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miércoles, 22 de junio de 2016

Reseña: Versalles, el sueño de un rey

Ficha Técnica


Autora: Elizabeth Massie
Género: Histórica
Primera Edición: Mayo 2016
Editorial: Espasa
ISBN: 9788467047615
Páginas: 438
Precio: 21€
Valoración: Prometedor

Argumento

En la Francia del siglo XVII se encuentra Luis XIV, conocido como el Rey Sol con una única ambición: que su país sea considerado el centro del mundo. Para ello, uno de sus proyectos, será la construcción del palacio de Versalles. A su lado tendrá a aliados pero también gente que conspirará a sus espaldas poniendo en riesgo su vida y la de sus personas más queridas. Un mundo que gira en torno a un rey lleno de ambiciones y pasiones a quien sus ansias de poder llegan a cegar.

Reseña

Versalles, el sueño de un rey ha sido una obra que ha logrado sorprenderme, quizá porque al ser la adaptación de una serie televisiva, tenía pocas expectativas puestas en ella. Si bien es cierto que las descripciones de los lugares, vestimenta y toda la ambientación en general es escasa, esta carencia se ve recompensada con una trama donde los acontecimientos fluyen sin cesar a lo largo de las cuatrocientas treinta y ocho páginas que forman la novela. 

Narrada en tercera persona, nos sumerge dentro de pleno Siglo XVII en un Versalles muy diferente al hermoso palacio que conocemos hoy. Sin ser más que un pabellón real de caza, acoge una serie de tramas políticas y conspiratorias que obliga al lector a permanecer atento a cada línea. La gran cantidad de nombres y el hecho de que no se profundice demasiado en los personajes secundarios pude ser al principio una complicación a la hora de comprender la historia pero, una vez uno se familiariza con los nombres, esto deja de ser un problema. 

Tres años pasan a lo largo de diez capítulos en los cuales cada personaje va buscando cumplir sus aspiraciones: Luis XIV desea su palacio y ser el gran Sol, el centro a cuyo alrededor todos giren; Felipe busca ser reconocido como algo más que el hermano del rey; una joven hija de un médico intenta seguir la carrera de su padre a pesar de no estar permitido a las mujeres ejercer la Medicina y de correr el riesgo de ser tachada de bruja; otros, buscan cómo deshacerse de quien no consideran digno de reinar en Francia... Muchos evoluciona por el camino y otros sorprenden cuando se va destapando su verdadera personalidad o sus intenciones. Es una historia que permite ver la incertidumbre por la que tenía que atravesar un rey en su propia corte. 

El lenguaje no es excesivamente elaborado lo que, junto a la fluidez de los acontecimientos hacen que la lectura sea ágil. Lo importante aquí son los hechos y la autora no se detiene a utilizar frases rebuscadas ni florituras. Es sencilla y directa. Es destacable cómo se utilizan datos históricos dentro de la historia para dar más realismo y credibilidad a aquellas escenas que nunca sucedieron en la realidad mezclando de manera magistral realidad y ficción. 

El título, muy acertado, no solo habla del sueño del que despierta Luis en el primer capítulo y el que le inspira para convertir el pabellón de caza en un gran palacio. Engloba todas las ambiciones encerradas en su persona tanto de carácter político como personal. El libro nos muestra un personaje ególatra, que busca la admiración y el respeto —y temor— de quienes le rodean sin importar tener que utilizar a todos para lograr sus propósitos. Aunque esa ambición y esa falta de escrúpulos se ve alterada al final de la novela, cuando un acontecimiento que deja con la incertidumbre de cómo continuará la historia mostrará su parte más humana. 

La portada es muy sugerente, llama la atención por el colorido del corpiño sobre la nívea piel de una dama cuyas finas manos empuñan con seguridad y delicadeza al mismo tiempo una daga, una imagen que representa lo anteriormente dicho: la traición viviendo en la propia corte, cerca del rey. 

Una lectura entretenida que con una ambientación algo más elaborada podría llegar a muchos más lectores a los que, como a mí, les guste que las palabras retraten a la perfección a los personajes y su entorno.

Citas

☙ —Tengo la sensación de que los médicos se plantan delante de los cadáveres y dictaminan las causas de la muerte. Sin embargo, me pregunto si pasan por alto la más obvia de todas las causas: su propia incompetencia. [...] Y, ¿no crees que quizá nuestra medicina es la culpable? Si fuera Dios mismo quien atendiera a esos niños, ¿les extraería sangre? ❧

☙ —¿Qué te pasó en el brazo? —Me lo dejé en el campo de batalla, en Malinas. —Mira que eres olvidadizo —dijo el rey riendo entre dientes. ❧

☙ —Serás el primer hombre al que el rey ve por la mañana y el último al que ve por la noche. Anticiparás todas sus necesidades, para que él pueda perseguir su maravilloso destino con valor y determinación. No conocerás a nadie tan sabio, bueno y generoso como él. Te sentirás el hombre más afortunado del mundo, hijo mío. Serás uno de los pocos que sepan de verdad los pensamientos más íntimos del rey. Y entonces, un día, le contarás ese viaje a tu propio hijo y le entregarás estas bendiciones. [...] —Pero si vivo con el rey..., ¿cuándo podré volver a casa? ❧

☙ —Yo creo —dijo Luis volviéndose hacia el— que el verdadero paraíso se encuentra entre los brazos de su padre. Estar aquí contigo, en este momento. —A Bontemps se le llenaron los ojos de lágrimas, y Luis le apoyó una afectuosa mano en el hombro. ❧

☙ Cientos de soldados yacían desparramados por el terreno abrasado, como ovejas descuartizadas. Los que agonizaban se retorcían lastimeramente, llorando por sus seres queridos y por u hogar, mientras que los muertos estaban... muertos. ❧

☙ —Los hombres nunca se sienten tan vivos como cuando están burlando a la muerte —dio Montespan—. Algunos se convierten en niños y otros en soldados. La mayoría ni siquiera saben qué son —Ni tampoco tienen la oportunidad de averiguarlo. ❧

☙ —¿Sufrió? —Mucho, sire. —Espero que fuera rápido. —Debió de sufrir terribles dolores durante bastante tiempo. Luis se prendió el broche en la chaqueta. —Monieur Fabien, no os esforzáis mucho por conseguir mi aprobación, ¿verdad? [...] —No, sire. [...] —Vuestra sinceridad también es un arma. —Si vos lo decís, sire. ❧

☙ —Yo no he elegido esta guerra. [...] —Ni yo.Pero es lo que nos corresponde. Tú estás en un bando y yo en el otro. —Los cañones de tu ejército han matado a muchos de mis amigos. —Estamos haciendo historia. [...] —Pues quédate tú a hacer historia. Yo me voy a casa con mi mujer y mi hijo. —Viven en un mundo forjado por la guerra —repuso Felipe—. Somos parte de la creación.No puedes eliminar la guerra de tu cuerpo porque es nuestro cuerpo. —Un padre tiene que ver a su hijo para decirle que lo ama más que a su propia vida. —Y ¿cómo le enseñarás a tu hijo a enfrentarse a su futuro con valentía si tú no eres capaz de hacer frente al tuyo? Tus palabras no significarán nada. ❧ 

☙ —En el campo de batalla no hay reyes, nobles, ni campesinos. Todos los hombres son iguales. Luchan para sobrevivir un día más. Mañana, en ese campo de batalla, tendré más en común con mi enemigo que con mi propio hermano. ❧

☙ —La mente es muy poderosa. O asquerosa, en vuestro caso. Como una rata muerta en una ratonera. —Me encanta vuestra lengua, madame. —Y a mí. —Me declaro admirador de ese apéndice vuestro, tan afilado... Una de las lenguas más hirientes que he visto jamás. —Me consta que habéis visto unas cuantas. —Me recordáis a los cisnes del lago: tan gráciles en la superficie... Y, sin embargo, bajo el agua no son más que un par de aletas gordas que se mueven sin descanso. —Pero poseen un pico con el que podrían romperos un brazo. ❧

☙ —¿Cómo está vuestro esposo? [...] —Ay, querida. Con lo bien que lo estabais haciendo... —Os..., señora, os ruego me disculpéis, no tenía ni idea. —Eso es evidente. Pero, en fin, como respuesta a vuestra pregunta os diré que no lo sé. Por suerte, está muy muy lejos. —¿Y no lo echáis de menos? —De niña tuve disentería, tifus y raquitismo. Echo más de menos cualquiera de esas enfermedades que a mi esposo —afirmó Montespan al tiempo que se apartaba el pelo de los ojos—. Casaos por el poder y anhelad el amor. Si encontráis al hombre ideal, haced ambas cosas. ❧

☙ —Veo que os va muy bien. Ya sabía yo que teníais potencial. Me halaga que hayáis llegado tan lejos, lo admito. [...] —¿Acaso no nos enseña Cristo que sólo pasando por el infierno se puede llegar al cielo? [...] En ese caso, sí, supongo que debo daros las gracias. ❧

☙ —Vamos, he visto vuestra casa.Los cojines están deshilachados, las paredes tienen humedades... Vuestro château es exactamente igual que vos: un exterior aceptable, pero podrido del todo bajo la fachada. ❧

☙ —[...] Como siempre dices, hermano, no existe mayor gloria que morir por el rey y la nación. Pero, basándome en mi experiencia personal, creo que debo disentir: para mí, no hay mayor gloria que vivir. ❧

☙ —¡Me lo habíais prometido! ¡Habíais dicho que lo dejaríais vivir! —Y lo he hecho. Lo he dejado vivir unos tres segundos más. Soy un hombre de palabra. ❧

☙ —Ningún hombre regresa del campo de batalla tal y como llegó allí. Muchos ven fantasmas. El olor de la carne asada al fuego, por ejemplo, puede desencadenar un recuerdo tan vívido como la experiencia misma. Algunos se dan al alcohol, otros se quitan la vida [...] Y otros plantan naranjos para el rey. ❧

☙ La joven acercó el rostro al de Benoit y él la besó apasionadamente. Y, entonces, una inmensa alegría, tan radiante como la luz de los fuegos artificiales, le colmó el alma. ❧

☙ —Felipe, crees que porque soy rey he dejado de ser hermano, que puedo tener todo lo que quiera hasta no anhelar ya nada. Pero ni siquiera un rey puede vivir todo lo que querría vivir. Y, sin embargo, eres tú quien vive por mí esos momentos de la vida. Eres tú quien vive de verdad la vida que anhela un rey. ❧

☙ Un enjambre e moscas revoloteaba en torno a su cabeza.Desde sus cuencas vacías y enrojecidas, el cadáver parecía contemplar a Cassel con una mirada cargada de reproches. ❧

☙ —Solo hago lo que a ti se te da fatal. —Y ¿qué es? —Velar por tus propios intereses. ❧

☙ —Lo importante no es que dure eternamente [...] Sólo que exista. Porque, entonces, siempre habrá existido. ❧

☙ —[...] el rey que hace que los soldados se enfrenten entre sí no dura mucho como rey. Todos los hombre atacan cuando se sienten maltratados. ❧

☙ —Te dije: "A partir de hoy, todo día que pase sin tocarte, saborearte, sentirte y respirarte será un día de muerte y luto". ❧

☙ —Si yo te enseñara una pieza de música, si esa pieza de música te llegara al corazón pero un día se quemaran las partituras, aún serías capaz de interpretarla de memoria ante cien personas. Y esas personas podrían aprendérsela de memoria e interpretarla. Y así una y otra vez. La canción que cantamos aquí... quiero que siga interpretándose eternamente. ❧

☙ —Enriqueta encontró un topacio amarillo entre el barro, en forma de lágrima. Te lo ofrecimos en honor de tus distinguidos servicios. Me sentía tan orgulloso de ti... Y ella también. Nos creíamos tan fuertes que si el mundo hubiera querido acabar con nosotros, habríamos sido capaces de enfrentarnos a cualquiera dispuesto a hacernos daño. "Conserva este momento", te dije. "No lo olvides nunca." [...] Pero ni siquiera te acuerdas. Luis le sostuvo la mirada a su hermano y luego, muy despacio, metió una mano en un pequeño bolsillo de su chaqueta y volvió a sacarla. Y allí estaba la lágrima amarilla. La dejó sobre la mesa, delante de Felipe, y se marchó. El duque se quedó mirando la gema y empezaron a escocerle los ojos. ❧


Gracias a Planeta de Libros por enviarme el ejemplar

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miércoles, 15 de junio de 2016

Reseña: Andrea contra pronóstico

Ficha Técnica


Autor: Alba Lago
Género: Contemporánea
Primera edición: Marzo 2016
Editorial: Suma de Letras
ISBN: 9788483658550
Páginas: 409
Precio: 16,90
Valoración: Prometedor

Argumento

Andrea es una de tantas españolas que con su carrera universitaria terminada, se ve obligada a dejar España para buscarse la vida. Sus sueños de niña de estudiar mucho y trabajar duro para ser lo que deseaba ser pronto se verán truncados y se dará de golpes con la realidad en un Londres donde nunca deja de llover. A pesar de todo, hará amigos y se hará un hueco en la capital británica y evolucionará como persona a base de experiencias que le ayudarán a madurar.

Reseña

La lectura de esta novela ha sido entretenida y un soplo de aire fresco. Es amena, dinámica y llena de guiños a la situación actual que atraviesa el país (España) de manera fresca y con expresiones actuales que ayudarán al lector a sentirse identificado en más de una situación —sobre todo, si es nacido en los 80—. 

Andrea, nuestra protagonista, nos narra en primera persona sus vivencias a lo largo de treinta y ocho capítulos, despidiéndose con un pequeño epílogo y regalándonos la experiencia de su abuelo en sus años de emigrante en Argentina. Estos capítulos que nos hacen retroceder en el tiempo hasta los años 50 están escritos en tercera persona y muestran cómo las diferencias entre abuelo y nieta al tener que abandonar su país y salir solos adelante no son tan diferentes. Una manera de recordarnos que siempre ha habido gente que ha tenido que dejarlo todo para poder sobrevivir y que, aunque los tiempos cambien, las necesidades son las mismas. 

La portada nos muestra la silueta de Andrea con su maleta observando edificios emblemáticos de Londres bajo una lluvia incesante que la moja sin piedad. La sencillez de la portada es quizá lo que llama más la atención ya que el título puede no dar demasiadas pistas de lo que vamos a encontrarnos entre las cuatrocientas nueve páginas de la obra. El título del libro resulta extraño en un primer momento hasta que la lectura avanza y se comprende mejor. Andrea es licenciada en Ciencias Físicas con especialización en Física de la atmósfera, posiblemente su primer pronóstico al comenzar a estudiar su carrera fue: "estudio, trabajo duro y pronto tendré un puesto de trabajo relacionado con aquello en lo que me licencie y especialice". Y ahí llega el problema. Con el tiempo descubre que ese pronóstico no llegará a verse cumplido. Como un jarro de agua fría cayendo sobre ella, verá la realidad en una ciudad como Londres, donde la lluvia le recordará siempre su decepción. 

La autora crea una banda sonora que acompaña a la protagonista en los momentos más significativos, así, siempre que tiene una experiencia digna de mención, en algún lugar suena una canción y en otros casos, hace referencia a escenas de películas pasando por Pretty Woman, El mago de Oz, Titanic e incluso el musical de Cabaret. 

Alba Lago nos hace de guía por la ciudad Londres, describiéndonos sus calles, las líneas de metro y sus correspondientes conexiones, itinerarios y recorridos de autobuses permitiendo al lector adentrarse dentro de la ciudad sin necesidad de abandonar su hogar. Estas descripciones tan minuciosas, sin obviar detalles de calles, parque, edificios, modas, locales de fiesta... pueden llevar a pensar que quizá la autora vivió allí una temporada e incluso tuvo que pasar por experiencias similares a las narradas. 

El cambio de estilo más significativo sucede cuando la narración cambia de la primera persona —Andrea— a la tercera —las experiencias del abuelo en Argentina—. Estos capítulos en los que conocemos mejor la vida del abuelo lejos de su hogar son entrañables y llenos de una enseñanza velada para Andrea en los momentos en los que se encuentra perdida. 

La obra avanza de manera fluida durante todo el libro aunque la primera mitad, la que nos habla de la adaptación de Andrea a la ciudad y al idioma es más entretenida que la segunda donde ya se centra más en sus relaciones personales. El final queda abierto, con una Andrea que se abre camino ante un nuevo proyecto y un abuelo que aún tiene mucho que contar.

Citas

☙ Así que no hubo que esperar mucho para que sus ojos ya vidriosos se convirtiesen en un torrente de lágrimas, coincidiendo con la última llamada del vuelo FR4027, billete solo de ida, destino Londres. ❧

☙ Aquello parecía la última escena de Pretty woman, con Julia a punto de salir de su apartamento y Richard apareciendo para pedirle que vuelva con él. Nunca me lo había planteado pero realmente el final de Pretty woman no era tan bonito. Ella quería marcharse lejos a estudiar, en busca de una formación, y él quiebra por completo su sueño, reteniéndola a su lado. Así pues, Julia Roberts se queda en Los Ángeles siendo la señorita de compañía de un todopoderoso Richard Gere, o sea, que la mantiene. ❧

☙ Según él, estaba enamorado, y así lo demostraba con estos arrebatos típicos de Disney. ❧

☙ Mientras todo esto sucedía, siempre se las amañaba para camelar a profesoras, vecinas y compañeras de clase con su estudiada caída de pestañas que decoraban aquellos pizpiretos ojos marrones, acompañada de un arrepentimiento profundo y verdadero que cualquiera de sus interlocutoras terminaba por creer. Así, todas, que no todos, caían rendidas a sus pies. ❧

☙ —The belt —repitió la azafat mientras hacía un gesto en su cintura como si estuviese abrochándose algo con la mano o masturbándose, lo dejo a vuestra elección. ❧

☙ [...] amarraba mi bolso y maleta cual señora en misa de diez un domingo. ❧

☙ En el Atlántico, Jacinto olvidó quién era, a quién amaba y por qué partía. Borró de su mente la imagen da súa Terra para que la morriña no le matase el alma. ❧

☙ Segundos más tarde el carrito yacía destartalado, derramando sangre de pomelo y piña. ❧

☙ Sus años en el extranjero le habían hecho mucho más transigente y empático que a mi abuela, así que era él el que se metía en medio de la zapatilla y nuestro trasero infantil. ❧

☙ Hasta el momento, os lo juro, no era consciente de que la camiseta interior de algodón me quedaba algo holgada y que aquello suscitaba un enorme interés en el de la bomber del forro naranja, que se sintió imantado cual galeón al faro con un par de parpadeos. ❧

☙ Sí, en Galicia llueve, por eso crece vida, por eso huele a pino, eucalipto y carballo; sopla el viento, puro desintoxicante y provocador, que acentúa el frío y enfurece al mar. Ese mar gélido, indomable, purificante, medio de vida y pasiones... ¿Cómo no iba a extrañarla? ❧

☙ Como todos los días, a cualquier hora parecía las siete de la tarde de un invierno cualquiera en Galicia a punto de llover. ❧

☙ Al fin llegó... la morriña, ese sentimiento que los gallegos comprendemos al estar lejos de nuestra tierra y que sobrellevamos con alcohol. ❧

☙ Nos despedimos con la nostalgia de los que se prometen amor eterno sin conocer el amor ni la eternidad. ❧

☙ ¡¡¡Había llamado "riquiño· a un seductor!!! [...] ¡¡Su cara era un soneto de Bécquer!! La mía, una oda a la alegría. ❧

☙ —Lucha por lo que realmente quieres, ¡tía! Si alguien puede hacerlo eres tú. Mueves a las personas. ❧

☙ —Pero tanto tú como yo nos hemos enfrentado a un nuevo mundo, a una cultura distinta, hemos pasado por malos momentos, hemos superado obstáculos, nos hemos equivocado centenares de veces, pero hemos luchado por la idea de futuro que imaginamos cuando hicimos las maletas. Con determinación, sin mirar atrás. Esa necesidad de conocer el mundo, ese deseo de caminar siempre hacia delante es el alma del peregrino, la que tú y yo compartimos y que, por suerte o por desgracia, se transmite de generación en generación. Se siente incluso cuando estás postrado, como yo, en un sofá, cuando ya no sabes identificar el origen de tus recuerdos y no eres capaz de discernir si los has vivido o soñado. ❧

☙ —Lo que no sabe el emigrante cuando se va es que a la vuelta nada ser´lo mismo, tú no serás la misma y la percepción del mundo se mostrará diferente. [...] Tampoco lo saben los que, con los ojos vendados, se quedaron aquí, sin salir de la jaula en la que todavía viven a pesar de que la puerta siga abierta. ❧


Gracias a Suma de Letras por el envío del ejemplar

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domingo, 12 de junio de 2016

Reseña: La lluvia llegó con Gabriela

Ficha Técnica


Autor: Carmela Trujillo
Ilusradora: Pam López
Género: Infantil (+8), fantasía, magia
Primera Edición: 2015
Editorial: Algar
Info (sobre 5): Amistad (2), Diversidad (3), Humor (3), Romance (1), Violencia (0)
ISBN: 9788469806685
Páginas: 116
Valoración: Cautivador

Argumento

Rafaela, la hermana pequeña de Miguel, lleva tres días y tres noches dormida profundamente debido a los efluvios de un hechizo. Antes de que esto sucediera, ellos dos vivían felices con su padre y su abuela, una bruja bondadosa. El padre viajaba mucho desde que la madre falleció y por eso, no estaba en casa el día que llegó Gabriela, una mujer gorda de cabellos azules en los cuales nadaban pececillos y estrellas de mar. Gabriela iba siempre acompañada de lluvia, un elemento muy perjudicial para la abuela, por lo que, por el bien de ambas, había que buscar una solución y, por supuesto, conseguir reanimar a Rafaela.

Reseña

Este libro desprende magia por todas partes y no solo por los poderes de Ángela, la abuela de los niños protagonistas. La historia mezcla lugares de fantasía con otros reales, haciéndonos creer si no existirán ciudades de acceso exclusivo para aquellos que tengan magia como sucede, por ejemplo, en Harry Potter.

Miguel contará en primera persona la historia de su familia, remontándose en ocasiones a la adolescencia de su abuela y recordando dolorosos momentos como la pérdida de su madre, ya casi superada por todos debido al tiempo que ha pasado. El libro nos habla de las características que todos tenemos: unos leemos a la perfección en voz alta, otros tocan maravillosamente el violín y algunos, hacen magia. Los hay que sacan provecho a sus peculiaridades o dones y otros reniegan de ellos sin comprender que son una parte de sí mismos. Por otra parte, nos habla de personajes con lo que se considera imperfecciones: la abuela está corta de vista, el padre está obsesionado con los horarios, un mago sufre pérdidas de memoria y una sirena fuera de lo comúnmente establecido: gorda, con gafas y con piernas en lugar de cola. El que se describa así a uno de los personajes principales me pareció todo un acierto porque ayuda a salir de los cánones establecidos y muestra como normal, hermosa y mágica a Gabriela.


Las expresiones que se emplean dentro de la obra son una delicia al igual que sus divertidas descripciones. Las ilustraciones en escala de grises ayudan a recrear mejor —y no solo con la imaginación— las escenas narradas en la historia y a cada comienzo de capítulo, una pequeña ilustración relacionada con el capítulo nos da la bienvenida a este.

Si te gustan las historias de amor, pero no de las que hay besos y escenas pastelosas por todas partes, si eres de los que cree en la magia o te gustan las sirenas y los misterios, en La lluvia llegó con Gabriela encontrarás eso y mucho más. Aprende con Miguel que hay amores que son eternos, hechizos que nos persiguen sin razón y deseos que hay que formular con cuidado para evitar las terribles consecuencias que otros puedan sufrir...


Gracias a Algar por el ejemplar
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sábado, 11 de junio de 2016

Reseña: Cadavercita Roja

Ficha Técnica


Autor: Luis Murillo
Ilustradora: Emi Ordás
Género: Libro ilustrado
Primera Edición: 2014
Editorial: Algar
Info (sobre 5): Amistad (1), Diversidad (2), Humor (2), Romance (0), Violencia (3)
ISBN: 9788498456400
Páginas: 48
Valoración: Cautivador

Argumento

No quiero fastidiarte el día pero, ¿sabes? Lo mismo que los años pasan para ti, pasan para los personajes dentro de los cuentos. El cuento clásico de Perrault que escuchabas por las noches de boca de papá o mamá (u otro miembro de tu familia), esa misma historia que tú mismo has leído millones de veces, regresa desde una perspectiva algo diferente.

Caperu... digo... Cadavercita vuelve de nuevo a visitar a su abuela, que, por cierto, sigue vivita y coleando (saber qué le sucedió a la pobre Caperucita para morir antes que ella). Allá va Cadavercita con su cesta con pastelitos condimentados con matarratas y una botella de licor de anís con miel aderezado con veneno de víbora. Esto mata al más pintado y los padres de Cadavercita lo saben bien, de hecho, es su plan para poder heredar el dinero de la abuelita y mudare a un panteón. Ella, sin tener ni idea, toma el caminito del bosque hasta casa de la abuelita, que es una anciana de armas tomar... nunca mejor dicho.

Reseña

¡Quieto! Si no te gustan las cosas de carácter oscuro, mejor no sigas leyendo porque no estamos ante un cuento de pajaritos cantores y cervatillos que ayudan a limpiar. Este libro está repleto de muerte, te lo digo yo pero también son un claro anuncio de ello sus páginas, todas con fondo oscuro. No busques una ilustración llena de colorido porque quitando cuatro pinceladas para destacar algunos elementos (la caperuza, el fuego,  las luces del pueblo, algunas flores, reptiles y armas) todo está en escala de grises y algún sepia. ¡Pero es que esta historia no necesita más!


La estructura del cuento es similar a la original: una niña, una misión, un paseo por el bosque, un lobo y la abuelita pero el desarrollo cambia por completo. No solo Cadavercita es diferente, el lobo y la abuela no son como antes.


La ilustradora alterna dibujos con un estilo sencillo como si fueran bocetos con otras ilustraciones mucho mas elaboradas sin dejar un solo detalle en ellas. Como complemento final, un texto sencillo para que el joven lector disfrute de la historia y se divierta de lo lindo con cada página. Para hacer la historia más cercana al tiempo actual, hay elementos cotidianos como teléfonos móviles y pequeños guiños a objetos muy característicos de películas archiconocidas como por ejemplo Star Wars.


Es un libro que disfrutarán tanto niños como adultos, los más pequeños por su estilo lleno de humor que, aunque tétrico, no deja de ser humor. Una elección ideal para introducir a los niños en la belleza de lo sobrio que recuerda a las películas de Tim Burton (Eduardo Manostijeras, Beetlejuice...) e incluso clásicos como Frankenstein.

Gracias a Ediciones Algar por el envío del ejemplar
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viernes, 10 de junio de 2016

Reseña: Tierras de luz. Tierras de sombra

Ficha Técnica


Autor: María Martínez Ovejero
Género: Juvenil, Fantasía
Primera Edición: Febrero 2015
Editorial: Éride
ISBN: 9788416596331
Páginas: 369
Precio: 15€
Valoración: Excelente

Argumento

Adelle, huérfana de padre y madre, fue adoptada por su padrino quien la crió como a una hija y la consintió en todos sus caprichos. Ahora que está en edad casadera, no paran de presentarla a hombres bien posicionados que ella rechaza sin cesar pues su corazón ya está ocupado.

Un día en su jardín se abre un portal a otro mundo y ella lo atraviesa adentrándose en la aventura de la recolección de las cuatro gemas que ayudarán al reino al que se encuentra a enfrentarse a los Aldrieds, seres oscuros de ojos verdes como los de Adelle, a los que temen.

Así, ella pasará a cubrir su rostro para evitar problemas y, junto con Youri, Nolan, Maiwen y Aithfrid buscará las cuatro gemas que harán mucho más de lo que le han contado a Adelle...

Reseña

La lectura de esta novela ha sido agradable gracias al esfuerzo de la autora por evitar caer en repeticiones a la hora de utilizar adjetivos. Así, nos encontramos con cabellos albos, ojos brunos y jardines argentos —por poner tres ejemplos— descritos por un narrador omnipresente que no abandona la tercera persona en ningún momento. El título de la obra evoca reinos de fantasía sin desvelar demasiado de lo que encontraremos a lo largo de las trescientas sesenta y nueve páginas divididas en seis capítulos que componen la obra. Cada capítulo, con su título correspondiente, adentra al lector en una fase nueva de la historia siendo el primero el comienzo de la búsqueda, en los cuatro siguientes vemos evolucionar a algunos personajes mientras viven aventuras y, finalmente, el desenlace en el último capítulo.

Es una lectura fácil, con un vocabulario muy trabajado lo que puede convertirla en una obra pesada a aquellos lectores poco habituados a este tipo de narración tan cuidada. Las descripciones de los movimientos en la lucha, especialmente a la hora de hablar del tiro con arco, permiten al lector hacerse una idea muy nítida y acertada de la ejecución de estos. María no llena las páginas de su novela con descripciones innecesarias, una vez considera que el lector ya ha asimilado un movimiento de lucha o un paisaje, no se recrea con la repetición, deja al lector adentrarse en la historia, centrándose en las escenas más que en el escenario.

Durante los capítulos de la búsqueda nos encontramos a unos personajes que se van conociendo según comparten vivencias. Surgen acercamientos y conflictos como en toda convivencia y cada cual tiene su papel bien definido. Adelle, la protagonista principal, comienza siendo una mujer despojada de su mundo, desorientada pero no por ello una damisela en apuros. Tiene sus recursos y sus limitaciones porque, como dije, al no estar en su lugar, desconoce elementos del mundo en el que se encuentra. Es quizá el personaje que más evoluciona, precisamente por ser el único que debe adaptarse a algo totalmente desconocido para ella y, aunque en los demás también se aprecian ligeros cambios, el suyo es el más destacable.

Si bien hay momentos que muestran un patrón típico de las novelas de fantasía —viaje, imprevistos, desenlace—, a todos ellos les acompaña siempre un nuevo elemento que se adapta a la trama de manera natural, ayudando a lector a ir uniendo ideas para poder intuir acontencimientos próximos. Pero nada de lo que sospeche el lector le prepara para el final de la novela, que por muchas teorías que se tuvieran, caen como castillo de naipes en las últimas páginas.

No es la primera vez que una novela de fantasía nos habla de magos con poderes mágicos relacionados con los elementos —aire, fuego, agua y tierra—, criaturas hostiles y la búsqueda de un objeto pero Tierras de Luz, Tierras de Sombra nos habla también de prejuicios que incitan al odio entre seres diferentes (racismo), encontrándonos con dos razas enfrentadas desde el principio de los tiempos sin nadie querer dar una oportunidad a conocer a los otros para poder comprenderlos y buscar un modo de convivir pacíficamente. La oscuridad en la que están obligados a morar unos y la intolerancia y rechazo de los otros hacia ellos simplemente por no aceptar su naturaleza es el eje principal de esta historia donde todos han aceptado ya que las cosas son como son, que nadie puede ser diferente a como su raza suele ser y, por ende, que no merecen una oportunidad. Esta obra araña nuestra conciencia para que veamos si esto se aleja tanto del mundo real en el que vivimos, donde también cerramos puertas a personas por pertenecer a una etnia o raza (como podría ser el rechazo que muchos tienen hacia la raza gitana).

Esto convierte el libro en algo mucho más profundo que una simple historia de aventuras con pinceladas de humor y romance. Su trasfondo es mucho más profundo y debe ser tenido en cuenta. Si leyendo la novela uno siente indignación ante ciertas escenas de discriminación y pensamientos extremistas, considero un buen ejercicio moral hacer examen de conciencia llevando nuestro mundo al que María ha creado para nosotros y ver si somos tan diferentes a aquellos que nos han hecho asombrarnos ante su postura de rechazo ante lo desconocido. Habrá más de una sorpresa...
Citas

☙ Y el corazón procedente del norte de Nolan, acostumbrado al frío hielo, se llenó de calor. ❧ 

☙ —¡Qué ironía, que cuando más cerca te estoy teniendo sea mientras me estoy muriendo! —sonrió con tristeza, y un hilillo de sangre escapó de la comisura de sus labios—. Supongo que no podía ser de otra manera... ❧

☙ Las palabras salieron de sus labios como cristales cortantes. ❧

☙ [...] prefiero sufrir, a una felicidad que no es real. Así cuando sonría sabré que es de corazón, y cuando me quieran sabré que es de verdad. ❧

☙ Apoyó la cabeza en el fuerte pecho y alzó la vista entre unas lágrimas que no supo de qué sentimiento procedían: si de arrepentimiento, de dolor, de pena o de alegría. ❧

☙ —¿Lo imaginabas? ¿Acaso lo tenías preparado? [...] ¿Has usado la vida de uno de nuestros guerreros nobles más poderosos? [...] —Solo ella importa, lo demás es accesorio. ❧

☙ —¿Qué sabéis hacer vos para entretener a un hombre? [...] —Todo lo que he aprendido a lo largo de mi vida, lo he hecho por mí misma, para satisfacerme o entretenerme yo. Nunca por buscar la diversión de un hombre. ❧

Gracias a María Martínez Ovejero por el envío del ejemplar
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viernes, 3 de junio de 2016

Ganadoras del sorteo 500 seguidores


¡Buenos días, tinteros!

Hoy paso rápido solo para anunciar a las ganadoras del sorteo de los 500 seguidores. Los 50€ de Amazon los ha ganado Aida y Galena se lleva el ejemplar de Lady Midnight. Por favor, poneos en contacto conmigo para haceros llegar vuestros premios (MD desde Twitter será suficiente). Y, sobre todo, muchísimas felicidades a las dos. Habéis sido de las que más han difundido el sorteo y comentado entradas tanto en el Blog como vídeos en Youtube.


Muchísimas gracias a todos por la participación. Desde ya anuncio que voy a seguir agradeciendo con libros a las personas que más comenten el Blog. Pronto anunciaré el próximo libro que será para quienes más comenten (en caso de ser de fuera de España, será una tarjeta de regalo de Amazon), quiero que tarde o temprano, a todos os llegue mi agradecimiento).

Besos de tinta para todos y de nuevo, gracias por estar ahí, al otro lado de la pantalla. Vosotros hacéis que la Magia de la Tinta nunca desaparezca.
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jueves, 2 de junio de 2016

Reseña: Prométeme que serás delfín

Ficha Técnica


Autora: Amelia Noguera
Género: Contemporánea
Primera Edición: Mayo 2016
Editorial: Suma de Letras
ISBN: 9788483656860
Páginas: 288
Precio: 16,90
Valoración: Excelente

Argumento

María es la madre de Sofía, una niña de once años con TDAH y que es toda su vida pues ha renunciado a todo por ella, por cuidarla y comprenderla. La vida de Sofía no es fácil, hay un ruido constante en su cabecita y en clase, su profesora Adela siempre la castiga duramente e incluso la humilla. Por eso, cuando Adela aparece muerta, encerrada en un armario, con precinto en las manos y en la boca como una vez castigara a Sofía, ninguna de las dos siente su muerte. Pero, ¿quién lo hizo? Sofía sabe quién lo hizo pero sus labios están sellados. Sus amigas tratarán de buscar al culpable pero, ¿estarán preparadas para afrontar la verdad?

Reseña

Prométeme que serás delfín ha sido como mirarme en un espejo. La autora me llegó a preguntar si era doloroso para mí ver las similitudes entre la situación de María con Sofía y la mía con mi hijo, también diagnosticado de TDAH desde los cinco años. ¿Dolor? Ninguno. Leer todos los capítulos de la madre ha sido un alivio, ver que no soy la única con todas estas dificultades, que hay muchas Sofías en nuestro país y que mi hijo no es el único niño que necesita atención constante, absorbiendo casi todo mi tiempo. Sí, he perdido incluso amistades por el camino porque la gente no acepta fácilmente que un niño sea diferente, que sea un delfín que necesita moverse y destacar en todo momento. Yo misma en ocasiones tampoco lo comprendo y sigo luchando por conseguirlo. Por eso, el personaje de María ha sido tan revelador para mí, anotándome ideas que a ella le funcionan con Sofía y que yo no he probado con mi hijo. Ser madre de un niño con TDAH es difícil y más si tienes que sacarlo adelante sola —cosa que yo, por suerte, desde hace dos años ya no hago pues mi pareja colabora muchísimo en su educación y es un gran apoyo—. Paso ya a la reseña de este libro que ha tocado muy hondo en mí.

Lo primero con lo que nos encontramos es con la división de los catorce capítulos en los que se intercala el punto de vista de La madre —así se titula cada capítulo de María— con el de una amiga y compañera de clase de Sofía. Con María vemos una madre que lucha, que quiere a su hija por encima de todas las cosas, que busca un lugar digno para Sofía y que le duele todo lo que le duele a su hija. Una madre que necesita ayuda psicológica para seguir adelante porque llega a cuestionarse incluso si ha hecho algunas cosas o no (como la compra, por ejemplo) pues su cabeza en ocasiones no puede procesar más y decide procesar solo lo estrictamente necesario. Y luego la amiga. Esa niña con unas comparaciones que me han robado el corazón. Un estilo muy especial para describir cómo se siente, con un vocabulario que no es de una niña de once años pero, que según se lee el libro, se comprende por qué se expresa así de bien.

El estilo empleado por la autora es sencillo y cercano, haciendo casi imposible no empatizar antes o después con uno de los personajes. El hecho de que la autora haya conocido personas que han vivido situaciones similares por las que María y Sofía tienen que pasar da a la historia una credibilidad aplastante y el modo en el que nos habla de la situación actual del país y que muchos sufrimos a día de hoy es simplemente conmovedor. La frustración con la que la madre describe su día a día en el ámbito familiar y laboral es desgarradora.

Amelia no deja suelto ningún detalle y aunque quizá no fuera demasiado difícil quién pudo ser la persona que asesinó a Adela, consigue mantener la duda hasta el final dando en ocasiones un giro inesperado a la trama. El final es sobrecogedor, quizá duro pero posiblemente la mejor opción para la historia de cada uno de los personajes.

La novela puede que no llegue a cautivar a todos como lo hizo conmigo pero no deja indiferente el ver cómo unos niños de once años son capaces de involucrarse con sus amigos para evitar una CATÁSTROFE, con mayúsculas. Cómo el compañerismo y la inocencia de los niños puede lograr mucho más que el mundo de los adultos.

Como lección moral, la abuela de Blanca nos habla de delfines y nos hace comprender un poco mejor a esos niños que destacan por su personalidad inquieta. Aprendes a apreciar cada movimiento y a sentirte orgullosa de tu pequeño delfín —quien lo tenga—.

Citas

SOFÍA, TDAH Y EL COLEGIO 

☙ Sus ojos son dos focos verdes que lucen sobre un mar de sombras frías. Sonríe, casi siempre sonríe. Sonríe al día y a la mañana, a la luz y a la oscuridad, a los niños que la rechazan y a los otros que la quieren como su tesoro más preciado. Ella es también mi tesoro y sé que es mágica, lo sé. No puedo explicar cómo, solo lo sé. Tiene una misión. Ella insiste en buscar mi alma hasta que la encuentra allá abajo, perdida, desorientada, cansada, angustiada por no haber sabido estar a la altura, a su altura, la que necesita para seguir adelante, para que sigamos todos. La miro y sé que ha visto ya mi interior. ❧

☙ —¿Puedes decirme qué hago con tu hija? Ni echándola al pasillo toda la mañana se comporta como es debido. Es una maleducada. Lo siento, jamás me he encontrado con algo así.
Pero ese algo es mi hija, mi pequeña hija preciosa. Lo que yo más quiero.
Y lo que realmente me está diciendo es: "Ahí te la quedas, apáñatelas tú, yo no tengo tiempo de ayudarte, guapa, a ver si te crees que no tengo muchos más alumnos. Que cada día me sueltan más. No sé dónde vamos a llegar. Si me entretengo con tu hija, a ver qué hago con los otros. Yo no tengo estrategias para ella, no sé qué hacer, no consigo que trabaje".
[...]
—Si tú, que eres la profesional,no consigues que trabaje en tu clase, ¿qué esperas que haga yo con ella? Dime, ¿qué puedo hacer yo? Porque en casa yo tampoco lo consigo. [...] ¿Y si la viera un psicólogo del centro? —le digo—. ¿Qué te parece? Quizá ellos sí sepan.
—¡Uy!, no, no, para nada. Aquí no hay profesionales para verla —me responde.
—Entonces —le pregunto—, ¿en los colegios no hay psicólogos?
Ilusa de mí. Inocente.
—Bueno, bueno, sí que hay alguno, pero acceder a ellos es muy complicado y el niño debe tener un problema real. Sofía no tiene ningún problema, lo único que le pasa es que no quiere trabajar. Pero es muy pequeña, ya lo hará, esto no es muy importante. ❧

☙ Ahora solo quieren que repitan, esos molestos TDAH; es una orden de arriba. De un plumazo, a pesar de que en la ley se les incluye en la categoría de alumnos con necesidades educativas especiales, en el aula ya no se les considera diferentes a la hora de contabilizar el número de niños por clase, por ejemplo. Solo son niños que sobran, que molestan. Pero lo único que les importa de verdad a los que deciden no son los niños, sino maquillar los resultados visibles, como los de PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos), las malditas estadísticas esas que intentan evaluar lo invaluable.
Y, como no podemos matarlos todavía, vamos a ver si se mueren solos de asco, de abandono, de indiferencia. ❧

☙ Sofía no se para nunca a pensar, actúa, se enfada por todo, es irascible, no hace caso a nadie, es incontrolable. Y temeraria. No prevé las consecuencias: lo mismo le da saltar desde una silla que desde una ventana. Cruza la calle sin mirar, se sube al columpio más alto, se lanza... El corazón en un puño. Vive su momento. Es incontenible, no puede controlarse. Llora, grita, no admite una orden que la sujete. Es impulsiva. Jamás piensa lo que hace. Interrumpe a los demás cuando hablan. No puede estar sentada. No atiende a nada ni a nadie. ❧

☙ ¿Cómo admitir que ese ángel que duerme tranquilo por fin al otro lado del pasillo se convertirá al despertar en un demonio? Pero no cejas en tu empeño, te niegas a abandonarla. Y, cuanto más se descontrola, más sabes que ella te está pidiendo a gritos que la socorras: solo te tiene a ti. ❧

☙ A estas horas de la mañana, su medicina mágica no ha hecho el milagro todavía, y suele andar por ahí entre los pupitres, dando saltitos, sonriendo y hablándole a todo el mundo, tanto si le devuelven la palabra como si no. A medida que pasan las horas, la impulsividad y la energía le van menguando y empieza a ser ella, la de verdad. Y solo cuando comienza a intuirse la hora del recreo, por el nerviosismo cada vez mayor hasta de la profesora, es por fin la niña dulce, tierna y cariñosa que tanto echamos de menos en cuanto se le pasa el efecto de sus pastillas. ❧

☙ Los días con ella son tan largos... Todavía los son. Aunque no tanto como al principio, antes de decidirme a medicarla. Entonces, hasta el último segundo era para ella, había que reconducirla continuamente, no aprendía de ningún castigo, ni de la rutina, no aceptaba las normas. Con ella, lo cotidiano se convierte en una lucha, lo fácil es complicado; hasta lo más sencillo tengo que programarlo.
El tiempo para poder vivir la vida se eterniza.
Lo pierde todo, no sabe dónde deja sus cosas, nunca deja sus cosas, nunca quiere sentarse a hacer sus deberes. Hacer que atienda es un suplicio. ❧

☙ Mi hija ya lo había olvidado o había querido olvidarlo. A veces me pregunto si olvida porque sufre o si sufre porque olvida. ❧

☙ También comenzamos en serio con las rutinas. A ella le cuestan. Nos cuesta a todos, pero, poco a poco, va integrándolas en su vida, va respondiendo. Lento, es muy lento. Tan lento que cada día desesperas tres veces, y cuatro. Te vas a la cama pensando que nada sirve, que jamas lo lograrás; que das un paso para adelante y retrocedes cinco. Pero la vas entendiendo, la vas conociendo, vas haciéndote a ella. Te das cuenta del enorme esfuerzo que hace por ser como los demás. Lo que sufre por ser diferente. ¿Por qué, mamá? ¿Por qué no puedo estarme quieta? ¿Por qué oigo ese ruido dentro de mí, como una televisión encendida, como cuando vamos en coche? ¿Por qué, mamá?. ❧

☙ Ella sabe de quién puede fiarse, y a esas personas se entrega de corazón, sin reservas. A ellas sí las quiere de verdad, con un cariño sincero que no entiende de razones. A los demás los rechaza, también con toda su alma, no es falsa, es intuitiva. Parece que ha desarrollado otros sentidos que a nosotros, los que somos más listos, se nos han atrofiado. ❧

☙ La profesora cerró la puerta con llave, se fue hacia ella y consiguió agarrarla por los brazos y obligarla a bajarse de la mesa. Entonces le pidió a Ana que le acercara el celofán. Yo no tenía ni idea de qué iba a hacer; cuando vimos que empujaba a Sofía hacia el armario y que lo abría, nos callamos todos de golpe. Sofía empezó a gritar. Adela le tapó la boca con una mano mientras con la otra la agarraba por la barbilla.

—Si no te callas, princesa, te ataré las manos a la espalda, te meteré dentro del armario y te quedarás ahí toda la noche. No te sacaré hasta mañana cuando volvamos a clase, si es que volvemos, y luego se lo contaré a todos para que se rían de ti. Que estoy hasta las narices de que no me haga caso. A la lista de la directora querría verla yo aquí.

Sofía se echó a llorar. La profesora arrancó entonces varias tiras de celo y le ató con ellas las muñecas. Cortó algunas más y se las pegó en los labios hasta que ya fue imposible que los volviera a abrir. Sofía temblaba. Las lágrimas le resbalaban por las mejillas hasta caer sobre la cinta transparente.La profesora se le quedó mirando muy seria.

—Cada vez que grites, te callaré así. Y, si sigues moviéndote o saltando en mi clase, te meteré en el armario como voy a hacer ahora, para que aprendas de una vez a obedecerme. Estoy harta de ti.

Adela empujó a Sofía hasta el interior del mueble y cerró la puerta con llave. Entonces se volvió hacia nosotros y continuó con su explicación. Al cabo de un rato, no sé cuánto, abrió la puerta, sacó a Sofía y la sentó en una silla, le colocó las manos sobre los reposabrazos y se las sujetó con a ellos con más papel celo. No se volvió a oír ni una sola risa ni una palabra ni un grito en toda la tarde. Sofía seguía llorando en silencio. Cuando terminamos de completar algunas fichas, la profesora se acercó a ella y le retiró el celo de la boca muy despacio y con mucho cuidado, mientras las lágrimas seguían cayéndole a mi amiga por las mejillas. Recuerdo su rostro enrojecido y sus ojos irritados. Ahora sé que eso se llama idefensión.
—¿Ves? Puedes estarte quieta si te lo propones, princesa. Solo tienes que portarte como es debido y verás qué bien nos vamos a llevar tú y yo entonces. Eres una niña mimada, pero eso se puede arreglar. Y, si no lo entiendes, tendré que volver a castigarte. ❧

☙ No solo los buenos en Lengua o en Matemáticas son inteligentes, hay muchos tipos de inteligencia, siete para ser exactos, al menos, que yo sepa. No solo los físicos son inteligentes, también lo son los músicos y los pintores y los poetas y otros muchos. [...] los exámenes solo miden lo que saben de Cono o de Inglés y, si sacan buena nota, mientras estén en el colegio creerán que son listos, pero, ¿y cuando salgan fuera? Hay tantas cosas maravillosas en la vida que no se estudian en el colegio... [...] Seguimos enseñando lo mismo que hace doscientos años. Como si nada hubiera cambiado. Hazme caso, no hay que darle demasiada importancia a los exámenes y, sobre todo, jamás hay que creer que, si los suspendes, eres tonto. [...] el sistema es el que es; aunque luego cada uno puede hacer muchísimo si es valiente... Pero tenemos que calificarlos de algún modo y hay que cumplir unos objetivos a corto plazo. El sistema dicta los procedimientos; a pesar de que parezca que se ha ido concediendo más libertad para que cada colegio decida sus métodos de enseñanza y su programa, al fina los de la Consejería y nos hacen los mismos exámenes a todos, cada vez en más cursos. [...] No puedes imaginarte lo dificilísimo que resulta salirse de lo que marca la mayoría. Si quieres ir por libre, te encuentras muchos problemas.
[...] Lo que tienes que hacer es averiguar qué le entusiasma, en qué es buena Sofía. En qué destaca. Fomenta aquello que le guste, que encuentre una razón para superarse y que persiga un sueño. No se trata de olvidar lo demás, pero todos tiramos para adelante mucho mejor si tenemos un sueño que nos haga movernos. Ella, ahora, no tiene ninguno. ❧

☙ Mi hija no es nada organizada y no sabe cuidar de sí misma, no se quita el abrigo cuando hace calor ni se lo pone si hace frío [...] Procesa bien los estímulos sensoriales y su respuesta es adecuada; hasta tiene coordinación y equilibrio, y sus habilidades motoras no parecen estar alteradas. [...] A veces, nosotros solos nos levantamos las murallas. ❧

☙ Adela podía escoger grupo, tenía más puntos y su plaza era fija. Daba igual si era buena o mala profesora, si faltaba, si sus alumnos aprendían o no con ella, si la adoraban, la temían o la ignoraban; había aprobado la oposición. Y mi hija solo era una niña más. ❧

☙ La terapia conductual es imprescindible, la que le enseña esas herramientas que los demás niños aprenden mucho más rápido y casi siempre sin más ayuda que la propia experiencia. ❧

☙ "Cuídate. Las madres de niños con TDAH suelen requerir medicación. Otra terapia". Reconstruir un corazón quebrado de pena es más difícil que abrir el pecho para insertarle un marcapasos. Mucho más difícil. No te preocupes, es normal —me decía mi psicólogo—, estás agotada, tu mente se evade a veces, hay que ser una supermujer para hacer lo que tú haces". ❧

☙ Sofía llora mientras otros res compañeros de clase le arrojan lo que se les ocurre: arena, los envoltorios de sus bocadillos, bricks vacíos, papeles arrugados. Javier le lanza un escupitajo. Ella mueve frenéticamente la cabeza de un lado a otro, sin mirarlos siquiera. También gime. [...] Todos se ríen de mis amigos y les gritan insultos que yo no quiero escuchar. Claudia muy pija, le vierte sobre el pelo a Sofía el zumo de su desayuno. Ella me mira. Esa mirada triste y temerosa que ya he visto tantas veces me duele como si me clavaran un cuchillo.
[...]
—Si no nos dices quién te ha hecho esto, no podremos ayudarte nunca y lo seguirán haciendo. No eres más valiente por encubrir a quien te maltrata, solo eres más débil. ❧

☙ La felicidad son esos instantes maravillosos en los que los milagros vuelan cerca. Parecen al alcance de tus yemas.
[...]
¿Cómo pueden dos profesoras ser tan distintas? Adela y Luz estudiaron lo mismo, aprobaron la misma oposición; vivían en la misma década, en la misma ciudad, en el mismo país, en el mismo mundo. Incluso tenían la misma complexión ósea y más o menos el mismo perímetro cefálico. Debían de amar o de odiar a sus hijos y a sus padres como el resto de los humanos. Comían y dormían. Pero quizás les ocurra lo que al resto de la humanidad, que nadie es igual que nadie. ❧

☙ Un niño con diez años no es más que la masa de un bizcocho cuya levadura no ha llegado ni a subir; una promesa, un capullo, unos ojos por abrirse al mundo, la primera página de un libro recién desprecintado. ❧

☙ Todos le insultaban porque era un poco afeminado, el pobre. ¿El pobre? Me he vuelto loca o gilipollas, sí. El pobre. Los prejuicios se pegan tan fácilmente como las esperanzas vuelan. ❧

☙ "Esos insultos son cosas de niños, de pequeños a todos nos han llamado alguna vez gordo o cuatro ojos o empollón o marica". No pasa nada, es lo habitual. ❧

☙ "Es que no llega al nivel que tiene que llegar", decía, la muy estúpida. Como si los niños de siete u ocho años tuvieran que aprenderlo todo ya. Adelanta el fabuloso "nivel" de los otros es lo primordial, la competitividad; como si tarde o temprano no fueran a aprender lo mismo. Jugar ha dejado de importar, ahora importa el nivel. Y antes de cumplir los doce, los alumnos se han olvidado de imaginar. ❧

☙ Si su propia profesora les enseña que no tienen que respetarlo, que mejor nos reímos de su debilidad.
También les hacía ser competitivos, pelear por conseguir las mejores calificaciones, sobre todo desde que decidiera conceder solo dos sobresalientes en cada evaluación. Solo los dos que hicieran mejor los exámenes tendrían el sobresaliente y, si había muchos con más de un nueve, entonces contaban los deberes. Solo importaba los dos mejores; los demás conseguían un bien en las notas finales. Así es como la profesora fomentaba el aprendizaje. ❧

☙ Debe marcarle rutinas, repetir y repetir para que la memoria a corto plazo llegue a convertirse en en memoria a largo plazo, también motivarlo siempre. Él no hace las cosas porque tenga una motivación interna. El premio por su esfuerzo debe ser una recompensa inmediata. Su autocontrol es el de un niño de tres o cuatro años más pequeño y puede terminar su trabajo a tiempo unas veces y otras tardar horas, por eso puede parecer que no tenga ningún trastorno. Estos niños son muy irregulares en sus resultados, en sus trabajos. No pueden organizar la mente, no les funciona igual que a los demás: la parte posterior es el cerebro que sabe, la parte frontal sirve para utilizar eso que se sabe, pero los niños con TDA no tienen esas dos partes unidas. Están desconectadas. Por eso saben lo que tienen que hacer pero no saben hacerlo. ❧

☙ —Me soltó que había hablado "seriamente" con mi hijo para que no me volviera a contar cosas de ese tipo, que lo único que hace si me las cuenta es crear mal ambiente.
[...]
¿Qué están enseñando estos profesores nuestros? ¿Que los niños no deben confiar en sus padres? ¿Que un profesor no puede pedir perdón? ¿A que siempre que mi hijo sale con notitas de queja de su profesora yo lo castigo aunque no sepa si ella tenía razón y cuando ella hace algo deplorable no tiene ninguna consecuencia? ❧

☙ Gonzalo es responsable de sus actos, no vosotros. Nos quedan pocos meses de curso, pero conmigo quien la hace es quien la paga. Si no, el que la hace, la hará más. A veces resulta hasta divertido fastidiar a los compañeros: te sientes poderoso. Así que podéis dejar ya de cubriros los unos a los otros. ❧

☙ No hay dinero para nada. Tampoco para pagar a los listos como tú, con todas esas ideas estúpidas sobre la educación que queréis enseñarnos a os que llevamos toda la vida en esto. A mí no pueden echarme. Aunque no haya un duro, haga lo que haga, seguiré aquí. ❧

☙ Trabajar con niños hiperactivos es complicado, a veces muy duro. Y mucho más duro, incluso, ahora que la Consejería de Educación los ha hecho desaparecer. Antes, al menos, contaban como dos plazas a la hora de asignar alumnos a los grupos, y se podía solicitar un profesor de apoyo que te ayudara en la clase con ellos; ahora, ni eso. Si seguimos las directrices de la Consejería, deberíamos olvidarnos de que están ahí y tan solo hacer que repitan curso.
[...]
He visto que le cuesta mucho escribir, que se desespera. Tarda un poco y al final no consigo lo que quiero, que aprenda. A mí me da igual que vaya más lenta con la escritura, lo que importa por ahora es la lectura, que entienda lo que lee y que consiga aprender lo más importante. Luego, el sistema está pensado para repetir y repetir lo mismo cada año, añadiendo un poco más, hasta que pasan al instituto; en la ESO vuelven a repetir lo mismo y a ampliar.. ❧

☙ Todo le cuesta un mundo. Estudiamos para un nueve y saca un tres. [...] Pero yo te juro que estudio con ella todas las tardes varias horas. Hasta le hago yo los esquemas para que le resulte más fácil; le divido las tareas, le intento explicar lo que no entiende. Descansamos cada renta minutos. Nos levantamos entonces, hablamos, merendamos, miramos por la ventana, escuchamos música. Lo que sea para que se distraiga. Y luego volvemos otra vez hasta que consigo que haga todos los deberes y que estudie lo que toque. [...] Ella tiene los conocimientos, pero luego..., luego no los escribe cuando se los preguntan en el examen. No abstrae, solo aprende de la experiencia, tiene que experimentar...
[...]
—No nos importa cómo demuestre lo que sabe, ¿qué más da si consigue aprender? Si adquiere los conocimientos, me da igual que me los escriba, me los recite o me los cante. ❧

☙ El arduo trabajo pierde eficacia si no se aborda desde los tres frentes: padres, colegio, salud mental. ❧

☙ "Sofía solo tiene problemas de comportamiento, no debes consentirla tanto", [...] Todo era causado por su mala educación. ❧

☙ Si se quiere ayudar a los niños con TDAH todos debemos colaborar: padres, profesores, psicólogos, psiquiatras. Coordinados por el equipo de orientación, que al final es el que decide si se requiere un profesor de apoyo en clase, además de cuántas horas ha de tratar a mi hija la peté de su colegio. Esta, a su vez, ha de informar a la psicóloga y a la psiquiatra externas. Los niños como Sofía necesitan "atención temprana". ❧

☙ Habíamos visto llorar tantas veces a Sofía que estábamos acostumbradas y ya nos dolía menos. Sobre todo cuando el motivo de su llanto era que no había conseguido adaptarse a un cambio [...]. Cuando ocurría algo a lo que no se sentía capaz de enfrentarse o si su rutina se veía modificada por alguna razón, las lágrimas le servían para tomar aire y adaptar su comportamiento a la nueva situación. Llorar era para ella como una liberación que la reiniciaba, como el botón de reset de a Play. Lo pulsaba y al cabo de un rato volvía a empezar. [...] muchas veces lloraba por angustia y las más, por impotencia. ❧

☙ Ahora me doy cuenta de que me gusta aprender. Con Luz es divertido. Ya no es ninguna competición. Ahora es un reto, está genial. ❧

☙ Hay personas que son tan empáticas que no necesitan hablar para ponerse en el lugar de otras y entenderlas. Nosotras sabíamos que Sofía era una de esas. no podíamos tener secretos para ella, nos descubría siempre, adivinaba quién había tenido alguna riña en casa o a quién se le había muerto el hámster esa misma mañana por falta de comida o agua, o de madurez para tener algo vivo de lo que cuidar más que de uno mismo y gracias. Sofía venía, te echaba al cuello sus largos bracitos, te comía a besos y, de repente, se soltaba sin más y se iba corriendo sin decir palabra. ❧

☙ Nada más entrar en el trabajo he llamado a la de la APA. No entiendo tanta estupidez con eso de los nombres, si quieren llamarlo de forma políticamente correcta, entonces que no lo llamen AMPA sino AMPAA, ¿o es que solo cuentan las madres y las niñas nos importan una mierda? ¿son los niños valiosos para alguien? Asociación de Madres y Padres de Alumnos, ¿y las alumnas? El grado de estupidez al que estamos llegando crece de forma exponencial con el número de Adelas. ❧

☙ Me abrazo a ella, aspiro su olor dulce aún de niña, aunque ya está dejando de serlo; quiero acaparar esa inocencia suya, esa impresión de que todo lo que hay a su alrededor se ilumina cuando ella sonríe, quiero ignorar que dejará de ser mía; soñar que no se irá nunca, que no se alejará de mí. Y es extraño, porque sé que ella tardará más que los demás en madurar, en hacerse adulta y en convertirse en esa otra persona que ya no me regalará ese "Mamá, te quiero mucho", sino que llegará a verme como la oponente que batir, la enemiga, la antipática pesada, la madre controladora; a veces, ya tiene esos ramalazos de preadolescente que hieren no tanto por su certeza sino porque son la prueba irrebatible de que debes renunciar a ella.
Incluso Sofía se irá.
Ella también se alejará.
Y me sorprendo pensando en que eso, en lugar de alegrarme, me angustia. ❧

☙ Sofía tiene un corazón tan inmenso que transforma todo el odio que recibe en un amor incondicional por los que se esfuerzan por entenderla. Por eso siempre está a tu lado cuando necesitas un abrazo, lo presiente; siempre tiene una sonrisa en la cara si nota que en la tuya hay pena; y reconoce a los que son como ella. Sofía siempre te deja su chaqueta si te ve con frío, o su muñeca si piensa que la necesitas más que ella; sabe a quién tiene que curar con un beso mágico, de esos que su madre le ha enseñado a dar desde muy pequeña y que sanan las heridas, los golpes, las burlas, los desprecios. Reparte esos besos como reparte su felicidad, siempre que la dejan ser feliz. ❧

☙ Lo máximo que podrían hacer es llevar al menor a un centro de tutela. Los tutores entonces perderían su custodia durante el tiempo en que el niño tuviera que permanecer allí. Depende de los casos, no suele superar el año. Luego, si el psicólogo determina que la familia puede ocuparse de él, el niño vuelve a a su casa. La ley es esa. No se puede condenar a un niño menor de catorce años aunque se demuestre que es culpable de asesinato. ❧

☙ Como somos niños, nos tienen que proteger pase lo que pase, pero un padre o una madre pueden llevarse de su casa dos meses a su hijo y no dejarle hablar con su otro padre en todo ese tiempo, como le pasó a mi amiga María; y, según qué profesora me toque, puedo pasarme un curso entero con miedo de ir a clase. A Sofía cualquier niño puede pegarle y burlarse de ella sin que ningún profesor o ningún padre haga nada por evitarlo; y hasta Adela puede meterla en un armario y taparle la boca con celo y sigue dando clase hasta que la matan. ¿Dónde ha estado metida todos estos años esta profesora tan maja del EOEP (Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica) ese? . ❧

SANIDAD

☙ Si los servicios médicos siguen siendo como hasta ahora, de aquí a muy poco tiempo demasiados llegaremos a los cien. Cuarenta años cobrando pensión son muchos años. Así que vamos a dejarles que se mueran antes. Sí, mujer, sí. Eso es lo que nos han ordenado desde Consejería. "No tengas tantos miramientos", me dice mi supervisora. Nada de curas caras ni largas, nada para evitar muertes, nada de recetas para prolongar la vida mucho más allá de los sesenta. Hay que morirse antes, joder, que la Seguridad Social no tiene dinero para todos. ❧

☙ Hoy he discutido con mi jefa, he atendido a una marroquí sin papeles. Tiene cáncer. Según las nuevas directrices, debo dejarla morir. ¡Que se vayan a la mierda! No pienso hacerlo. todo está relacionado: ya nadie nos importa. Ni los marroquíes ni los españoles. Muchos sobramos. Lo mejor sería que nos mataran en cuanto cumpliéramos los setenta. Fuera problemas, gastos minimizados. Es algo que se sabe ya desde hace mucho, a ver qué hacemos con tantos. ❧

☙ Ayer murió Shaila, la marroquí que tenía cáncer. Estarán contentos, ya no tengo que dejarla morir, se murió ella solita. Su corazón no pudo más y se detuvo. Una cifra menos a la que achacar un gasto. Un enorme logro de nuestra Administración, de nuestros políticos. Vamos a por el siguiente. A ver cuántos podemos dejar morir en un año. No creo que haya estadísticas de eso: de cuántos sin papeles han dejado de joder a los del Gobierno gracias a que hemos recortado los gastos que nos exige la Merkel; de cuántos han dejado de tomar los medicamentos para el dolos y se apañan con agua y azúcar o se dan de cabezazos contra la pared cuando la enfermedad crónica les hinca el diente; de cuánto tiempo seguirá cubriendo las medicinas de Sofía la Seguridad Social. Cuantas menos Sofías, mejor se cumplen los objetivos de déficit. Ser médico hoy en día es un acto de fe: fe en que al menos tus conocimientos no pueden recortarlos, por ahora. ❧

COMPARACIONES 

☙ La culpa con once años es una cuestión de prioridades: es un mapa, la número uno siempre abarca los países, con sus ciudades, capitales y provincias: jugar, montar en bicicleta e irte de vacaciones; luego están los ríos y las cordilleras: dormir, bailar y ver la tele; después vienen los lagos, los océanos y los mares: sentarte a jugar al parchís con tu abuela —cuando odias el parchís—, hacer tu cama, bajar al perro y limpiar la jaula del hámster; y por último tenemos las islas, los golfos, los cabos y los afluentes: recoger el lavavajillas, poner la mesa, estudiar, hacer los deberes y sentirte culpable. Pero la culpa por el hecho de que hubieran matado a una profesora a la que odiabas quedaba fuera de mi mapamundi. ❧

☙ Yo no tendré hijos, he visto a mi madre llorar muchas veces por mi culpa, y eso que no se ha enterado ni de la mitad de lo que ha pasado. ❧

☙ Así era la vida en el colegio desde que la profesora de segundo C empezó a leer en alto las calificaciones de los que suspendían y a ponerles en la cabeza una diadema con unas orejas de burro. Luego la moda se extendió desde primero de Primaria hasta sexto. Tras cada uno de los malditos exámenes que me amargaron la infancia como una naranja tempranera [...] todos sabíamos siempre muy bien quiénes eran los listos y quiénes los tontos. Como después he comprobado por propia experiencia, eso no siempre se cumple y muchas veces los tontos y los listos se llegan a confundir tanto entre la multitud que no podemos saber bien quién es quién hasta que es demasiado tarde. ❧

☙ Creo que los niños deberían hacer huelga indefinida hasta que los adultos dejen de someterlos al maltrato solapado que consiste en ignorarlos para casi todo. Y es que no hay tragedia más dolorosa en la vida de un chaval que el que sus amados progenitores decidan de repente y sin contar con él, cambiar algo que le afecta sobre todas las cosas, lo cual, además, suele ser habitual. ❧

☙ Durante mucho tiempo me aterrorizaron los ojos amedrentados de Sofía, sus labios pegados bajo el celo y sus manos atadas, como me obsesionó creer que iba a ahogarme aquella vez que me caí de culo en el recreo con tanta violencia que me quedé sin respiración durante una eternidad. Aunque en el caso de Sofía, quien nos asfixió fue Adela: una profesora que debería haber sido alguien en quien se pudiera confiar, lo que mi madre llamaba —recordando a su querida profesora de Matemáticas—una "maestra". Aquel día y muchos otros ella se comportó en cambio como una cretina, insensible y cruel.. ❧

☙ Supongo que con el tiempo todos los que presenciaron aquella salvajada lo olvidaron, como lo olvidé yo, como se olvidan los recuerdos importantes cuando van cogiendo pelusilla dentro de los estantes de la memoria. ❧

☙ Me hacía sentirme un poco mezquina, como manchada de orín en lo más íntimo de mi conciencia. [...] Fue en aquel momento también cuando empecé a ser consciente de que el mundo se ampliaba con nuestro vocabulario y de que existía todo un universo desconocido e inquietante al otro lado de las palabras que solo alcanzaríamos a descubrir si nos adentrábamos en su significado. ❧

☙ Sigo sin saber por qué las abuelas tienen siempre cara de mucha felicidad o de mucha pena. En sus manos, las venas se le marcaban gordas y oscuras, como blandas culebras. ❧

☙ Cuando paseaba en verano por el campo que hay detrás de nuestra casa, unas flores violetas que forman grandes bolas verde azuladas olían así. Me dijeron que eran arbustos de lavanda; ahora, para mí, todo lo que se extraña tiene el olor de la lavanda. Mi inocencia está impregnada de ese olor. ❧

☙ Yo me seguía sentando en el suelo en la esquina de mi habitación como si me hubieran castigado a pensar, e incluso me ponía de cara a la pared para ver si eso surtía efecto como en teoría debía ser dada la insistencia de mi madre en emplear ese sistema para que recapacitara cuando algo no había ido tan bien entre nosotras como ella —y también yo, la verdad— deseaba. Y lo prefería al otro, el de obligarme a copiar cien veces, la primera vez; doscientas, si había reincidencia; y hasta enésimas, en función de la ene de mi obstinación en mi craso error suficiente como para que mi madre no rebajara el castigo, pero no tan grave como para que pasara a otros "más intimidantes".
[...]
Mi madre me lo imponía para superar su frustración por no ser capaz de obligarme a que la obedeciera. ❧

☙ Tengo la piel de gallina y algo parecido a un pastoso trozo de ensaimada atravesado en la garganta. ❧

☙ A pesar de los ojos azules, a pesar de las margaritas, ella se quedó tan helada como el pasillo de los yogures de Alcampo.
[...]
Y siguió sin coger aquellas margaritas, la prueba de una dolorosa traición. Según Ana, Blanca siempre ha sido algo melodramática. Yo no sé lo que significa esa palabra. Es lo que tiene leer muchos libros y tener un mundo más grande: Ana y Blanca saben ver la vida a través de las palabras. ❧

☙ La verdad es que nos fiamos solo de unos pocos [...] Vienen a clase aunque se hayan caído por la escalera justo antes de entrar por la mañana, con un esguince de tobillo; si su hija pequeña coge un resfriado, se la traen al cole para no tener que faltar, al menos durante un rato; llegan los primeros a sus clases; se apuntan a todo con una sonrisa; organizan periódicos o revistas, o un grupo de teatro después del cole —como ha hecho Rodrigo ese año—, o ponen en marcha una emisora de radio —como ha propuesto ya para el año que viene—. Los más locos incluso van a verte cuando participas en algo importante fuera del horario de clase: una actuación de baile moderno, un exposición de pintura o la entrega de premios de un concurso de cuentos. Siempre tienen sus clases empapeladas de dibujos con corazones, besos, felicitaciones. Los padres que hacen regalos a los profesores a final de curso no suelen distinguir entre los geniales y los otros; los dibujos que nosotros les regalamos solo se los llevan los mejores.
[...]
Creo que existen los mismos tipos de padres que de profesores: los hay que pasan todo el tiempo con sus hijos y otros que nos confunden con fantasmas. Ahora sé que eso no depende de ser profesor o padre, sino de ser persona. ❧

☙ Siempre me tocaban personajes que se morían igual que siempre me tocaba sacar los vasos del lavavajillas; hay cargas irremediables que te persiguen al menos hasta que te emancipas. ❧

☙ No hay nada que se transmita más rápido que la pena cuando los ojos que lloran aún no están empañados por los prejuicios o las ofensas. ❧

☙ Las horas entonces transcurrían mucho más despacio, como si los hombres grises hubieran perdido definitivamente su batalla contra los humanos y el tiempo se estirara cuando nosotras estábamos entretenidas; por eso teníamos la sensación de que nos daba tiempo a todo: a aburrirnos, a correr, a jugar, a hacer los deberes y a meternos en la bañera con agua llena de burbujitas que olían a alhelí solo por el placer de que oliera a alhelí. Esa capacidad se pierde luego enseguida, en cuanto te haces mayor y olvidas cómo recuperar las flores horarias. ❧

☙ Ella y yo viajábamos en el mismo barco, y soportamos los envites de las olas de los que nos dejan en mitad del océano sin velas ni timón. ❧

☙ La duda se nos incrustó demasiado dentro. Tenía las patas muy largas para correr detrás de nosotras y la lengua muy gorda, para lamernos las heridas. . ❧

LECCIONES 

☙ Necesitamos delfines. Personas creativas, que piensen en los demás y no arramblar para ellos. Niños diferentes que se eduquen para formar una sociedad distinta
[...]
Si no lo hace, el hombre se extinguirá, engullido por su propia ansia de ganar más, por su egoísmo. Que van a destruir todo por lo que luchamos, por lo que muchos murieron. Tanta sangre para nada
[...]
—Por eso debéis leer, niños —continuó—, leed mucho todos los días, si no os da tiempo a hacer todos los deberes, da lo mismo, ya aprenderéis en clase. Leed. Y no permitáis que os anulen la imaginación. No seáis borregos; sed delfines. Aprended mucho y no dejéis que os engañen.
[...]
¿En qué momento podéis leer, pelearos o aburriros? El aburrimiento es muy importante, de él salen unas ideas fabulosas. Y esos deberes... qué barbaridad..., como si copiando todos los enunciados que os dejan la mano tonta fuerais a aprender algo más que a correr y a hacer cada vez la letra más raquítica, para terminar antes. ¿Copiando se aprende a pensar? Claro que no, a pensar se aprende leyendo, entendiendo y cuestionando lo que se lee; para copiar, están las fotocopiadoras. ¿Y dónde queda la imaginación, la fantasía? ¿Dónde queda la creatividad? ❧

☙ El que no aprenda a entender lo que lee siempre se perderá el verdadero valor de lo que vive. ❧

☙ Tenéis que ser delfines, inquietos, creativos, inconformistas, valientes, inteligentes. Ahí está la solución para esta sociedad egoísta. No podemos machacar vuestra creatividad. La necesitamos. ❧

☙ Dentro de cincuenta años, ya no viviremos como ahora, de fabricar productos para que otros los compren, sino de las artes, de la creatividad y de la cultura: la danza, la fotografía, la literatura, la pintura, el teatro, la música. Yo también creo que ahí es donde está el futuro.En la creatividad, en el talento. en la inteligencia crítica, social y emocional. En las inteligencias múltiples. No en la competitividad, sino en que aprendamos a ponernos en el lugar de los otros. Esa es la única esperanza. Habrá que vivir con menos,pero también se trabajará menos y podremos disfrutar de otras cosas. ❧

☙ Yo creo que todo el mundo es especial, que todos somos diferentes y que siempre podemos encontrar algo que nos guste en los demás. Incluso en aquellas personas que, a veces, por lo que sea, al principio no nos caigan muy bien.Si las conociéramos más, seguro que encontraríamos algo en ellas que nos gustase. ❧

☙ Mi abuela decía que las personas eran como los animales del mar. Hay besugos, peces payaso, tiburones, merluzas, ballenas, pulpos y muchos más. Algunas son delfines. Los delfines son muy inteligentes, tanto que son capaces de entender a los peces, pero son mucho más inquietos, siempre están saltando y haciendo piruetas por encima del agua. Chillan como locos, hablan sin parar. Van delante de los barcos en alta mar. Nunca dejan de nadar. Son muy rápidos y se adaptan fácilmente cuando lo necesitan, ayudando a otros como ellos. Aunque a nosotros, los hombres, nos gusten mucho los delfines porque son muy listos y simpáticos, al os demás animales del mar les resultan extraños. ❧

☙ Ningún padre en su sano juicio quiere que su hijo sea artista. Da igual qué artista: pintor, actor o payaso.. Te vas a morir de hambre, hijo mío, ¿por qué no estudias lo que todo el mundo? Pues fácil, porque ya no hay sitio para tantos listos en el planeta. Para los sabios sí, esos nos hacen muchísima falta, pero justo a esos los echan de España, cuanto más lejos, mejor. Investigadores, científicos, pensadores, poetas, escritores: todos a hacer puñetas. Si se dieran cuenta de que, sin ellos, estamos jodidos, a lo mejor Manuel no tendría que irse a Alemania a trabajar.Porque los listos en España a han terminado de joder. . ❧

☙ La calle, por ejemplo, ahora está siempre sucia. La gente mira diferente. Hay muchos tirados en las aceras, sobre cartones. Ya no se molestan en pedir. no miran a los que pasamos cerca, están a lo suyo: les hablan a sus perros o miran al cielo. Pero no rezan. Los mendigos han dejado de creer en Dios. Será la evolución. Y necesitamos otra más: dejar de ser tan listos y tan egoístas y buscar nuevas salidas que no machaquen a otros. Si no, estamos perdidos. ❧

☙ Que me siento engañada, destrozada, ultrajada, hundida, humillada, maltratada, desesperada. Que me parte el alma imaginarme el futuro de Sofía y sus amigas. Que ver a un chico de treinta años pidiéndome con los ojos mirando al suelo un bocadillo a la salida del Alcampo me revuelve las vísceras. Que me duele respirar, porque cuando respiro siento que aún soy una privilegiada en este mundo de mierda que me han dejado. Que necesito una salida, una luz; creer que alguien podrá cambiar esto, que uno de eso políticos que parecen Dios y el Espíritu Santo porque están en todas partes al mismo tiempo tendrá una iluminación divina y verá la salida para todos y no solo para él mismo, que no me dejarán abandonada. Que me niego a dejar morir a más marroquíes ni a mi vecina del segundo, que tiene cáncer de pecho y más de setenta años, porque la nueva ley de unos descerebrados egoístas de mierda me obliga a ir en contra de todo lo que yo había amado hasta ahora. Sin darme cuenta, sí, sin valorarlo. Que no puedo ver a más padres llevándose las sobras del comedor del colegio. Que no puedo ver a más madres llorando en el descansillo porque sus hijos con tres carreras, dos másteres y un bocata de lomo con pimientos han emigrado al mismo sitio que sus abuelos. Que todo en lo que hemos creído, alguien muy listo lo ha tirado por su váter de cien mil euros y luego se ha lavado las manos con el agua que sale de un grifo de oro. Que no soporto más que me defrauden cambiándome, según sopla el viento que mueve su velero, su discurso y sus ideales. Que no soporto que me digan que no tengo valores quienes poniéndolos en venta se han comprado un palacete o dos en el barrio de Salamanca. Que no consiento que me digan que todo esto es por mi culpa, por vivir por encima de mi posibilidades y, que luego me den las gracias por ser tan comprensiva y aceptar sus recortes con resignación, que eso es muy de cristianos y muy de gilipollas, pero que, miren ustedes, tenemos que hacerlo, no nos queda más remedio. Y, mientras tanto, todos ellos siguen viviendo cada año con poco más de doscientos mil euros. ❧

Gracias a Suma de Letras y a Amelia Noguera por enviarme el ejemplar
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