione. Bueno, eso no. "Mi" Hermione no, ya me entiendes. Mía, mía, no, claro, pero...
—Sí, lo sé. 

 —Nunca te ha gustado escuchar. Ya eras una pesada de alumna y ahora sigues siendo una pesada de... lo que seas ahora. 

 —¿Y Snape? ¿Qué hace Snape en ese otro mundo?
—Supongo que estoy muerto. [...] Te sorprendiste demasiado al verme. ¿Cómo fue?
—Con valentía.
—¿Quién?
—Voldemort.
—¡Qué exasperante!
—Lo siento, Severus.
—Bueno, al menos no estoy casado con él (señalando a Ron). 

 —Dile a Albus... Dile a Albus Severus que me enorgullece que lleve mi nombre. 

 —La lección que incluso tu padre a veces desoía es que la valentía no perdona la estupidez. Pensad, siempre. Pensad en las posibilidades. 

 —No, ha llegado la hora de que revertir el tiempo sea cosa del pasado.
—Estás muy orgulloso de esa frase, ¿no?
—Llevo todo el día preparándola. 

 —La verdad, yo no estaba enterado de gran cosa, así que no puedo responsabilizarme de nada... Y estoy convencido de que mis hijos no han tenido nada que ver, pero si todos estos se ponen de pie, yo también. 

 —¡El amor nos ciega! ¿Usted sabe de verdad qué significa eso? ¿Sabe el daño que me hizo con ese consejo? Ahora mi hijo... mi hijo está disputando batallas por nosotros, como yo tuve que hacer por usted. Y he demostrado ser tan mal padre como usted lo fue para mí. Lo dejé en sitios donde no se sentía querido. He sembrado en él rencores que tardará años en entender. 

 —Pero al final tuve que ir a buscarte. Tenías once años y eras muy valiente. Y muy bueno. Recorriste sin protestar el camino que habían trazado ante ti. Claro que te quería. Y sabía que volvería a pasar. Que mi amor causaría daños irreparables. No estoy hecho para amar. Nunca he amado sin causar sufrimiento. 

 —Harry, la respuesta perfecta no existe en este mundo tan caótico y emocional. La perfección está fuera del alcance de la humanidad, fuera del alcance de la magia. En todo momento esplendoroso de felicidad hay una gota de veneno: la certeza de que el dolor volverá. Sé sincero con tus seres queridos, muéstrales tu dolor. Sufrir es tan humano como respirar. 

 —Aquellos a quienes amamos nunca nos abandonan, Harry. Hay cosas que la muerte no puede tocar. La pintura, los recuerdos... y el amor. 

 —Yo no quería poner en peligro su salud, le dije que no me importaba que el apellido Malfoy se extinguiera conmigo, pensara lo que pensara mi padre. Pero Astoria no quería tener un hijo para perpetuar el apellido Malfoy, para preservar la pureza de la sangre ni par merecer honores, sino por nosotros. El día que nació nuestro hijo Scorpius fue el más feliz de nuestras vidas, aunque el embarazo y el parto debilitaron considerablemente a Astoria. Yo quería proteger sus escasas fuerzas, por eso nos escondimos los tres. Y eso fue lo que dio lugar a los rumores. [...] Astoria siempre supo que no llegaría a la vejez. Quería que yo tuviera a alguien a mi lado cuando ella me dejara, porque... ser Draco Malfoy es una tarea extremadamente solitaria. Siempre estaré bajo sospecha. No se puede huir del pasado. Pero no me di cuenta de que, al ocultar a mi hijo de este mundo de entrometidos y fisgones, lo condenaba a ser objeto de peores sospechas que las que yo mismo soportaba. 
—El amor nos ciega. Los dos hemos intentado dar a nuestros hijos lo que queríamos nosotros, y no lo que querían ellos. Estábamos tan ocupados reescribiendo nuestro pasado que les hemos arruinado el presente.
—Y por eso necesitas esto. Llevo años aferrándome a él, resistiéndome a duras penas a utilizarlo, a pesar de que vendería mi alma a cambio de un solo minuto más con Astoria.

 —Es necesario que le suplique a Voldemort que no mate a Harry, es necesario que crea que Harry puede morir, y tu presencia sería el spoiler más eficaz para que ella supiera que es no va a pasar. 

 —Mi padre siempre decía que... era lo único que le quedaba de ella. Mira con qué amor se la ha echado encima. Seguro que a él le encantaría saberlo. Ojalá pudiera contárselo. 

 —La lástima es un principio, amigo mío, unos cimientos sobre los que construir un palacio, un... palacio de amor. 

 —Lo que mas miedo me da, Albus Severus Potter, es ser tu padre. Porque tengo que tocar de oído, ¿me explico? La mayoría de la gente tiene, como mínimo, un padre en el que inspirarse e intenta comportarse como él o al contrario que él. Yo no tengo nada, o muy poco. Así que estoy aprendiendo, ¿de acuerdo? Y voy a intentar por todos los medios... ser un buen padre para ti. 

 Eran hombres extraordinarios, aunque con grandes defectos. Pero te diré una cosa: esos defectos los hacían aún mejores. 
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